Icono del sitio Trabajadores

Mayo, más allá del desfile

Las noticias del Primero de Mayo amanecerán con cientos de cubanos en las calles rumbo a un sitio común. La fotografía no parece tener similitud con la realidad que vivimos.

Sí, porque los difíciles días se tiñen de cansancio, de seguir siendo creativos hasta la médula, de coger por el trillo, porque el camino está demasiado complejo; sin embargo, el tono a júbilo también se multiplica desde hoy, con continuidad en el primer día de mayo.

Por estos días cada quien busca dentro de sí, y sabe que no asiste a un desfile, a un acto, a una concentración por ser un número más de la lista, ni por la mancha en el expediente, que balbucean algunos o la crítica del más cercano.

La tradición en Cuba de desfilar pacíficamente se convierte en retreta de optimismos, en espacio donde dialoga laresistencia y la continuidad. Darnos las manos para buscar salidas, con el mismo himno y la bandera de las cinco listas siempre será la mejor opción.

Por ello se me antoja que mayo, para los trabajadores cubanos, sea más que el desfile mañanero y multicolor. Queno muera el primer día que nace, sino que, en los centros laborales, en las cuadras se entonen los rituales de la gratitud para cuantos las merezcan.

Sabemos que no es fácil el andamiaje de la firmeza en momentos convulsos, pero tal como siempre sale el sol por el mismo lado, hay quienes hacen más llevaderos los días en la segunda casa de la mayoría: el colectivo laboral.

No dejemos que mayo se aleje sin recibir con palmassostenidas en la puerta del frente a los más destacados. Busquemos cómo entregarle una flor de jardín que signifique el doble.

Quizás, podamos detenernos cinco segundos y marcar los dígitos de su teléfono fijo, no para darle una tarea de urgencia, sino para decirle a su familia, lo importante que son también para la nuestra, en su puesto laboral. Y en esa iniciativa juntemos a los jubilados, quienes dejaron la piel donde estamos hoy.

Los presupuestos pueden andar cortos, pero, ¿Y los aplausos? ¿Pensemos solo un minuto, si esta o aquella sección sindical fuera más o menos, sin la alegría de ella o la creatividad de él, sin la mano de ambos, sin el Héroe o la Heroína de la República de Cuba que la prestigia?

¿Qué nos podrá constar decirles a los imprescindibles, que lo son? Dejarle en forma de cariño una postal con el vecino del lado, y que lo vocifere también, como que llegó el arroz de donación a la bodega de la esquina.

La unidad, en estos tiempos, tiene un arsenal de fórmulas, pero todas llevan gratitud en dosis elevadas. No dejemos, entonces que el quinto mes del año, sea solo un desfile y un trabajo productivo, en el mejor de los casos, o una bandera de Vanguardia Nacional, que ondea con nombre colectivo, más que individual.

Entre nosotros siempre está el colega de avanzada, el solidario, el puntual, el creativo, el héroe sin medalla, el cumplidor con lo suyo y lo del otro… construyamos especialmente para ellos, incluso para todos, más allá del desfile, un día internacional.

Compartir...
Salir de la versión móvil