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La espera desespera

Blasa Sierra Martínez, reside en calle 128B no. 6908 entre 69 y 71, Pocito-Palmar, Marianao, hace un año que se jubiló cuando “ocupaba el cargo de especialista B en Ahorro y Uso Racional de la Energía en la Empresa Contingente Blas Roca Calderío.

 

“Para el cálculo de la pensión se tuvieron en cuenta todos los salarios y utilidades devengados en el año 2021 como establece la ley. Pero las utilidades correspondientes al último trimestre del año 2021 me fueron pagadas en junio del 2022.

“Debido a esto hice la reclamación correspondiente al Instituto Nacional de Seguridad Social (Inass), de Marianao en agosto, y presenté allí todos los documentos que avalan mi reclamación

“O sea, cartas firmadas por el director de Recursos Humanos y el director general de mi último centro laboral, copia de la nómina que reflejaba lo que cobré de utilidades esos tres meses, así como la tarjeta SNC actualizada con todo lo devengado en el 2021 y en el 2022.

“Estos documentos los entregué a la compañera Odalis, del Inass de Marianao en el mes de agosto del 2022, para que se me aumentara la pensión de jubilada de 4 468.69 pesos mensuales a 5 645.00 pesos según calculamos juntas dicha compañera y yo.

“Hasta la fecha no he recibido el aumento de mi pensión de jubilada, ni el pago retroactivo en base al recálculo de mi pensión, producto de la incorporación de las últimas utilidades que cobré correspondientes al último trimestre del 2021.

“Cada vez que cobro y no veo el aumento me dirijo al Inass a reclamar y la misma compañera Odalis me ha informado que hay atrasos y que espere para el mes que viene.

“En diciembre me presenté nuevamente en varias ocasiones y estaba de vacaciones. Y por último me presento nuevamente en enero y me informan que la compañera ya no labora en el centro y que no se va a incorporar más. Ya han pasado cinco meses y no me han resuelto el problema”.

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