En un entorno saturado de mensajes, es vital distinguir entre periodismo, propaganda y bulos. La ciudadanía necesita pensamiento crítico y cultura general para identificar contenidos confiables. Las redes sociales mezclan verdad y manipulación, por lo que discernir se vuelve una herramienta ética esencial Continuar leyendo



(18 puntos, 4 votos)