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La habitación de Rosa

Luminosa e íntima decorada hoy en un tenue naranja que asoma el rosa una vez lucido en homenaje a la artista, la habitación 105 del Hotel Guantánamo conserva el mismo mobiliario con el que recibió a la gran Vedette de Cuba, Rosita Fornés, durante su primera gira nacional, Una Rosa para Todos, cuando ya tenía 80 años de edad.

Fotos: La Autora

Cómodos y de sencillo diseño le acompañaron enseres para un recinto de su tipo fabricados en la Industria Imperio del propio territorio. Todos de cedro, incluida la cama coronada por el cuadro El Amigo Íntimo, bajo la firma del reconocido grabador cubano Adigio Benítez.

Una habitación para descansar -según me cuenta Katiuska Cotorruelo Pérez, Relacionista Pública en la instalación, que ya en aquellos años laboraba allí en el mismo puesto.

Recuerdo que vino acompañada por su hija, Rosa María pero durmió sólo ella aqui, donde la ubicamos porque era una habitación de fácil acceso para su edad y además tenía la intimidad necesaria para que descansara. Al llegar expresó que hacía muchísimos años que no venía a Guantánamo. El cuarto no estaba como ahora y luego de su estancia sólo han cambiado la disposición de los muebles y el color de sus paredes.

Katiuska Cotorruelo Pérez, Relacionista Pública del Hotel Guantánamo posa frente a la foto donde aparece la firma de Rosita Fornés que asegura su estancia feliz en el lugar. Foto: La Autora

Al conocer que su color favorito era el rosa, pintamos el cuarto así y luego cuando se hizo difícil conseguirlo intentamos decorarlo con tonos claros, también para no opacar esa tonalidad de homenaje hacia ella.

Esta foto fue tomada en la gira que realizó hacia el año 2006 durante su paso por la urbe oriental. Luego nosotros tomamos las palabras que ella escribió en el libro de visitantes ilustres y la fotocopiamos encima de la foto, con la intención de que también quedara en el cuadro que situamos en el recibidor de la habitación como señal de su presencia.

Aquí venían tempranito en la mañana su peluquero y vestuarista…ella estaba siempre impecable, muy elegante y maquillada. Salía muy poco de la habitación, sólo para asistir a los servicios de almuerzo y esas cosas… Aunque en aquella ocasión vinieron personas del gobierno y se reunió con ellos en el antiguo restaurante especializado Guaso de aquí del hotel… También era muy cariñosa, conversadora, carismática, con la misma sonrisa de siempre…se tomaba fotos con todo el que lo quisiera, era muy sencilla y agradable con la gente…

Se cuidaba mucho la voz y recuerdo que una noche antes de ir para el concierto ella pidió té de manzanilla y miel, y como no teníamos miel en el hotel yo se la traje desde mi casa…

Otra de las trabajadoras del hotel que recuerda la visita de la estrella es Eida Cabrera, entonces Dependienta en el área de Servicios.

Eida Cabrera, entonces Dependienta en el área de Servicios recuerda el sumo cuidado culinario de la Vedette de Cuba. Foto: La Autora

Siempre estaba encima de su imagen, era una mujer que a pesar de su edad se cuidaba mucho y lucía hermosa todo el tiempo. Comía muchas frutas y tenía su dietista que era el que venía a la cocina y nos ayudaba a preparar lo que ella quería. Cuando se iba siempre agradecía mucho, era muy amable…

Con el paso de los años y luego de ser habitad0 por Rosita Fornés, el cuarto 105 ha sido nido de recién casados, destacados artistas de la plástica cubanos, del cantautor Waldo Mendoza y otras personalidades de la cultura que al entrar reciben con agrado la singularidad que depara el pequeño aposento, tomándose fotos con su imagen a la entrada.

El Hotel Guantánamo es el principal de su tipo en la provincia cubana homónima y posee más de 120 habitaciones, muchas de las cuales albergan historias que esperan revivir y lucir a partir de las reformas y transformaciones que desarrollan con motivo de los 40 años de la instalación hotelera.

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