A medio vuelo

A medio vuelo

“La aeronáutica civil cubana es el sector del transporte más afectado por las prohibiciones y regulaciones del bloqueo”, afirmó Miguel Landeras Álvarez, jefe de Relaciones Internacionales de la Cooperación de la Aviación Cuba S.A. Foto: Agustín Borrego
“La aeronáutica civil cubana es el sector del transporte más afectado por las prohibiciones y regulaciones del bloqueo”, afirmó Miguel Landeras Álvarez, jefe de Relaciones Internacionales de la Cooperación de la Aviación Cuba S.A. Foto: Agustín Borrego

 

María de las Nieves Galá

Cuando el 31 de agosto el vuelo 387 de la Aerolínea JetBlue aterrizó a las 10:56 de la mañana en el aeropuerto Abel Santamaría de Santa Clara, el mundo celebró la reinauguración de los vuelos regulares entre Cuba y Estados Unidos, suspendidos por más de medio siglo.

“Que se hayan restaurado los vuelos regulares no quiere decir que no se sigan aplicando por parte de Estados Unidos medidas restrictivas, incluso, discriminatorias de acceso a ese mercado: las naves cubanas no pueden volar a ese país”, aseveró en conferencia de prensa el Dr. C. Miguel Landeras Álvarez, jefe de Relaciones Internacionales de la Cooperación de la Aviación Cuba S.A.

La aeronáutica civil cubana es el sector del transporte más afectado por las prohibiciones y regulaciones del bloqueo económico comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, afirmó el especialista, y añadió que “durante el período de abril del 2013 a abril del 2016, los daños a la aviación civil se estimaron en 900 millones 284 mil 384 dólares estadounidenses (USD)”.

Landeras reconoció que luego del restablecimiento de relaciones entre los Gobiernos de Cuba y Estados Unidos el 17 de diciembre del 2014 se han alcanzado determinados avances en varias esferas, en particular, en la aviación civil.

Entre esos elementos mencionó la realización de visitas técnicas y de alto nivel, principalmente en materia de Seguridad de la Aviación, entre expertos del IACC y la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) de Estados Unidos.

“Esa agencia ha podido comprobar el nivel de seguridad de los aeropuertos cubanos, así como la aprobación e implementación por parte de las autoridades competentes cubanas de diferentes requerimientos de seguridad de la TSA”.

El directivo también significó los Memorandos de Entendimiento para el establecimiento de los vuelos regulares entre ambos países, así como el firmado entre el Ministerio del Interior, la Aduana General de la República de Cuba y el Departamento de Seguridad Interna de EE.UU. para la cooperación bilateral en materia de control de tránsito aéreo, búsqueda y salvamento, meteorología y contaminación atmosférica.

Turistas por viajar

De acuerdo con los cálculos y asumiendo que la Empresa Cubana de Aviación (CA), con aeronaves propias, arrendadas o en código compartido, pudiera operar un mercado potencial de 2.1 millones de ciudadanos norteamericanos que pudieran viajar como turistas a la isla, en una etapa inicial —sin Oficinas de Representación y empleando la red de comercialización con que cuenta Havanatur—, si se pudieran comercializar las operaciones correspondientes al 10 % de ese mercado equivalente a 210 mil pasajeros al año.

Eso significa que multiplicado por el costo promedio del pasaje —estimado preliminarmente en un precio de 200 USD—, se habrían dejado de recibir por este concepto 42 000 000 USD. La afectación a la AC se da en varias áreas. Tal como recoge el informe presentado por el Ministerio del Transporte para garantizar la seguridad de los vuelos, los tripulantes y técnicos de las aeronaves tienen que realizar, dos veces al año, entrenamientos especializados en los simuladores de vuelo.

“En Canadá existen instalaciones de simuladores del tipo ATR, pero no admiten a nuestros pilotos por impedírselo el bloqueo ya que la empresa que los opera es filial de una norteamericana, por ello solo se tiene acceso a equipos ubicados en Europa, lo cual incrementa los costos de transportación y manutención del personal, al alargarse los tiempos de permanencia”.

Debido también a las limitaciones para sobrevolar el territorio estadounidense, en vuelos desde Canadá hacia la zona centro- oriental de Cuba, nuestras aeronaves “se ven obligadas a volar en rutas no directas, en horarios nocturnos para ajustarse a los horarios de cierre de los aeropuertos canadienses y con el consiguiente consumo adicional de combustible que redunda en la eficiencia del vuelo”.

Afectaciones concretas

Al enumerar las limitaciones que impone esta política al sector, el directivo recalcó: “Nos afecta muchísimo”. Y entre otros elementos añadió que las empresas aéreas cubanas deberán obtener permisos y licencias adicionales a las normalmente establecidas para la operación de transporte aéreo internacional para volar al territorio estadounidense.

“La Empresa Cubana de Aviación S.A. se ve imposibilitada de participar de las bondades de los sistemas de distribución de Reservas Aéreas computarizados, al ser estos en su gran mayoría de propiedad o con intereses estadounidenses.

“Como resultado del acoso financiero la compañía Cubana de Aviación S.A., no pudo gestionar un banco que procesara a su nombre los fondos de las tarjetas Visa y Master- Card. Por ese motivo continuó desarrollando el comercio electrónico mediante los servicios de la entidad AMF Global Items, incurriendo en elevados gastos operacionales y financieros.

Una de las cuestiones en que se ve afectada la compañía es la prevalencia de leyes que prohíben la adquisición de tecnologías de punta en aeronaves, equipamientos, partes, piezas y otros accesorios, así como, que empresas de terceros países vendan bienes o servicios a Cuba, cuya tecnología contenga más de un 25 % de componentes.

Landeras señaló que nuestro país ha ratificado la voluntad política de seguir avanzando por el camino del mejoramiento en las relaciones, sin renunciar a los principios. “Nunca cederemos en nuestra soberanía e independencia”.

El bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba:

-Viola los principios en el Preámbulo del Convenio de Chicago que proclama que la aviación civil internacional “debe desarrollarse de manera segura y ordenada y que los servicios internacionales de transporte aéreo deben establecerse sobre una base de igualdad de oportunidades y realizarse de un modo sano y económico”,

-Sus medidas discriminatorias violan, adicionalmente lo establecido en las normas y preceptos del Convenio de Chicago y, en particular, lo referido en su Artículo 44, incisos a), c), f), g), h), e i) que establecen, entre los fines y objetivos de la OACI, en fomentar el desenvolvimiento del transporte aéreo internacional; satisfacer las necesidades de los pueblos del mundo a ese respecto; asegurar que se respeten plenamente los derechos de los Estados contratantes, evitar la discriminación entre ellos y promover, en general, el desarrollo de la aeronáutica civil internacional en todos sus aspectos. También se violan los Artículos 77 y 79, donde se aboga por no impedir que dos o más Estados contratantes constituyan organizaciones de explotación del transporte aéreo;

-Es una decisión unilateral con carácter extraterritorial, contraria al espíritu del Convenio sobre Aviación Civil Internacional, y repercute negativamente en el desarrollo de la aviación civil en Cuba.

Electa Cuba miembro del Consejo de la OACI

Cuba resultó electa miembro del Consejo de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) —con 160 votos de los 172 posibles— durante el 39 Período de Sesiones de la Asamblea de esa organización, la cual concluyó el pasado 7 de octubre, en Montreal, Canadá.

La resolución aprobada por la Asamblea incluyó la propuesta de Cuba la cual plantea que las medidas extraterritoriales afectan el desarrollo sostenible del transporte aéreo, por lo que se insta a los Estados de abstenerse de aplicarlas. La propuesta fue hecha por Cuba en su nota de estudio sobre las afectaciones que provoca a la aviación civil cubana, el bloqueo económico comercial y financiero de los Estados Unidos.

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