El miembro del Comité Central del Partido y presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Osnay Miguel Colina Rodríguez, convocó a la realización de mítines en las secciones sindicales del país para repudiar la nueva escalada anticubana de la camarilla que gobierna a los Estados Unidos.
En el mitin efectuado en la sede de la CTC, Colina Rodríguez dijo ante integrantes de la Comisión Organizadora del congreso obrero, otros dirigentes sindicales y trabajadores que a Cuba le asisten argumentos para señalar el carácter injusto, criminal e inmoral de la medida adoptada por el actual gobierno norteamericano de coaccionar a quienes venden petróleo a la isla mediante la imposición de gravámenes arancelarios.
Subrayó que el pueblo cubano desea trabajar en paz, más y mejor, para construir la sociedad próspera y sostenible a la que aspira, fiel al legado de Fidel y al Partido, sin dejar de prepararse derramando ríos de sudor para defenderla con las armas en las manos, de ser necesario.
El presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la CTC llamó a que en las reuniones de las secciones sindicales se denuncie a esta escalada como expresión concreta del brutal bloqueo cuya existencia el actual gobierno yanqui ha intentado descaradamente negar.
Llamó a fortalecer aún más la unidad ante el reto del imperio y exponer argumentos indiscutibles sobre la obra de la Revolución, triunfante con Fidel, que libró a Cuba de ser neocolonia yanqui y universalizó para todos sus ciudadanos servicios básicos como los de salud, educación, deportes y otros.
Refiriéndose a la situación energética actual recalcó que es provocada esencialmente por la persecución yanqui a las compras de combustibles y recordó que, antes de 1959, el 40 por ciento de las familias cubanas carecía del servicio eléctrico mientras que hoy es menos del 5 por ciento.
En el mitin en la sede de la CTC dieron lectura a la declaración emitida por la organización, la cual pide a gobiernos, parlamentos, organizaciones sindicales y de solidaridad con Cuba; a los ciudadanos honestos del mundo, que se oponen a la naturaleza fascista, criminal y genocida de la actual administración norteamericana, la condena a esta medida tan arbitraria como inmoral.