Cierra octubre con homenajes y aplausos. El aniversario 50 de los Órganos Locales del Poder Popular, convirtió en solemne la Asamblea de los delegados de circunscripción en Artemisa, primera con esa categoría en el decimoctavo mandato.
Volvieron las vivencias y los abrazos apretados de gratitud de antiguos dirigentes de las asambleas municipales, presidentes de consejos populares, historiadores, maestros, campesinos, deportistas, economistas y hasta médicos, que unidos a su profesión, dieron su mano ante el huracán que ni las paredes dejó a salvo, llevaron al abuelo del barrio al Sistema de Atención a la Familia, no olvidaron al recluso sancionado de su casa al trabajo, ni al niño ausente a la escuela por falta de zapatos.
Las manos de los actuales delegados se levantaron para aprobar la condición de Hijo Ilustre e Hijo Distinguido -las más altas distinciones que entrega el Poder Popular en la Villa Roja- a una veintena de artemiseños, todos con una obra merecedora de orgullos y gratitudes.
Entre ellos recibieron tales condiciones tres Héroes del Trabajo de la República de Cuba: Reynaldo Espinosa Collazo, presidente de la cooperativa Rigoberto Corcho, el primer viceprimer ministro de Cuba Eduardo Martínez Díaz, y la heroína Mirtha Arozarena Valido.
Ejemplo y liderazgo los distinguen, y al mismo tiempo los igualan, ellos hoy desde su función de delegados, a veces incomprendidos, pero siempre sensibles, no vacilan en destrabar entuertos con una facilidad notable, trabajan en grande, traen el debate a la circunscripción, y eso los hace pensar como país.
Euler Velázquez Cantillo, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, reconoció también, ante las máximas autoridades del Partido y el Gobierno provincial, y en nombre del órgano legislativo, a otros delegados de la localidad, y en espacial al doctor Enrique Alemán Gutiérrez, líder del Proyecto Socialcultural y religioso Quisicuaba, por su apoyo incondicional al municipio, incluso desde el Campamento de Vida Asistida, ubicado en San Antonio de los Baños.
Ciertamente… “hay hombres que luchan un día y son buenos… pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles”, escribió el alemán Bertolt Brecht, pero, en Cuba, con cimas altas y caminos empedrados, bondades y solidaridad por doquier, se dice mucho más sencillo y con una sola palabra ¡delegados!