Con los títulos de la japonesa Wakana Koga (48 kg) y el azerí Ahmad Yusifov (60 kg) cerró la primera jornada del 47 Campeonato Mundial de Judo, que se inició este 4 de octubre en la sala deportiva National Gymnastics Arena, día en que Cuba solo tuvo un representante, Jonathan Charón, quien cayó en el combate inicial.
Koga, campeona mundial juvenil del 2019, tuvo una competencia impecable y alcanzó por fin un oro que le había sido esquivo en cuatro ediciones anteriores. Ahora liquidó a todas sus rivales por ippón, excepto a la mongola Baasankhuu Bavuudorj en semifinales, a quien superó por wazari. “Abrir con ese oro es señal de que tendremos una gran competencia”, declaró en la conferencia de prensa respecto a las pretensiones de la delegación nipona.

Por su parte Yusifov sí levantó las gradas para apoyarlo en el combate final, que comenzó perdiendo por wazari ante el kazajo Sherzod Davlatov, a quien le pagó con la misma moneda para llevarse la victoria por ippón. “Siempre mantuve pensamientos positivos y el apoyo del público fue increíble. Me dieron mucha fuerza e impulsaron a darlo todo. Ahora soy campeón mundial y me siento genial. Este título pertenece a todos los que me apoyaron aquí hoy”, comentó emocionado a la prensa acreditada.
En el caso del cubano Charón, número 19 del ranking, se enredó demasiado con el kazajo Aman Bakytzhan y sobre todo se dejó robar la iniciativa en el tiempo extra o regla de oro, adonde llegaron abrazados a dos shidos. Todo se definió por un wazari y con ellas las esperanzas de seguir avanzando en el organigrama.
“No me gusta justificar nada. No salieron bien las cosas y se me hizo difícil definir. Es mi tercer mundial y quería sumar puntos. Sigo pensando en la clasificación olímpica, aunque antes quiero ganar los Juegos Panamericanos de Lima 2027”, nos comentó apenado el recién estrenado campeón centroamericano y del Caribe.
Este lunes Cuba tendrá a su segunda carta de presentación, Orlando Polanco, quien pretende mejorar el quinto puesto de la pasada justa universal en Budapest, Hungría, en el 2025.

