Koga, campeona mundial juvenil del 2019, tuvo una competencia impecable y alcanzó por fin un oro que le había sido esquivo en cuatro ediciones anteriores. Ahora liquidó a todas sus rivales por ippón, excepto a la mongola Baasankhuu Bavuudorj en semifinales, a quien superó por wazari. “Abrir con ese oro es señal de que tendremos una gran competencia”, declaró en la conferencia de prensa respecto a las pretensiones de la delegación nipona.
Por su parte Yusifov sí levantó las gradas para apoyarlo en el combate final, que comenzó perdiendo por wazari ante el kazajo Sherzod Davlatov, a quien le pagó con la misma moneda para llevarse la victoria por ippón. “Siempre mantuve pensamientos positivos y el apoyo del público fue increíble. Me dieron mucha fuerza e impulsaron a darlo todo. Ahora soy campeón mundial y me siento genial. Este título pertenece a todos los que me apoyaron aquí hoy”, comentó emocionado a la prensa acreditada.
En el caso del cubano Charón, número 19 del ranking, se enredó demasiado con el kazajo Aman Bakytzhan y sobre todo se dejó robar la iniciativa en el tiempo extra o regla de oro, adonde llegaron abrazados a dos shidos. Todo se definió por un wazari y con ellas las esperanzas de seguir avanzando en el organigrama.
“No me gusta justificar nada. No salieron bien las cosas y se me hizo difícil definir. Es mi tercer mundial y quería sumar puntos. Sigo pensando en la clasificación olímpica, aunque antes quiero ganar los Juegos Panamericanos de Lima 2027”, nos comentó apenado el recién estrenado campeón centroamericano y del Caribe.
Este lunes Cuba tendrá a su segunda carta de presentación, Orlando Polanco, quien pretende mejorar el quinto puesto de la pasada justa universal en Budapest, Hungría, en el 2025.