Envejecer laborando

Envejecer laborando

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Gudelia Martínez, como buena profesora de geografía que es, soñó que al jubilarse conocería Cuba. Quería recorrer el país, apreciar los mogotes de Viñales, la Sierra Maestra, la llanura del  Camagüey… En cambio decidió continuar frente al aula.

Confesó que luego de varios años como Profesora General Integral de Secundaria Básica, que implicó formarse autodidactamente en el resto de las asignaturas, quedó extenuada. “Consideré que debía retirarme por agotamiento. No obstante las dificultades económicas, acrecentadas por una baja pensión, me hicieron volver, en ella llevo cuarenta y ocho años”, cuando habla así lo hace sabiéndose útil, aunque considera que la remuneración por lo que actualmente realiza no se corresponde con la vasta experiencia que acumula ni se le tienen en cuenta todas las tareas que realiza.

Ella y otro grupo de profesores de su generación encuestados están en similar condición. “El primer motivo por el cual aún laboro es aumentar “la chequera”,  pero también es cierto que cuando entro al aula todo me cambia, me  recompongo, me renuevo, además la falta de profesores, el éxodo del sector es un asunto medular porque cuando falla la escuela, falla la sociedad”, puntualizó otra educadora.

En el sector educacional esta problemática es significativa, explicó Maglin del Sol, secretaria general de ese sindicato en Villa Clara. “El 20 % de la fuerza contratada es jubilada, lo que significa que 4 mil 600 trabajadores, que podrían estar disfrutando del descanso ganado por su aporte a la sociedad durante toda su vida,  están activos frente al asunto que ha tenido diversas aristas en los análisis de la convocatoria al XXI Congreso de la CTC”.

Maribys González Lara, secretaria general de la CTC en Ranchuelo, precisó que en ese municipio el tema también es recurrente en esos espacios y se manifiesta en sectores decisivos de la economía como el azucarero pues no están preparados ni puntistas, ni trapicheros, ni mecánicos de centrales y en la fábrica de cigarros Ramiro Lavandero la situación es muy parecida.

Eduvige Hernández Álvarez, jefa de Recursos Humanos, con 73 años aseguró que debe irse, tiene el relevo preparado, pero no quieren aceptar el cargo porque la diferencia entre una plaza de especialista y la de dirección es  solo de 20 pesos y la responsabilidad alta.

Quienes conocen a Eduvige saben que es absolutamente sincera, por eso no se extrañarían al saber que expresó: “No me alcanza la jubilación, tengo capacidad, experiencia, los años pesan pero la necesidad me obliga seguir”, declaró.

Marisol Fernández Figueroa, directora provincial del INAS en Villa Clara, al respecto constató que aunque la cifra es variable, en el territorio existen 129 mil 800 pensionados, y que un número importante de quienes se acogen a la jubilación manifiestan que se reincorporarán para percibir salario y pensión, tal como lo beneficia la ley.

El envejecimiento demográfico, las migraciones, el salario…

Para analizar  el envejecimiento de la fuerza laboral cubana actual es importante referirse a otras cuestiones que de alguna manera están relacionadas.

La causa principal del envejecimiento demográfico es la baja fecundidad. Si Cuba hubiese mantenido los índices que de este  indicador tenía en los años 60 cuando ocurrían más de 250 mil nacimientos anuales, hoy Cuba no fuera un país envejecido. El envejecimiento demográfico ocurre como resultado del cambio de la estructura por edades de la población.

El descenso de la fecundidad trajo como consecuencia que Cuba desde 1978 cayera por debajo del reemplazo poblacional, lo que significa que cada mujer en edad fértil no produce otra hembra que la reemplace.

“No obstante, los efectos de la baja fecundidad no afectan en gran medida el número de personas en edad laboral, de modo que el aumento de personas envejecidas afecta de alguna manera, pero no es el problema fundamental”, afirmó el doctor en ciencias  Rafael Araujo González, profesor titular del Centro de Estudios Demográficos (CEDEM) de la Universidad de La Habana.

El experto explicó que la población económicamente activa son los que trabajan y los que buscan trabajo y especificó que según el censo del 2012 más del 65 % de la población cubana está en edad laboral,  añadió que hay que tener en cuenta que dentro de la población que sale de la edad laboral, muchos de ellos se vuelven a emplear.

Asimismo el investigador puntualizó: “un problema que impacta de manera decisiva en la capacidad productiva del país son las migraciones tanto internas como externas”.

Partiendo de este criterio cabe reflexionar, pues en ese 65 % de población laboral activa hay una tendencia, nada despreciable, a la emigración externa lo que es muy preocupante, en particular cuando  en la mayoría de los casos se trata de un personal preparado y en muchos de alta calificación científica.

Este asunto se debatió en el balance del sindicato de Educación la Ciencia y el Deporte del territorio villaclareño, y la discusión partió de la preocupación de que  en la Universidad Central pidieron baja más de cien profesores en el pasado calendario. Al tema también se refirió Ulises Guilarte de Nacimiento durante la Conferencia Municipal de Ranchuelo, intervención en la que precisó que el país no puede darse el lujo de perder profesionales de alto nivel.

 La migración interna 

La migración interna tiene varias aristas. En toda Cuba existe una migración rural- urbana con una composición esencialmente de personas en edad laboral, lo que hace que tenga lugar un proceso de descampesinización que afecta la mano de obra en las áreas rurales, acrecentada con el desarrollo del turismo y otros espacios económicos mejor remunerados, que sin lugar a dudas  ha traído complicaciones locales.

Existen ejemplos de cómo se emigra hacia las zonas turísticas  dejando sin fuerza laboral otras ramas tradicionales como la agricultura, la construcción, la minería, pero aquí influye el incentivo, los sistemas de pagos ventajosos y otros atractivos.

Esto que sucedió en el municipio de Caibarién al establecerse el polo turístico Cayo Santa María, puede ocurrir al desarrollarse la zona turística de Antilla, en Holguín y otra.  Ante estas u otras situaciones  similares es imprescindible que los gobiernos locales tengan en cuenta tales tendencias para tomar decisiones y realizar la debida planificación con el propósito de preservar la fuerza laboral necesaria en lugares y esferas medulares de la economía y la sociedad.

Teniendo en cuenta solo las migraciones internas Villa Clara, por ejemplo, al igual que las provincias orientales y Pinar del Río, son territorios donde entran menos personas que las que salen.

Si tenemos en cuenta que quienes se mueven son esencialmente personas en edad laboral, ello tiene un impacto sobre la fuerza laboral.

En el caso del municipio de Placetas, por ejemplo, el segundo municipio más envejecido del país, altamente productor de carne de cerdo y leche, de no atenderse esta situación de manera diferenciada puede llegar el momento que no existirá la fuerza laboral necesaria para mantener estos renglones en la escala en que actualmente se encuentran.

Y, se envejece laborando fundamentalmente en el sistema presupuestado. La causa principal está en las bajas pensiones, mientras existe una tendencia a que los jóvenes se empleen en el sector no estatal, lo que implica una contradicción puntual de la sociedad cubana ante las aspiraciones de valorar la empresa estatal socialista como la fórmula de desarrollo principal de nuestro modelo económico.

Otras complejidades

Sería importante atender al modo en que muchas veces se aborda el tema del envejecimiento, pues cuando se emprende desde una mirada asistencial al tratar a los envejecidos solo como personas que hay que cuidar, para los que es imprescindible crear círculos y casas de abuelos se está valorando el asunto desde una sola arista; el tema es mucho más complejo y debe verse con un enfoque integral.

Cuando se tienen 60 o más años que se considera la tercera edad, la mirada pasa entonces por diferenciar el grupo de personas capaces de realizar una vida laboral activa.

El Estado tiene que contar con esa fuerza laboral por la experiencia acumulada, el saber que han adquirido, ello implica que las regulaciones tienen que tener en cuenta un tratamiento particular para este grupo que no está en edad laboral y que desea seguir trabajando, porque son absolutamente necesarios y enfatizar en el sistema de distribución salarial coherente con la capacidad y los resultados del trabajo para así poder cumplir con la ley fundamental del Socialismo : “De cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, asunto al que se refirió el General de Ejercito Raúl Castro, en la última sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Un comentario en Envejecer laborando

  1. Creo que se adelantaron en subir la edad de jubilación, deben realizar nuevos estudios porque es increíble ver personas envejecidas y enfermas trabajando y miles de jóvenes de vago en las calles, inventando y haciendo fechorías los cuales tienen un nivel de vida mejor que los que nos pasamos 24 días del mes trabajando para obtener un salario que no alcanza ni para comprar especias.

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