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Urge impulsar y multiplicar la solución de los problemas

Por: Ronald Suárez Rivas

Con un llamado a concluir cuanto antes el levantamiento de las afectaciones, reactivar la producción local de materiales y sumar todos los esfuerzos posibles por la recuperación, el primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, recorrió áreas de esta provincia, azotadas por el huracán Ian.

 

Foto: Estudios Revolución

Durante la visita, sostuvo una reunión con el Consejo de Defensa Provincial, en la que recibió una detallada explicación de los daños ocasionados por el devastador fenómeno meteorológico y lo que se ha avanzado en cada uno de los frentes de trabajo.

El también integrante del Buró Político del Comité Central del Partido se interesó por la atención a las más de 5 600 personas que permanecen en casas de familiares o albergues, e indicó chequear permanentemente la higiene de los centros de evacuación.

Unido a esto, insistió en la sensibilidad que es preciso tener con esas personas que se quedaron sin hogar, y en la necesidad de que se incorporen cuanto antes a la reconstrucción de sus viviendas.

«Todos tienen que sumarse. La participación popular es clave para que cada cual contribuya a resolver su problema», dijo.

Marrero Cruz también se refirió a la responsabilidad de los organismos de apoyar la recuperación de las viviendas de sus trabajadores damnificados. «Este es un tema muy complejo que requiere la participación directa de todos», afirmó.

El Primer Ministro conoció sobre los materiales que han estado llegando y el orden de prioridades para su asignación. Además, supo de un modelo de vivienda que ya se ha empleado en otras provincias azotadas por huracanes, y que se pretende generalizar acá, hecho de paneles prefabricados de madera, que permiten avanzar con mayor agilidad, y dotado de un baño de placa de concreto, en el que sus moradores se puedan proteger en caso de otro ciclón.

Ante una situación tan compleja como la que atraviesa Vueltabajo, donde se han contabilizado hasta el momento más de 85 800 afectaciones en el fondo habitacional, incluyendo unos 8 500 derrumbes totales, insistió en que es preciso activar a plena capacidad la producción local de materiales.

«Este es el momento de hacer valer la autonomía territorial de la que tanto hemos hablado y que confiere la nueva Constitución. Cada ladrillo o cada bloque que se haga es uno menos que habrá que traer», aseveró.

Marrero Cruz se interesó también por la marcha de la recuperación de servicios vitales como la electricidad y el abasto de agua, la infraestructura agrícola, y la estrategia para producir alimentos en el menor tiempo posible.

Acompañado por dos vice primeros ministros y por un grupo de ministros, llegó hasta varias zonas de defensa pinareñas, en las que indagó por el funcionamiento de las oficinas de trámites, en las cuales se lleva a cabo el levantamiento de las afectaciones a las viviendas.

En ellas conoció ejemplos positivos, como el de la cabecera municipal de Viñales, donde se ha avanzado a un ritmo aceptable; otros en los que ha habido demasiada lentitud, como en el poblado de Puerto Esperanza; y sitios en los que se han originado verdaderos cuellos de botella que provocan largas colas y molestias adicionales entre la población, como en la zona de defensa de La Conchita.

Aun cuando se han incorporado especialistas de las direcciones de Vivienda de otras provincias a todos los municipios pinareños, para contribuir en el terreno con el levantamiento de los daños y los recursos que se requieren para su solución, señaló que el proceso sigue siendo muy lento.

Por tanto, indicó que «hay que abrir de inmediato más puntos de servicio para atender a más población».

El miembro del Buró Político fue enfático en la necesidad de revertir de inmediato este problema.

«No tiene sentido estar esperando aquí tanto tiempo, y mucho menos tener recursos y que no se repartan, porque falta que se termine el proceso del llenado de las planillas».

En Puerto Esperanza, por ejemplo, donde de manera preliminar se han cuantificado 1 444 viviendas afectadas, hasta la tarde de este domingo la oficina de trámites solo había procesado 173 planillas de personas damnificadas.

«Ese tema tenemos que resolverlo. Es muy difícil explicarle a la población que nosotros no tengamos la capacidad de poner la gente que haga falta en esto», dijo, y advirtió que esta situación constituye un obstáculo para la recuperación de la vivienda.

«Eso nos frena el proceso de entrega de recursos. Podemos tener recursos almacenados; pero si ese proceso no se culmina, habrá gente con necesidad y, sin embargo, por una burocracia, no se los estamos entregando».

Otro de los objetivos del recorrido fue el hotel Los Jazmines, una instalación a la que los vientos de Ian le arrancaron la cubierta.

Sorprendido con la magnitud de la destrucción, el Primer Ministro cubano llamó a los especialistas del sector del Turismo a cargo de la rehabilitación de la emblemática edificación, a estudiar la manera en que la nueva cubierta sea más resistente.

Indagó, además, por los daños ocasionados al resto de la infraestructura turística de Viñales, y llamó a trabajar aceleradamente para lograr su reapertura cuanto antes. «Hace falta prestar servicios y generar ingresos».

Marrero intercambió en varias oportunidades con la población pinareña, que, de manera espontánea, acudió a su encuentro. Atendió personalmente sus preocupaciones y reiteró el compromiso de la máxima dirección del país con esta provincia, que lucha por sobreponerse del golpe demoledor del huracán.

(Tomado de presidencia.gob.cu)

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