A Boris Rabeiro y el resto de los miembros de la Asociación Nacional de Ciegos (ANCI) de Artemisa, les sobran razones para poner con su propia mano, aun cuando no sea una caligrafía perfecta, el apoyo a la Patria que le ha dado los mismos derechos que a todos, a pesar de su perdida absoluta de visión Continuar leyendo



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