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GIRÓN: Fidel siempre al frente de su tropa (IV)

En varios momentos el Jefe de la Revolución puso en riesgo su vida al marchar al frente de sus tropas

 

Se ha valorado con acierto que la victoria de Playa Girón sobre la invasión mercenaria entrenada, armada y apoyada por los Estados Unidos, tuvo dos protagonistas: el pueblo y Fidel.

 

 

El papel del Comandante en Jefe comenzó mucho antes de la agresión cuando convocó, armó y entrenó a las masas con el fin de prepararlas para la defensa del país. Sobre ello señaló:  “(…) la victoria que hoy conmemoramos se forjó antes de la victoria, mucho antes. Y eso es algo que debe enseñarnos, porque las victorias no se forjan en el momento de la batalla, sino mucho antes de la batalla”.

Fueron varias ocasiones en las que sus compañeros lo alertaron del riesgo que representaba para su vida encontrarse en la primera línea del combate, pero siempre desoyó las advertencias por considerar que le correspondía ser el primero ante el peligro.

El entonces capitán José Ramón Fernández quien peleó al frente de la Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas, narró que el día 17 de abril y estando Fidel en Pálpite, después de oscurecer caían cada pocos minutos las proyectiles de la artillería enemiga procedentes de Playa Larga, que está a cuatro kilómetros y” la gran preocupación de nosotros era la presencia de Fidel y el bombardeo artillero enemigo, por lo que insistíamos se marchara de ese lugar, a lo que como ha sido hábito de siempre, se negó.”

 

 

Abraham Maciques,  quien era el jefe del plan turístico de la Laguna del Tesoro en la Ciénaga de Zapata recordó que el día 19 había cuatro tanques más las columnas 1 y 2 de la Sierra   bajo la dirección de Fidel. Entonces este comenzó desde arriba de un tanque a hablarle a la tropas y a los oficiales allì reunidos. Según el capitán Angel Fernández Vila sus palabras fueron:

“El enemigo trata de reembarcar y simular ante el mundo que el ataque ha sido una comedia de nuestra parte. ¡No permitamos que escapa uno solo de ellos! ¡Adelante! ¡No nos detengamos hasta llegar a la Playa! Si cae el primero, llega el segundo, si cae el segundo, llega el tercero, pero se llega a la Playa ahora mismo. Que no se detengan los tanques hasta que las esteras se mojen con el agua de la Playa, porque cada minuto que esos mercenarios estén sobre nuestro suelo entraña una afrenta para nuestra.Patria.”

Entonces fue a entrar en el  tercer tanque..

“Se produjo de una forma masiva una negativa para que él no fuera en el tanque, señaló Maciques, como es natural fue una reacción lógica de todos los compañeros de proteger a Fidel, de que Fidel no se arriesgara, que la vida de Fidel era mucho más valoios y más importante que la de nosotros”

Y agregó “La respuesta de Fidel fue una respuesta que nos dejó impactados a todos. La forma en que Fidel nos dijo enérgicamente que  él era el Jefe de la Revolución, y que como Jefe de la Revolución, él tenía el derecho, tenía el derecho de combatir y de entrar en Playa Girón igual que lo iba a hacer el resto de los compañeros.”

 

 

El comandante Rodiles narró que desde la costa se vio a un barco yanqui que empezó a hacer señales. Entonces Fidel se tiró con una linterna y se puso a hacerle señales al barco. Dijimos “Bueno Comandante, para qué usted apagando y encendiendo la linterna esa… respondió Para ver si vienen a recoger a los mercenarios y le caemos a cañonazos.”

En la mañana del 20 de abril el Comandante en Jefe salió al frente de uno de los grupos organizados para capturar a los mercenarios. El mismo Fidel relató posteriormente un hecho significativo: “estoy a unos treinta metros de la orilla del mar, por el camino hay unas caletas, unos árboles entre el mar y el camino, y pasé a diez metros (…) de una escuadra de mercenarios armados y tendidos entre los árboles. No los vi, ellos sí me vieron y me reconocieron, no dispararon, lo supimos después en los interrogatorios, estaban totalmente desmoralizados y no me extraña. Ningún mercenario más disparó un tiro desde el momento en que se dispersaron ¡ni uno solo!.”

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