La actuación de los campeones nacionales de Matanzas en la segunda edición de la Liga de Campeones clasifica como uno de los desastres más estrepitosos del béisbol cubano en los últimos años. Y no se trata solo de las tres derrotas y el cuarto lugar entre cinco equipos, sino de la manera en que se jugó y se perdió.

La despedida de este sábado fue revés ante los Diablos Rojos de México, con marcador más de balonmano que de béisbol (36-13). Antes habíamos sido blanqueados por los Kane Country Cougars de Estados Unidos (9-0) y vencidos por Dantos de Managua (16-6). El único triunfo ocurrió el primer día, por la mínima, 9-8 ante CTBC Brothers de Taipéi de China.
¿Qué pasó? ¿Estaban en forma deportiva nuestros peloteros? ¿Eran tan superiores los rivales? ¿Tan malos nuestros lanzadores?
Acerca del autor
Máster en Ciencias de la Comunicación. Director del Periódico Trabajadores desde el 1 de julio del 2024. Editor-jefe de la Redacción Deportiva desde 2007. Ha participado en coberturas periodísticas de Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos, Copa Intercontinental de Béisbol, Clásico Mundial de Béisbol, Campeonatos Mundiales de Judo, entre otras. Profesor del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, en La Habana, Cuba.

