La Federación Sindical Mundial (FSM) convocó a una Semana Internacional de Acción en Solidaridad con Cuba, que se desarrollará del 6 al 12 de abril, como parte de un llamamiento urgente a sus organizaciones afiliadas y al movimiento sindical clasista a nivel global.
De acuerdo con el pronunciamiento del Secretariado de la FSM, la iniciativa surge en un contexto de agravamiento de las condiciones económicas y energéticas en la isla, asociado al recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos. La organización sindical denuncia que esta política busca “estrangular la economía cubana” y afectar directamente las condiciones de vida de la clase trabajadora.
El documento subraya que, pese a las reiteradas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas contra el bloqueo, Washington no solo mantiene estas medidas, sino que las ha intensificado, incluyendo restricciones al suministro de combustible, lo cual ha incidido en la crisis energética que enfrenta el país.
Acciones concretas de solidaridad
La FSM orienta a sus miembros a organizar, durante esa semana, actos, movilizaciones y manifestaciones frente a embajadas de Estados Unidos, así como a desarrollar una campaña internacional de recolección de fondos, medicamentos e insumos médicos destinados a apoyar al pueblo cubano.
Los recursos recaudados serán canalizados a través de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), con el propósito de aliviar las dificultades en centros laborales afectados por la escasez de electricidad y combustible.
Asimismo, el llamamiento enfatiza la necesidad de llevar el mensaje de solidaridad a los centros de trabajo, como parte de una respuesta organizada del movimiento obrero internacional.
Contexto internacional y pronunciamientos recientes
La convocatoria de la FSM coincide con un creciente movimiento internacional de solidaridad con Cuba. En las últimas semanas, diversas organizaciones sociales y sindicales en América Latina han denunciado el impacto del bloqueo y han expresado su respaldo a la isla.
Agrupaciones de El Salvador, por ejemplo, suscribieron una proclama pública en la que califican el bloqueo como “asedio criminal” y responsabilizan a Estados Unidos por sus efectos sobre la población cubana.
De igual forma, iniciativas como el convoy internacional “Nuestra América”, integrado por activistas de varios países, trajeron ayuda humanitaria a Cuba, incluyendo medicamentos y paneles solares, en respuesta a la crisis energética y de abastecimiento.
La mayor de las Antillas enfrenta escasez de alimentos, medicinas y frecuentes apagones, situación que ha incrementado la solidaridad internacional y agradece profundamente este tipo de iniciativas.
“¡Manos fuera de Cuba! ¡Cuba no está sola!”, concluye el llamamiento, reafirmando la necesidad de fortalecer la unidad y la cooperación internacional en defensa de la soberanía de la isla.
