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Escuela Nacional de Voleibol: Un partido que se definirá en el quinto set

Cruzar la puerta de la Escuela Nacional de Voleibol (ENV) es como comenzar a beber sorbo a sorbo la mítica historia de este deporte en Cuba. Por esos pasillos sombríos desfilaron figuras como Eugenio George, Ñico Perdomo, Gilberto Herrera, Yumilka Ruiz, Zoila Barros y muchísimas más. Mientras avanzamos, como explosiones, se sienten los ecos de los remates, las caídas de los saltos y los gritos. Aquí, pese a todo, se juega voleibol.

Regla Torres dirige la práctica. Fotos: José Raúl Rodríguez Robleda

Unos metros antes de llegar al umbral de los tabloncillos, la mejor jugadora del mundo en el siglo XX, Regla Torres, sale de un pequeño gimnasio con sus muchachas y las dirige a las canchas: seis terrenos a media luz parecen dificultar el día a día.

La bulla de los entrenamientos se acrecienta, los pasos caen sobre las tablas y la podredumbre de estas no resiste la pisada de la pasadora Gretell Moreno. La madera se quiebra y su tobillo, sorprendido ante la escaramuza, se tuerce. Las compañeras la asisten y todo termina en un susto desagradable. El bache queda ahí, de testigo, y Regla solo atina a decirnos: “¡Ustedes lo vieron, ¿no?! Ustedes están mirando cómo están los huecos, así tenemos que entrenar y hacerlo todo aquí adentro”.

Quien te vio y quien te ve

Adentrarse en la instalación, nacida en el curso 2001-2002 en medio de la Batalla de Ideas y plaza fuerte de ese deporte en nuestro país, es apreciar su evidente nivel de deterioro. Dicen que solo palpando las realidades se llega a conocer su verdadera esencia.

La falta de iluminación, los desperfectos de las cortinas, las filtraciones que estropean los tabloncillos y las inconformidades con las salas de musculación son algunas de las aristas que más lastiman el brillo de un linaje imponente y la magia de un talento probado.

“Este lugar transitó por diversas etapas desde su creación. Algunas complejas como cuando un incendio afectó uno de sus espacios. A partir de ahí se hicieron algunas reparaciones, se pusieron superficies plásticas de mayor durabilidad. Actualmente estamos en un período de reparación luego de una visita del Presidente Miguel Díaz Canel, en la cual se le plantearon los problemas. Necesitamos un gimnasio con mejores condiciones, el que tenemos hoy es muy pequeño”, revela el preparador de los conjuntos femeninos, Luis Gabriel Oviedo.

Luis Gabriel Oviedo

“Desgraciadamente la instalación se ha ido deteriorando. Desde que entré acá en el año 2013 ha ido de más a menos. Las canchas no están bien. Hay tablas podridas. El taraflex donde entrenamos ya no tiene la calidad de antes, está viejo, esa superficie necesita pegarse al tabloncillo para que no existan divisiones que pueden provocar lesiones en los tobillos”, expresa Moreno mientras señala la zona dañada.

Por el contrario, Liván Taboada, pasador de la selección nacional, no cree que las condiciones actuales del centro conlleven un alto riesgo de lesión, pues hasta en los mejores escenarios de adiestramiento existe la posibilidad de lastimarse: “Pudiera estar mejor. No creo que sea tan difícil mejorar la iluminación, los balones y los terrenos de juego”, y agrega que en otras ligas hay mejores condiciones para entrenar, algo que motiva la preparación, lo que se nota en los resultados deportivos.

Liván Taboada.

Moreno afirma que prepararse en un local bien pertrechado siempre reporta dividendos. “Una escuela bonita y con condiciones es una motivación para entrenarse. Ver su tabloncillo limpio y sin huecos, unas varillas y red nuevas y pelotas ayuda. La responsabilidad de preparase es nuestra, pero con las condiciones adecuadas sería mejor”.

“En las diversas reuniones que se sostuvieron sobre la situación expuse que estuvo filtrándose durante años sobre el área del masculino, eso dio lugar a que se empezaran a podrir todas las tablas del terreno. Se filtraba en todas partes, pero allí caía como si fuera una cascada”, señala Regla Torres

“El presidente del país lo supo, porque se le explicaron todas las cosas. Enseguida se preocupó y mandó a chequearlo, se comprobó, e incluso más tarde vino otro dirigente pensando que esto estaba adelantado y no era tan así. El techo se arregló algo, pero sigue filtrando, dos de los tres terrenos del femenino están con huecos, tapados con tablas y plásticos para que no pase lo que le sucedió a Gretell”, argumenta.

Jesús Ángel Cruz, entrenador de la selección nacional juvenil masculina, asevera que el centro está pasando por un proceso difícil en cuanto a tabloncillos, luces y goteras. “Esto influye en la preparación de los voleibolistas. Entrenar en doble sesión es complicado, pues sobre las cuatro de la tarde la visibilidad sobre la cancha no es la mejor”.

A lo anterior se suma el mal estado de las cortinas que dividen las duelas, lo cual impide la fluidez de las actividades. “Estas lonas las consiguió el nuevo director. Ellas nos permiten separarnos para que las categorías trabajen como debe ser. Pudiera parecer que no fuera gran cosa, pero sí ayuda en la preparación”, recalca Moreno.

Gretell Moreno.

Por su parte, Cruz explica que las cortinas están viejas y rajadas: “Cuesta trabajo rodarlas. Si estuvieran buenas, se pudiera diferenciar el trabajo y entrenar cada grupo sin interrupciones. Así sería mucho más cómodo”. El especialista indicó que esas complejidades a veces desmotivan a los muchachos, lo que implica la búsqueda de soluciones, aunque los atletas cubanos saben sacar el extra e imponerse.

“Aquí no hay luces y así hay que entrenar. En el femenino, normalmente estaba el terreno para las juveniles y los otros dos para el equipo nacional, lo que permitía que las niñas pudieran entrenar más tiempo y nosotras sin molestarlas al lado. Debido a la situación, ahora practican de siete a nueve de la mañana y no lo vuelven a hacer hasta que llegan por la tarde de la docencia. Teniendo en cuenta que son atletas que no traen una sólida base, es un tiempo que pierden para desarrollarse. Si pudieran seguir hasta las once y media las ayudaría, pero no pueden, porque tienen que darnos paso a nosotras. Nuestro director ha ayudado muchísimo. Convocó a una reparación con algunos trabajadores de aquí, pero más allá nadie hizo nada y todo el mundo lo sabía”, refiere Torres.

Regla Torres, mejor jugadora del siglo XX según la FIVB.

Por esta misma línea se manifiesta Tomás Fernández, mientras contempla a unos trabajadores clavar nuevas tablas de cedro brasileño en algunas de las zonas dañadas. El experimentado técnico comenta que se han hecho reparaciones a manera de parches para brindar una solución temporal, pues se mantienen las filtraciones tanto por el techo como por los ventanales laterales, los cuales no poseen las medidas adecuadas que requiere el marco original.

No obstante, el voleibol no se detiene: “La escuela ejerce su función. Las dificultades no nos pueden frenar, el proceso tiene que seguir: la docencia, la superación de los atletas y hay que trabajar, porque están los compromisos competitivos. Es evidente que tenemos dificultades de las que se están ocupando, algunas no se han terminado por la carencia de materiales que conocemos”, dice el preparador Wilfredo Robinson.

Wilfredo Robinson.

Respuestas a un costado de la net

Encontrar respuestas a las problemáticas que afectan a esta icónica instalación resulta vital para encausar el desarrollo de una disciplina que catapultó a lo más alto el nombre de Cuba. Las heridas ya están detectadas, ahora solo resta detener la hemorragia.

“En este momento se puede apreciar que el centro tiene un grado de deterioro progresivo por el sobreuso. Por ello surge la idea de la reparación capital como una tarea añorada por todos: que es poder tener a la matrícula total del voleibol concentrada aquí.

Rodolfo Pérez.

“Los compañeros de proyecto están haciendo una reevaluación de las necesidades constructivas, respetando las normas técnicas para cumplir los requerimientos establecidos, fruto de una visita del ministro de la construcción (Micons) René Mesa Villafaña, acompañado por el presidente del Inder, Osvaldo Vento”, destacó Rodolfo Pérez, director de la ENV.

Asimismo, Yoel Pérez, encargado de la Escuela Superior de Formación de Atletas de Alto Rendimiento (Esfaar) Cerro Pelado, afirmó a este equipo de trabajo que la alta dirección del país indicó darle una atención especial a varias instalaciones, entre ellas a la ENV.

“Se priorizó trabajar en el gimnasio y con las maderas del piso, labor que está realizando Ecominder. Además, se concentraron en reparar la cubierta, acción no concluida, pues las intensas lluvias demuestran que se sigue filtrando. Estamos gestionando unas mantas de techo con una empresa, y esperamos sirvan para impermeabilizar con la calidad requerida. En el proyecto está también la reparación de unos baños interiores y proyectar un bloque de dormitorios”.

“Hemos señalado estos problemas. Se ha avanzado en algo. Se colocó el papel de techo, aunque no resuelve, tal vez todavía no se completó la labor o no quedó como debe ser. Se trabaja, quizás no con la velocidad necesaria, pero algo se hace”, confesó Jesús Ángel Cruz.

Yoel Pérez.

En referencia al tema de las luminarias Yoel Pérez dijo que con el dinero que entrega la Federación Internacional de este deporte se prevé comprar todo el alumbrado y añadió que todos los miércoles se realiza un chequeo con el vice presidente primero del Inder y compañeros del Micons para ver cómo marchan las obras.

Muchas horas de acción constructiva le restan a la ENV para recobrar su máximo esplendor. Aparte de dar solución a las demandas ya expuestas, se hace necesario agilizar la construcción de bloques habitacionales que permitirían agrupar a la matrícula del centro, generar nuevas capacidades para crear una bolsa de jugadores similar a la de los tiempos gloriosos y ampliar las áreas de los gimnasios.

Asimismo, una vez se materialicen las proyecciones constructivas, hacer énfasis en el fortalecimiento de la seguridad y protección de los bienes del recinto, en cual cabría un museo dedicado a la historia y conquistas (medallas, trofeos, videos, fotos) del voleibol cubano.

De igual forma, resulta imposible concebir ese renacer sin darle un nombre al centro y seguramente nadie se opondría a que se llamara como el hombre que materializó lo que siempre pareció una quimera. Escuela Nacional de Voleibol Eugenio George, para volver a soñar con lo que fuimos.

*Antes de redactar este reportaje, nuestro equipo volvió a la ENV y fue testigo del montaje de luces LED sobre una de las áreas del masculino y labores de reparación en los alrededores de los tabloncillos, lo cual, continúa siendo insuficiente.

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