“En un nuevo y brutal acto de agresión, el gobierno de Estados Unidos, presidido por Donald Trump, ha emitido una orden ejecutiva que constituye una peligrosa escalada de su guerra económica contra nuestro pueblo. Con el pretexto infundado y cínico de declarar a Cuba una “amenaza inusual y extraordinaria”, lo que realmente hace es imponer aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con nuestra nación, buscando un bloqueo total a los suministros de combustible”, afirma el documento dado a conocer por Katia María Rodríguez Ramos, secretaria general del SNTC.
“El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura —agrega—, voz de los trabajadores del arte y el patrimonio nacional, condena enérgicamente esta medida genocida. No es más que la exacerbación de un estado de sitio total que recae directamente sobre los niños, ancianos, jóvenes y mujeres de Cuba. Su objetivo es claro: asfixiar nuestra economía, crear sufrimiento humano incalculable y doblegar la voluntad soberana de un pueblo que lleva más de seis décadas resistiendo”.
La condena del SNTC asevera que “esta política de estrangulamiento tiene un impacto concreto y doloroso en nuestra labor: Paralización material: Afecta el acceso a insumos, la movilidad para presentaciones y la energía necesaria para crear, investigar y preservar nuestro patrimonio. Ataque a la dignidad: Pretende socavar la cultura de paz y solidaridad que define a Cuba, un país que envía médicos al mundo mientras recibe bombardeos y asedios. Amenaza laboral: Atenta contra el derecho a trabajar y crear de miles de artistas, técnicos, promotores y gestores culturales, cuyo esfuerzo se ve obstaculizado por una política ajena a toda razón”.
Frente a esta agresión, la declaración precisa que “la condenamos enérgicamente y hacemos un llamado:
“1. A la comunidad cultural internacional: A denunciar este peligro y a utilizar las armas de la razón y el arte para visibilizar la injusticia. La solidaridad es hoy más necesaria que nunca.
“2. A nuestro pueblo: A mantener la unidad inquebrantable. La consigna “Por Cuba, juntos creamos” es nuestro principio de acción.
“3. A los sindicatos y trabajadores del mundo: A rechazar esta injerencia que viola el Derecho Internacional y el derecho de los pueblos a la autodeterminación”.
Seguidamente, el documento precisa: “Reafirmamos que Cuba no es una amenaza. Cuba es un faro de dignidad. Nuestra única «amenaza» es nuestro ejemplo de resistencia, humanismo y soberanía. El gobierno de Trump, con su política de odio y asfixia, es la verdadera amenaza para la vida y la paz.
“No nos rendiremos. Seguiremos creando, defendiendo nuestra identidad y luchando con la firme convicción de que, ante el bloqueo, nuestra respuesta es más cultura, más unidad y más Revolución.
“¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!
“Sindicato de Trabajadores de la Cultura de Cuba”.
31 de enero de 2026