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Plan y Presupuesto: de lo dicho al hecho

A medida que pasan los días y se materializa el programa de presentación e información del Plan de la economía y el Presupuesto, hay que pasar de las palabras a la acción sobre la base de lo planteado y lo acordado.

Disquisiciones aparte, el hecho de que los trabajadores tengan la posibilidad primero de proyectarlos para ser conformados por las instancias correspondientes y, posteriormente, de aportar ideas sobre qué puede hacerse para cumplirlos de la manera más eficiente y racional, es una realidad de un alcance político extraordinario, porque, sobre todo, compromete y permite que quienes tienen la responsabilidad de guiarlos y ejecutarlos lo sientan como suyos.

 

Infografía: Edilberto Carmona. Cubadebate

Lógicamente, no todo navega sobre aguas mansas, porque existen y persisten incertidumbres con los suministros y recursos, sobre todo con el combustible, dadas la situación económica y financiera que afronta el país y las cada vez más fuertes persecuciones y sanciones movidas por los aires huracanados provenientes del norte. Pero, en sentido general, las expresiones han sido y son optimistas y esperanzadoras. La voluntad se mantiene siempre por delante.

 

No obstante ─como lo señala en un informe de la esfera de asuntos económicos de la dirección provincial de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Cienfuegos─, entre las deficiencias iniciales del proceso está la no desagregación de las cifras, tanto del Plan como del Presupuesto, para colectivos de los sindicatos de la Alimentaria y la Pesca; Comercio, Gastronomía y Servicios; Construcción; Educación, Ciencia y Deportes; y Hotelería y Turismo, lo que provocó la reprogramación de asambleas. En esa deficiencia influyó la poca exigencia de las direcciones sindicales con las administraciones morosas.

 

También ha resultado negativa la tendencia de desviar el contenido de las asambleas para plantear y analizar situaciones que deben abordarse en la asamblea de afiliados y trabajadores, lo cual debilita el propósito esencial del proceso.

 

Como se ha insistido, resulta determinante que en la discusión los trabajadores busquen respuestas a preguntas claves como: ¿Qué vamos a producir y cómo lo vamos a hacer?; ¿cómo fortalecer el ahorro y en qué renglones fundamentales?; ¿qué diseñar para exportar más y sustituir importaciones? En las respuestas a esas y otras interrogantes radica también el cumplimiento del Plan de la situación que vive el país actualmente.

 

Un ejemplo positivo y alentador está en las propuestas de acciones a realizar en la empresa oleohidráulica José Gregorio Martínez, de Cienfuegos, única de su tipo en el país. Inicialmente habían proyectado un Plan ascendente a unos 18 millones de pesos y les fueron aprobados solo 11, por razones objetivas. ¿Qué hacer entonces: cruzarse de brazos y esperar a que lleguen la Calendas griegas? Ese no sería un espíritu proletario adecuado.

 

En la asamblea propusieron utilizar los recortes de materias primas para producir aparatos que propiciaran la recreación infantil y obtener ingresos por esa vía. Entre los que más ideas aportaron estuvieron los jóvenes, en una muestra de interés colectivo y participación activa. “Cuando no hay respaldo en las materias primas hay que mirar para el patio y los almacenes”, señalaron en esa sobresaliente entidad perteneciente al Ministerio de Industrias.

Otra arista que se ha reiterado es la del uso de los inventarios de productos ociosos o de lento movimiento, los que a través del tiempo, obviando el valor real que les corresponde, parecen ser cada vez más ociosos y lentos. Ese pesado lastre de la economía constituye, de hecho, una reserva notable de posibilidades que debe y puede explotarse.

 

En un reciente análisis sindical sobre esos temas, efectuado en la provincia de Cienfuegos, insistieron en la necesidad de diversificar las producciones dondequiera que resulte posible y en el impostergable imperativo de formular siempre la pregunta:¿Qué nos limita para cumplir y solucionar los problemas?

 

Milagro de la Caridad Pérez Caballero, miembro del Secretariado Nacional de la CTC, ha precisado que están previstas más de 70 mil asambleas en todo el país, las que deben caracterizarse por los análisis profundos, con aportes concretos, sustentados en el cumplimiento de las prioridades que hoy demanda la economía, y en las medidas para fortalecer la empresa estatal socialista.

 

Resulta válido reiterar que Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República, planteó tempranamente que este debe ser un proceso que comprometa, convoque y conmueva, sobre la base de un debate que genere ideas y medidas en pos de cumplir el Plan.

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