Venecia amenazada y sumergida (+ Videos)

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Amenazada por el hundimiento de su suelo y el aumento del nivel de mar, Venecia sufre los estragos de las más crecientes y frecuentes inundaciones.

Destino turístico de excepcionales atractivos asociados a su invaluable patrimonio cultural, la otrora Serenísima República recibió 11 millones 685 mil 819 visitantes en 2018, sólo superada por Roma, 26 millones 944 mil 569 y Milán, 11 millones 852 mil 973.

Por la unicidad y singularidad de su ‘patrimonio histórico, arqueológico, urbanístico, arquitectónico, artístico y de tradiciones culturales excepcionales, integrado en un contexto ambiental natural y paisajístico extraordinario’, Venecia y su Laguna fueron declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1987.

La Laguna de Venecia -indicó la argumentación para ese reconocimiento- es uno de los ejemplos más antiguos y complejos de las relaciones entre la actividad antrópica y dinámica naturales, donde se encuentra la mayor concentración de bienes culturales y de expresiones artísticas estratificadas en siglos.

La ciudad, situada en el extremo septentrional del mar Adriático, se asienta en un archipiélago de 118 islotes enlazados por 455 puentes, en un entorno geográfico de exuberante belleza aunque afectado por la subsidencia, debido a razones naturales y la acción humana.

Entre los factores atribuibles a la naturaleza que propician el hundimiento del suelo está ‘la compactación de sedimentos finos, geológicamente jóvenes y, a punto, comprimibles’, como señala Jacopo Pasotti en un artículo publicado en ‘le Scienze’, edición italiana de ‘Scientific American’. En esa línea de pensamiento, Pasotti cita a Pietro Teatini, profesor de Construcciones Hidráulicas de la Universidad de Padua, quien asegura que ‘en la costa padano-véneta, el componente natural más importante es la compactación de los terrenos más superficiales depositados en los últimos 11 mil años’.

Con ellos coincide Luigi Tosi, del Instituto de Ciencias Marinas del Consejo Nacional de Investigaciones, para quien’Venecia descansa sobre depósitos sedimentarios del Cuaternario: arenas, limos y arcillas traídas con el tiempo por los sistemas de los ríos Po y Brenta’.

Tras afirmar que el ajuste de ese fondo es la causa principal de la subsidencia natural, Tosi se refiere a la causada por la acción humana centrada inicialmente, en la extracción masiva e indiscriminada de agua del subsuelo veneciano para satisfacer la demanda de los planes de desarrollo industrial de la vecina localidad de Marghera.

Aunque esa práctica cesó en la década de 1970, la inestabilidad del suelo persiste con sus ‘mil metros de espesos depósitos cuaternarios’ ,como también el factor antropogénico, principalmente por las obras de conservación y reconstrucción de edificaciones de valor patrimonial, aunque con un efecto local y desigual.

Integralmente, señala Teatini- en el último siglo la ciudad descendió 26 centímetros, 12 de los cuales fueron por la elevación del nivel de mar producto del cambio climático, unos seis por la subsidencia natural y ocho por la antrópica, en particular por la extracción de los acuíferos.

Según un estudio coordinado por Tosi con la participación de Tazio Strozzi y el propio Teatini, cuyos resultados fueron recogidos en el artículo titulado ‘Subsidencia natural de Venecia frente a la antropogénica’, el hundimiento del suelo por causas naturales es de entre 0,7 y 0,9 milímetros anuales.

Por otra parte, concluyeron que la depresión causada principalmente por los trabajos de restauración, no obstante, su afectación a escala muy local y por cortos intervalos, puede llegar hasta 10 milímetros por año.

La otra amenaza a la cual se enfrenta Venecia es la elevación del nivel del mar como consecuencia del impacto del cambio climático a lo cual se refirieron también Tosi y sus colegas.

En tal sentido precisaron que tomando en cuenta el escenario a mediano plazo A1B descrito por los expertos del Panel Internacional sobre Cambios Climáticos y la subsidencia reciente del territorio de Venecia, el aumento relativo del nivel del mar oscilará entre 17 y 53 centímetros para 2100.

Eso significa -puntualizaron- que la elevación del suelo del centro histórico, de sólo 90 centímetros sobre el nivel medio del mar, se reducirá drásticamente y la frecuencia de los eventos de ‘agua alta’, como se denominan las mareas superiores a 110 centímetros, pasarán de cuatro a entre 20 y 250 anualmente.

En la misma dirección se pronunció el Informe Estadístico Regional 2018 de la región Véneto, en cuya sección dedicada al cambio climático, se afirma que el nivel del mar aumentó en Venecia a razón de un promedio anual de 2,5 milímetros entre 1872 y 2016.

Las mareas

En el comportamiento de la marea y sus movimientos periódicos de ascenso y descenso, desempeña un papel determinante el componente astronómico, mediante la influencia de la fuerza gravitacional de la Luna y en menor medida del Sol.

A ese factor se une a menudo el meteorológico, con variaciones de la presión atmosférica, intensas lluvias y fuertes vientos, los cuales en el caso de Venecia se resumen en el ‘scirocco’, vientos cálidos y húmedos del sudeste provenientes del Sahara.

La conjunción de estos elementos en el otoño y la primavera de cada año es la causa del ‘agua alta’ como se conoce el fenómeno causante de inundaciones en el área urbana, el cual afecta primero a la zona más baja donde está ubicada la emblemática Plaza de San Marco.

Según parámetros de medición del nivel de las mareas y su impacto sobre la ciudad, se estima que cuando alcanzan entre 90 y 100 centímetros se inunda el cinco por ciento del centro histórico con una perturbación leve de la vida cotidiana.

Entre 101 y 110 centímetros se considera marea sostenida con 14 por ciento de la superficie terrestre invadida y así sucesivamente hasta los 200, nivel máximo de marea excepcional con toda la ciudad invadida por el mar, altura nunca alcanzada.

El récord, hasta ahora, lo tiene el aluvión del 4 de noviembre de 1966 cuando la marea llegó a 194 centímetros, apenas siete más que la registrada el 12 de noviembre último, estimulada por los fuertes vientos del sur y un descenso de la presión atmosférica, con un saldo de dos víctimas, cuantiosos daños materiales y severas afectaciones al patrimonio cultural.

De acuerdo con los registros históricos, la marea alta en Venecia oscila normalmente entre 60 y 70 centímetros con períodos de 12 horas, aunque se evidencia una mayor intensidad y frecuencia del ‘agua alta’ en los últimos años.

Datos citados por www.ilpost.it , indican que entre 1872 y 2000 ocurrieron en Venecia nueve mareas superiores al nivel excepcional de 140 centímetros, para un promedio de uno cada 14 años, frecuencia que pasó a uno anual en lo que va de este siglo y a cuatro en sólo seis días entre el 12 y el 17 de noviembre de 2019.

Para enfrentar ese fenómeno, la entidad estatal Consorcio Venecia Nueva trabaja desde 2003 en la construcción del Módulo Experimental Electromecánico (Mose por sus siglas en italiano), complejo sistema de diques móviles que servirá de escudo ante mareas de hasta tres metros y 60 centímetros del aumento del nivel del mar en los próximos 100 años.

Al calor de las inundaciones de noviembre de este año se reavivó el interés mediático sobre esta colosal obra de ingeniería cuyo costo presupuestado en 2005 es de cinco mil 493 millones de euros y se encuentra actualmente en un 93 por ciento de ejecución, según el primer ministro, Giuseppe Conte.

(Tomado de PL)

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