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Armando lo que Ian desarmó

En Boyeros está, casi per­manente, junto a otros di­rigentes del Partido, del Gobierno y las organiza­ciones de masas, Ulises Guilarte De Nacimiento, miembro del Buró Político del Partido y del Conse­jo de Estado y secretario general de la CTC, quien reconoce la efectividad de las primeras acciones em­prendidas por el Conse­jo de Defensa Municipal para restañar los daños en el territorio, que en la ma­ñana del domingo chequeó la existencia de los pro­ductos elementales de la canasta básica en las tien­das y convocó a una jorna­da de esfuerzo decisivo.

Foto: Joaquín Hernández Mena

Guilarte comentó que desde el paso del hura­cán y bajo la dirección del Consejo de Defensa Pro­vincial de La Habana y sus sedes municipales se han consolidado las acciones para recuperar los servi­cios de electricidad, agua, alimentación (se prioriza a las personas vulnerables), la recogida de árboles caí­dos y el saneamiento de la ciudad.

En Centro Habana, donde primero estuvo el Secretario General de la CTC, en apoyo a la recu­peración “se avanzó con más rapidez en el restable­cimiento de los servicios porque fueron menos los perjuicios; en Boyeros por sus características geo­gráficas, zonas rurales y subrurales, hubo muchos daños a los árboles, a los tendidos eléctricos, aun­que se ha adelantado y ayer debieron quedar re­sueltas en su mayoría las afectaciones básicas.

“Aquí hubo que movi­lizar más fuerzas, pero ha sido muy positiva la res­puesta de los organismos, empresas y las comunida­des”, valoró Ulises, y men­cionó, entre los colectivos más sobresalientes, a la Osde Labiofam y al Inifat, que se sumaron a la Jor­nada por el Día del Tra­bajador Agropecuario; los del aeropuerto, eléctricos, comunales, comercio; y los campesinos y coopera­tivistas con su aporte im­prescindible; brigadas de ingeniería de construccio­nes militares y fuerzas del Ministerio del Interior”.

 

Mucha labor en los centros de elaboración de alimentos. Foto: Joaquín Hernández Mena

Como significativo calificó el Secretario Ge­neral de la CTC el aporte de los trabajadores no es­tatales de los sectores de la construcción, alimen­tación y gastronomía. Se crearon centros de elabo­ración de alimentos para apoyar a áreas donde no hay electricidad o pasados siete días no tienen nada en el refrigerador. Hay más de 150 lugares a los que se está llevando comi­da elaborada, con precios módicos que han tenido aceptación.

 

Jóvenes crecidos en el trabajo

Su rostro serio y sus pa­labras firmes muestran la responsabilidad y la con­sagración; la mirada y la tersura de la piel revelan a un joven crecido al compás de un recio oficio, allá en Jovellanos, donde “todos mis vecinos son linieros”.

Geovanys Pedroso Ro­mero, con sus 23 años, se hincha de orgullo, y presto escala hasta lo alto de un poste donde ejecuta ma­niobras para tensar los cables eléctricos en la ave­nida que conduce al Caca­hual, uno de los sitios que más sufrió los embates del huracán Ian, en el munici­pio de Boyeros.

Como él hay 57 tra­bajadores eléctricos de la provincia de Matanzas, en cuatro brigadas, desple­gados por esta geografía del sur capitalino, y se les suman los habaneros has­ta completar los mil 175. “Armamos lo que Ian des­armó: conductores postes, crucetas”, dice, y a su lado surge otra voz: “Vinimos a trabajar, no sabemos cuándo concluiremos en Boyeros, pero de aquí se­guimos para Pinar”.

Es Joan Arencibia Acosta, de 29 años, secre­tario general de la sec­ción sindical en la OBE Atención al Turismo, en Varadero: “Todos está­bamos preparados, dis­puestos, esperando la or­den para salir. Llevamos tres meses en similares condiciones; primero fue Cienfuegos, en las activi­dades para el 26 de Julio; luego en la recuperación de la Base de Supertan­queros, y ahora en los es­tragos de Ian”.

Hay un fervor colecti­vo, que en solo tres o cua­tro días ha “metido en cintura” al territorio. La unidad de aseguramien­to del Aeropuerto Inter­nacional José Martí, con sus recursos, hace y les lleva las meriendas a los eléctricos de Matanzas, afirmó Ubencio Plasen­cia Quintero, un modes­tísimo jefe de ese colecti­vo que, con su actuar, no deja dudas del cumpli­miento de su misión.

“Los cubanos nos apoyamos; aquí hemos recibido la solidaridad de los matanceros en estos tres días consecutivos en la recuperación”, enfa­tiza la diputada Leonor Pérez, delegada de la cir­cunscripción 31 de Bo­yeros que, junto a Gisell Rodríguez, delegada de la agricultura, precisan la atención a los movili­zados, el aseguramien­to de los alimentos y la distribución de produc­tos agropecuarios.

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