Carmen Rodríguez Acosta es de esas personas que despiertan sueños cada vez que entran a un laboratorio, de las que siempre quieren descubrir algo nuevo, rastrear e inventarse teorías para demostrarlas después. Así ha sido su vida por 50 años. Tras un breve primer contacto telefónico, pude imaginarla también como una mujer modesta, calmada, amable,… Continuar leyendo

