Bueno para todos

Bueno para todos

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando...

Pinar del Río.— “Lo definiría como una bendición”. Con esa frase re­sume Arianna Valle González el impacto que ha tenido sobre ella y el colectivo laboral del que for­ma parte la producción cooperada entre la Empresa Avícola de esta provincia (Pican) y el tabacalero Reynel Rojas Medina, quien revi­talizó la granja El Rosario, situa­da en la comunidad de igual nom­bre, en el municipio de Viñales.

El cuidado de las aves recae principalmente sobre mujeres. Foto: Pedro Paredes Hernández

Recuerda que estaban en la casa, sin trabajo, porque en la zona no abundan las ofertas de empleo; ahora recuperaron la vinculación laboral y reciben un buen salario así como otros beneficios. En tal sentido, destaca la alimentación en el comedor obrero, la disponi­bilidad de transporte, aunque ella va en bicicleta, la entrega semanal de huevos y también la posibilidad de incrementar los ingresos en co­rrespondencia con los resultados productivos.

A poco más de un año de la implementación, Nieves María Martínez Hernández, portera sa­nitaria de la unidad y secretaria general de la sección sindical, que cuenta con 62 afiliados, asegura que están muy satisfechos y moti­vados.

“Una de las ventajas es la re­muneración económica”, puntua­liza Yoel Rodríguez Gort, director de la entidad.

 

El inicio

El vínculo comenzó cuando Rojas Medina, premio Hombre Haba­no en la categoría de Producción en 2025, incursionó en la cría de gallinas con fines de autoabaste­cimiento para su finca. Empezó con 99 aves; luego amplió la cifra a 1 000 y, al ver los resultados, los directivos de Pican lo contactaron para establecer una cooperación.

La primera concertación fue para la cría de animales desti­nados a la entidad. Él aportaba el alimento, que adquiría en la tienda especializada del Grupo Empresarial Tabacuba que oferta para los cosecheros, y se quedaba con el 70 % de la producción; ac­tualmente, la masa ya es suya.

“Tenemos cinco granjas de ponedoras en convenio con tres productores tabacaleros, y la em­presa conserva un porcentaje de esas gallinas, las reproductoras y las plantas de incubación. Eso nos permite darle continuidad al movimiento de rebaño y, en algún momento, irnos recuperando, en­tregarles aves a los productores y al sistema de producción estatal”, explica Edel Triana Velázquez, director general de Pican.

Señala que la mayor parte de las aves pertenece a trabajadores privados, quienes deciden el des­tino de lo que obtienen. En el caso de Reynel, arrendó dos mercados agropecuarios: uno en la ciudad de Pinar del Río y otro en el po­blado de Puerto Esperanza, am­bos cercanos a las granjas que di­rige.

Con el arrendamiento de dos mercados, Reynel Medina cierra el ciclo hasta la comercialización, aunque parte de las producciones se destinan al autoabastecimiento de la finca y de los trabajadores de las granjas. Foto: Pedro Paredes Hernández

“Vendemos huevos, alguna producción de cerdo, aunque no es mucha, y viandas que entran en pico de cosecha en la finca”, co­menta. Añade que los precios son más bajos que los existentes en es­tablecimientos similares.

“Quiero seguir creciendo y ha­ciendo cosas. El combustible nos tiene tensos, porque hay, pero está caro. Debemos realizar bien las inversiones para seguir desarro­llándonos”, afirma.

 

La revitalización

“Volvió la vida a la granja. Vinie­ron las gallinitas, regresó nues­tro trabajo y también el dinerito. Hay que trabajar aquí y cuidar esto hasta donde sea necesario”, asevera Valle González.

Destaca que los beneficios no son solo para el productor, sino además para los trabajadores y la empresa, y concluye: “Esto es bue­no para todo el mundo”.

Por su parte, Rodríguez Gort describe como una alegría sin comparación la reinserción labo­ral. “Cuando una persona cuenta con remuneración económica y es­tabilidad financiera, casi tiene el 80 % de los problemas resueltos. Hay más ánimo y más deseos de hacer”.

La revitalización del sector agropecuario es esencial. La recu­peración de su capacidad produc­tiva incide significativamente en la elevación de la calidad de vida de la población, y los bienes que genera se revierten en seguridad, bienestar y salud.

De todas esas acciones está pendiente el sindicato del sec­tor, con 16 mil 783 afiliados en la provincia, que se destaca por los resultados en las campañas de siembra y el vínculo con los usu­fructuarios.

Acompañar desde la organiza­ción sindical la implementación de las transformaciones económicas y sociales constituye una prioridad para resguardar los derechos de los trabajadores y garantizar que los cambios se reviertan en bonan­za para quienes contribuyen cada día, con su esfuerzo, a la disponi­bilidad de alimentos.

 

Oportunidades

El director de Pican es máster en Dirección de Empresas y desde que se graduó como ingeniero Indus­trial en la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca ha laborado en la entidad, al frente de la cual está desde hace dos años.

Este joven, de origen campe­sino, casado y padre de dos hijos, confiesa ser conocedor de las legis­laciones y normas vigentes.

“Hemos avanzado gracias a las medidas para dinamizar la economía y la sociedad. Eso nos permitió ampliar el salario has­ta tres veces lo que cobraba cada trabajador”.

Añade Rodríguez Gort que otras acciones implementadas son el arrendamiento de trans­porte y locales, así como la co­mercialización de productos que antes no tenían valor económico para la empresa y hoy sí, como la gallinaza. “Logramos utilidades a partir de las producciones coo­peradas y de las decisiones que hemos tomado para enfrentar el bloqueo del Gobierno estadouni­dense; además, cumplimos el en­cargo estatal”.

Sobre este aspecto puntuali­za que entregan huevos a la em­presa alimentaria para la elabo­ración de los pasteles destinados a los adolescentes que arriban a los 15 años, además de asegurar ventas mensuales para embara­zadas, sistemas de atención a la familia (SAF), círculos infanti­les y hospitales.

“La Ley de Tierra Agrope­cuaria y Forestal nos da la opor­tunidad de buscar productores con recursos para lo que se co­noce como agricultura por con­trato. Les cederíamos la fuerza de trabajo de la empresa; cobra­rían más, se beneficiarían más y se aprovecharía mucho mejor ese suelo.

“Necesitamos que la tierra esté en manos de quien la pro­duzca para que esa comida pueda llegar al pueblo y disminuyan los precios en el mercado”.

El estado de conservación de las instalaciones y del transpor­te, así como la existencia de una fuerza laboral calificada, tan­to obreros como especialistas, constituyen fortalezas identifi­cadas para consolidar a la enti­dad Pican como puntera del país mediante alianzas financieras o productivas.

 

Sin magia

Los problemas de la economía cubana no se resolverán por una sola vía ni mediante fórmulas mágicas o innovaciones mila­grosas. Es la articulación de las distintas formas de gestión, con sus respectivas potencialidades, lo que permitirá ir realizando aportes decisivos, de lo micro a lo macro. Cada cubano al que le vaya un poco mejor representa un paso de avance, y si con su pro­greso beneficia a otros, entonces se multiplica el efecto positivo.

Dentro de la agricultura en Pinar del Río existen buenas prácticas. Son algunos ejem­plos, Pican y las empresas agro­industriales Enrique Troncoso y Los Palacios, esta última sede del acto nacional por el Día del Trabajador Agropecuario. Re­producir esas experiencias, per­feccionarlas y generalizarlas contribuirán a mitigar carencias desde la empatía y la responsa­bilidad.

Acerca del autor

Licenciada en Periodismo (1995 Universidad de Oriente). Trabajó como periodista en Tele Cristal (Holguín) hasta marzo del 2003, directora y guionista de televisión.
Periodista del semanario Guerrillero (Pinar del Río) desde mayo del 2003 hasta la actualidad, corresponsal del semanario Trabajadores en esa provincia desde septiembre del 2020.
Creadora audiovisual y cinematográfica independiente.

Compartir...

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay y Joel García León
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu