En la década del 80 del siglo pasado, el ciclismo cubano de ruta conoció de un coequipero excelente, Roberto Rodríguez, al que todos conocían como “cocodrilo”. Treinta años más tarde, el ciclismo de montaña, disfruta de la actuación de otro “cocodrilo”, su hijo César Rodríguez. Continuar leyendo

