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RETRATOS: La razón de su vida

La pasión de Osmani Moreno Pérez es la aviación. Lee libros y revistas sobre el tema, escribe artículos para diferentes medios de comunicación e incluso, ha participado como guionista y asesor histórico en tres documentales. Muchas horas del día las dedica a lo que se convirtió desde hace años en la razón de su vida.

 

Foto: Cortesía del entrevistado

Según afirma, a él siempre le gustaron los aviones y su sueño desde pequeño fue ser piloto. Desde su casa, en el reparto Pogolotti, en Marianao, disfrutaba ver las aeronaves que despegaban del aeropuerto del antiguo campamento militar Columbia, hoy Ciudad Libertad.

Tenía 13 años cuando se produjo el 15 de abril de 1961 el bombardeo al cercano aeropuerto.

“Me despertaron las explosiones y el disparo de ametralladoras”, dijo y expresó que salió al portal de la casa y se quedó impresionado con los destellos de fuego de las ametralladoras. Fue su padre quien lo haló por el brazo y le dio una reprimenda por aquel acto osado e irresponsable, que pudo haber puesto en peligro su vida.

Al rato, comprobó parte de los estragos dejados por la vil agresión. “Frente a mi casa y en otros hogares cercanos cayeron las vainas de los proyectiles del avión lo que corroboro que nos pasó por encima”, alegó. Después supo que se trataba de aviones estadounidenses con insignias de la incipiente Fuerza Aérea Cubana, que habían bombardeado además los aeródromos de San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba.

La vida lo alejaría de su sueño y hasta pensó que no tendría oportunidad de dedicarse a esa labor. “Entre 1968 y 1979, estuve trabajando como profesor en el Instituto Tecnológico de Veterinaria Revolución. Ahí se me dio la posibilidad de entrar a la Aviación y no lo pensé.

“Así, en 1979, ingresé en Cubana de Aviación como sobrecargo, con la intención de hacerme navegante. Esto último no fue posible por lo que continué como jefe de Cabina y durante un período como especialista de Asesoría Técnica”.

A la par de su trabajo, el cual le permitió conocer disimiles naciones del mundo, Osmani tuvo desde muy joven una intensa vida política. “En 1961 integré una sección de base de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, pero no fue hasta 1967 que alcancé la militancia de la UJC, la cual mantuve hasta la edad de 33 años”.

Uno de los momentos significativos para él fue haber recibido la condición de militante del Partido Comunista de Cuba en 1996. “Ya estoy jubilado y milito en mi núcleo zonal. Siempre consideré que pertenecer al PCC me ponía en la vanguardia de las tareas que debíamos cumplir para lograr los objetivos propuestos, necesarios e imprescindibles para la construcción de la sociedad socialista que como pueblo nos propusimos desde un inicio”.

Si bien la Covid-19 lo ha obligado a estar en casa, él no se ha apartado de su pasión, pues sigue leyendo y escribiendo artículos sobre el tema. “Me mantengo como asociado al Club de Aviación de Cuba. Me gusta contribuir a la preservación de la historia de la aviación cubana y en otros momentos hemos organizado actividades para dar a conocer y exaltar el papel que jugaron muchos hombres a lo largo de nuestras luchas».

“He estudiado ese gran acontecimiento que fue la Batalla de Playa Girón; mi estancia en Cubana de Aviación me permitió conocer muy de cerca a protagonistas de aquella epopeya. Muchos han participado en actividades organizadas por el club y han podido relatar a las nuevas generaciones, como nuestro pueblo estuvo dispuesto a darlo todo por preservar la Revolución y sus conquistas”.

 

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