Parques donde se juega al duro

Parques donde se juega al duro

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El niño de Dunia Osorio Perdomo tiene cinco años, la misma edad que el lugar donde trabaja su mamá. No sabemos si el pequeño entienda que el parque donde radica la firma Laberinto Tech, para la cual labo­ra la joven programadora, no es de esos que tienen columpios y aparatos para diversiones infantiles. Aunque en el Parque Científico Tecnológico de La Habana (PCTH), radicado en la Universidad de las Ciencias Infor­máticas (UCI) también se juega, y al duro, en la creatividad empresarial.

La creación de los Parques Científico Tecnológicos en Cuba nació al amparo del Decreto Ley 363, del 2019. Foto: Abel Padrón

“Aquí hay una unión y diver­sidad de empresas que permiten vínculos provechosos para el mejor desarrollo del trabajo de todas”, co­mentó Dunia, graduada en el 2012, y para quien Laberinto Tech —mi­pyme incubada en el PCTH a par­tir de un proyecto para el comer­cio electrónico de dos trabajadores por cuenta propia graduados de la UCI—, también es su experiencia la­boral mejor retribuida hasta ahora.

“Uno de los objetivos del Parque es crear empresas de base tecnoló­gica, y después de acoger nuestro proyecto durante dos años, aquí nos ayudaron a establecer legalmente la mipyme”, explicó Yunior Miguel Almaguer Bajuelo, uno de los socios fundadores de Laberinto Tech, que hoy tiene 20 trabajadores, y es una de las 40 empresas en incubación en el Parque de La Habana. “Toda la estructura que tiene una entidad, economía, contabilidad, recursos humanos, comercial la subcontrata­mos al PCTH, y nosotros nos dedica­mos a hacer lo que mejor sabemos: desarrollar soluciones informáticas.

“Que los profesionales encuentren en Cuba, haciendo lo que saben, su proyecto de vida”, afirmó Rafael Torralbas. Foto: Jorge Luis Rivera

“Es importante que los profesio­nales encuentren en Cuba, haciendo lo que saben, su proyecto de vida, que incluya desarrollo laboral y per­sonal”, sentenció Rafael Torralbas Ezpeleta, presidente del PCTH, con quien conversamos largo y tendido sobre esta experiencia que ya se ha trasladado a provincias como Ma­tanzas, Villa Clara y Holguín.

 

Matanzas rompió la burocracia

Aunque oficialmente surge en no­viembre del año 2020, después del capitalino, el Parque Científico Tec­nológico de Matanzas (Cientex), co­menzó el camino de estas iniciativas antes de existir la legislación.

Diego Vladimir Castilla Cabre­ra, su presidente, fija los orígenes en noviembre del 2015, cuando la Universidad de Matanzas (UM) y la Empresa de Tecnologías de la In­formación para la Defensa (Xetid) crearon el Centro de Investigación y Desarrollo de Softwares (Cides) para el gobierno electrónico en esa provincia.

La experiencia permitió vincu­lar a estudiantes de la carrera de In­geniería en Informática al impulso de aplicaciones en un entorno em­presarial.

Diecisiete empresas se unieron al Gobierno y a la UM, lo cual per­mitió concentrar recursos humanos y materiales en función de un pro­yecto. Fue el momento, precisó el di­rectivo, de la aprobación del Cientex como Proyecto de Desarrollo Local (PDL) en noviembre del 2017, por un acuerdo del Consejo de la Adminis­tración Provincial.

Un hecho sobresaliente de aquel comienzo fue la visita en el 2018 del Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez. “Luego de explicarle todo lo hecho por el PDL, nos dijo: Ustedes han creado un embrión de Parque Científico Tecnológico sin estar normado en el país. Han roto la burocracia y han logrado unir a las empresas”, recor­dó Diego.

El PCTH, por su parte, se gestó a partir de la concepción original para la UCI desde su fundación en el 2002 por Fidel, con un modelo de docen­cia, investigación y producción, re­firió Torralbas Ezpeleta. “Siempre se pensó que en el campus existiera un parque científico tecnológico”, evocó, al razonar que ese tipo de ins­talaciones ya existían en el mundo desde la década de los cincuenta del siglo pasado.

Hubo empresas que se asentaron dentro de la universidad, como Sof­tel desde el año 2003, o la semilla de Xetid que nació en la UCI. Ya en el 2018 se aprueba una política para el mejor aprovechamiento de toda esta infraestructura universitaria y se retoma la idea del parque, que desde el 2019 la llevó adelante un equipo de trabajo junto con el Ministerio de las Comunicaciones (Mincom) para diseñar su modelo de gestión. Así nació oficialmente el PCTH el 4 de febrero del 2020.

Con posterioridad a estos dos primeros parques cuyo organismo de relación es el Mincom, se creó el de la Universidad Central de Las Villas, impulsado por el Grupo Em­presarial de la Industria Sidero Me­cánica (Gesime). Luego está el ben­jamín, nacido el pasado 1.º de agosto del 2025, en Holguín: NUCL3UM. Este es el primero de su tipo en el oriente cubano, con la peculiaridad además de haber sido impulsado por el Gobierno provincial junto con las universidades, centros de investiga­ción y actores económicos estatales y privados.

 

Talento hecho en Holguín

El Doctor en Ciencias Carlos Batis­ta Matamoros, presidente de NU­CL3UM, enfatizó que esa entidad se rige por la máxima de que “la in­fraestructura más importante de un parque no son los edificios, sino el talento humano que los habita”.

Comentó que el nuevo parque surge “en un momento de difíciles condiciones económicas, pero el ob­jetivo es convertir a Holguín en un epicentro de innovación y desarrollo tecnológico en Cuba”.

Concebido como un centro mul­titemático, se estructura en nueve áreas de innovación, diseñadas a partir de las fortalezas locales y las prioridades nacionales: turismo e industria del entretenimiento; pro­ductos y servicios para negocios y desarrollo económico; tecnologías de la información, telecomunicacio­nes y software; energías; biotecnolo­gía, salud y farmacéutica; industria, minería, materiales, construcción e infraestructuras; seguridad alimen­taria; logística integrada y transpor­te; y gobernanza y administración pública.

A pesar de su escaso tiempo en funcionamiento, NUCL3UM ya planea innovaciones de impacto en el territorio. Batista Matamoros expuso que se destacan solucio­nes digitales para negocios y Go­bierno; plataformas de software y telecomunicaciones; servicios tecnológicos para la industria y la minería; proyectos en energías renovables e hidrógeno; biotecno­logía y salud; y tecnologías aplica­das a la seguridad alimentaria y la logística.

“Una línea estratégica es la in­cubación de emprendimientos que aprovechen los servicios del parque y su conexión con universidades y otras entidades para crear espacios de coworking, laboratorios de pro­totipos, zonas de pruebas, equipos especializados en Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC), biotecnología y energías reno­vables, así como programas de men­toría, modelos de negocio y propie­dad intelectual”, argumentó.

Actualmente tienen dos proyec­tos claves en el área de las energías que podrían impactar durante el 2026 en la limpieza de nuestras ciu­dades y la generación de combusti­bles. Uno de ellos es el uso de plásti­cos y otros desechos sólidos para la producción de gasolina.

“Existen otras propuestas en el plano agroalimentario y es impor­tante agregar que en el ámbito de la biotecnología se nos están sumando entidades de Santiago de Cuba y hay perspectivas de incubación de pro­yectos de Ciego de Ávila y La Haba­na, gracias a la naturaleza multite­mática del parque”, afirmó.

Además está en fase de cons­titución un clúster empresarial en el municipio holguinero de Giba­ra que trabaja por una agricultura inteligente que gestione mejor los cultivos. Igualmente existen planes para reactivar el Jardín Botánico de Holguín mediante el uso de técnicas avanzadas en la producción de vege­tales y la crianza de peces de agua dulce.

 

Articulación en Villa Clara

A poco más de un año de su apertu­ra oficial, el Parque Científico Tec­nológico de Villa Clara se consolida como una plataforma para incubar proyectos con impacto real en la economía.

El desarrollo de proyectos locales como la producción de losas forma parte de los resultados más sobresalientes del vínculo empresa y parque científico tecnológico de Villa Clara. Foto: Cortesía de Edelys Saavedra Rodríguez

“Este parque surge por una necesidad del territorio”, afirmó Edelys Saavedra Rodríguez, presi­denta de la entidad villaclareña.

“Cuando elaboramos la estrate­gia de desarrollo territorial, identi­ficamos que la industria necesitaba un espacio donde los planes de in­novación pudieran nacer y madurar hasta convertirse en empresas com­petitivas”.

Surgido como sociedad mer­cantil 100 % cubana, al igual que sus similares en el resto del país, el parque cuenta con seis accionistas y con el patrocinio del Grupo de las Industrias (Gempil) y el acompaña­miento metodológico del Ministerio de Industrias (Mindus). Entre sus aliados estratégicos y financiadores se encuentran la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Uno de los resultados más ilus­trativos es la mipyme de materiales de construcción ubicada en el muni­cipio de Manicaragua. Tras una in­versión y el acompañamiento técnico del parque, la empresa ha reactivado una extrusora de los años ochenta para producir ladrillos y desarrolla actualmente un bloque aligerado de arcilla. “Estamos trabajando con el parque en la mejora de los sistemas de quema y en la sustitución del blo­que de hormigón por una solución más eficiente y sostenible”, explicó Javier Aquino, administrador de la mipyme.

En el ámbito de las energías re­novables, Osvaldo León, especialista en sistemas tecnológicos, destacó la sinergia lograda: “No se trata solo de montar paneles solares, sino de acompañar al cliente con un proyec­to integral, desde la documentación legal hasta la puesta en marcha y el mantenimiento”.

 

Turismo, deporte y salud en parque matancero

Después de varios días intentándolo en el Registro Civil de la ciudad ma­tancera, finalmente Willey Carlisle Armiñán pudo solicitar aquella cer­tificación de matrimonio, solo que para lograrlo le hizo caso a su vecina y se fue a la estación de autoservicios digitales (EAD) de la céntrica calle Río, entre Santa Teresa y Ayunta­miento.

“Atención rápida, profesional y me evité hacer tanta cola”, alcanzó a decir, mientras se marchaba satisfe­cho del trato recibido por Julio César Suárez Mestre, facilitador de esta EAD, donde los usuarios acceden a trámites electrónicos de entidades como Etecsa, la banca remota, Cu­pet, Justicia y otros, uno de los pro­yectos incubados dentro del parque científico tecnológico de Matanzas.

Al frente del proyecto de las EAD está la Máster en Ciencias Wendy Lorenzo Suárez, de 29 años. “Las estaciones son un PDL dise­ñadas para contribuir a transfor­mar la sociedad para que se acceda, por ejemplo, a plataformas como Bienestar, que posibilita la gestión de quejas sin acudir al espacio de forma física y con un respaldo del Gobierno en sus tramitaciones y respuestas”.

Wendy era profesora de Estudios Socioculturales en la UM cuando ad­virtió una posibilidad de crecimien­to en el Cientex. Su maestría fue una pesquisa que desde el punto de vista patrimonial tributó a Varadero Ciu­dad Digital, uno de los proyectos de mayor envergadura del Cientex, que ayuda a la toma de decisiones de di­versos actores y mejora la gestión de los servicios, explicó Diego Castilla Cabrea, el presidente de esa entidad matancera.

“Luego de concluir a finales del 2025 esa fase inicial, hemos pasado a la transformación del proyecto en Destino Turístico Inteligente (DTI), con el Cientex como entidad ejecu­tora principal, con énfasis en 18 pro­yectos de los 28 identificados”, aña­dió Diego.

Con varios años ya en ejecución, otro proyecto del parque científico es la Suite de Inteligencia Depor­tiva, reconocido por el Inder con el Premio Anual de Ciencia al Mayor Impacto Social, cuyo anhelo es la transformación del deporte cubano mediante la analítica de datos.

En el 2024 fue desplegado en las 15 provincias y el Municipio Espe­cial de Isla de la Juventud en el bo­xeo, y ahora se trabaja en discipli­nas como lucha, kárate, taekwondo, judo, atletismo y baloncesto.

Por su impacto en la calidad de vida de pacientes, se refiere a un pro­yecto de vanguardia en estos años: el diseño y fabricación de prótesis ortopédicas y craneales biomédicas con Tecnología de Fabricación Adi­tiva y de Impresión en 3D, que tiene como líder al Centro de Estudios de Fabricación Avanzada y Sostenible, de la UM.

 

Parques a la cubana

“Lo más complicado fue adaptar esta experiencia de los parques a las especificidades de la economía cubana. Y cuando nacieron los nues­tros era muy difícil hacerlo, porque no estaban aprobadas las micro, pe­queñas y medianas empresas (mi­pymes)”, recordó el presidente del PCTH.

La instalación de paneles solares conlleva un proyecto completo, pues se integran la ciencia y la técnica. Foto: Empresa Eléctrica de Sancti Spíritus

“Eso nos hizo idear la incuba­ción de proyectos de innovación, que permitió atraer al parque a entida­des ya constituidas para acelerar un resultado y mejorar su desempeño. Después, de ese desarrollo podía en­tonces generarse una nueva empre­sa”, explicó.

Con un mayor camino recorrido el PCTH ya ha incubado en un lustro 122 proyectos de investigación, de­sarrollo e innovación, de los cuales hay 70 en ejecución. De ellos 15 han sido proyectos de exportación con clientes extranjeros y especialistas nuestros.

Un ejemplo es la firma alemana Smabit, que trasladó toda su gestión de innovación y sus nuevos desarro­llos al PCTH, con el cual negociaron desde finales del 2020 el primer pro­yecto de exportación.

Randy Miguel Gómez Rodrí­guez, graduado de la UCI en el 2017 y jefe de ese proyecto, explica que allí un colectivo de apenas siete pro­fesionales produce aditamentos que se comercializan para empresas de telecomunicaciones europeas. “La entidad alemana accede así a capital humano preparado, y como estamos dentro del campus de la UCI, el pro­yecto puede darles la oportunidad a estudiantes y recién graduados de trabajar y ver los resultados de su labor”.

El parque no solo se ha converti­do en un generador de empleo, sino que cuenta con más de mil 400 pro­fesionales asociados a proyectos de innovación, que participan desde su trabajo habitual, ya sean profeso­res universitarios, desarrolladores o consultores, quienes aportan su ex­perticia y reciben una remuneración por los resultados.

Quedan asuntos por resolver, tanto en La Habana como en las demás provincias que ya tienen sus parques: Conseguir un mayor estí­mulo y facilidades financieras para las exportaciones de servicio des­de estas instalaciones; y la revisión constante de los beneficios e incenti­vos, así como lo legislado al respec­to, ahora con el respaldo de la nueva Ley de Ciencia, Tecnología e Innova­ción que recién se aprobó.

Es preciso incorporar prácticas internacionales habituales en los parques como los mecanismos de financiamiento para las nuevas em­presas, no solo préstamos, sino tam­bién capitales a riesgo, en fin, todo lo que permita un superior dinamismo del sector empresarial.

Y no solamente hay problemas estratégicos, sino también los tác­ticos que obstaculizan la labor co­tidiana. Desde la carencia total de transporte que afecta al parque ma­tancero, hasta las barreras subje­tivas que de una manera u otra las cuatro experiencias expuestas han tenido que enfrentar.

La principal dificultad, según Saavedra Rodríguez, la presiden­ta del parque villaclareño, radica en que “aún no se comprende del todo el modelo de parque científico y las ventajas que ofrece. Muchas empresas estatales están centradas en cumplir planes productivos y no priorizan la innovación. Y los nuevos actores económicos, aunque más di­námicos, desconocen los beneficios fiscales y metodológicos que pueden obtener al incubarse en el parque”.

“Hemos sorteado barreras físi­cas y mentales”, reconoce también Carlos Batista del naciente parque holguinero. Uno de los retos inter­nos es consolidar la capacidad de gestión y completar las infraestruc­turas. Externamente, se enfrentan a factores macroeconómicos y un reto cultural nacional: “la necesi­dad de acelerar el tránsito desde una lógica de proyectos aislados hacia una cultura emprendedora, competitiva y orientada a resulta­dos medibles”.

 

Parques de Cuba para el mundo
Del 22 al 24 de abril del 2026 ten­drá lugar en Cuba la reunión de la división latinoamericana de la Asociación Internacional de Par­ques Científicos y Áreas de In­novación (IASP, por sus siglas en inglés), según informó Rafael To­rralbas Ezpeleta, presidente del PCTH.

Allí se agrupan todos los par­ques de la región, excepto México. “Eso es un espaldarazo para no­sotros, porque expresa la confian­za de esa organización en nuestro país”, valoró el directivo.

Como parte de la proyección hacia el exterior de los parques científicos tecnológicos se han fo­mentado convenios con institucio­nes homólogas en otras latitudes, explicó Torralbas.

“No importa que seamos más chicos, lo que hace falta es que nos identifiquen como iguales”, agregó, al añadir que solamente el PCTH ya tiene 29 convenios inter­nacionales, entre ellos, con homó­logos en España, Rusia, Belarrús, Turquía, Brasil, México y China.

Cuba pertenece a la IASP des­de la incorporación de la UCI como universidad asociada en 2017, y luego de existir el PCTH, ya en septiembre del 2025 fue ratifica­do en su Asamblea General como miembro pleno, a partir de alcan­zar madurez en sus indicadores de gestión.

Acerca del autor

Anisbel Luis Reyes

Licenciada en Periodismo, reportera y redactora de prensa en la Emisora Estereocentro de la ciudad de Santa Clara, reportera en el periódico Vanguardia, y corresponsal de Villa Clara en el periódico Trabajadores.

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