Reabierto el Círculo Social Armando Mestre

Reabierto el Círculo Social Armando Mestre

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El Círculo Social Armando Mestre, en el capitalino municipio de Playa, quedó oficialmente abierto para el disfrute de los trabajadores del sistema del Ministerio de la Industria Alimentaria (Minal) y otras instituciones del Estado, así como también con ofertas para la población en general.

 

 

Foto: Singh Castillo

El rescate en tiempo récord del centro recreativo, popularmente conocido como el Ferretero, es expresión de la voluntad de la Revolución de mitigar en el pueblo y los trabajadores los efectos del brutal bloqueo, según comentó Osnay Miguel Colina Rodríguez, miembro del Comité Central del Partido y secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

El máximo dirigente obrero cubano entregó la bandera de Proeza Laboral a Emerio González Lorenzo, director del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, y a Lázaro Alain Cabrera León, director del Círculo Social, quienes representaron a los que revivieron en 18 días a la instalación, luego de tres años de abandono y deterioro.

 

 

Foto: Singh Castillo

«Este Círculo Social vuelve a la vida para el disfrute de los trabajadores del Minal y les prometemos que no solo lo rescatamos en 20 días, sino que lo mantendremos y lo haremos crecer en los próximos 20 años», afirmó Néstor Lorenzo Lazo, director general de la Empresa de Bebidas y Refrescos de Mayabeque, al agradecer el reconocimiento.

«Esta proeza no es el punto final, es un punto de partida», subrayó.

En el acto, el ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz, encabezó el reconocimiento a unas 25 entidades estatales y una forma de gestión no estatal por su decidido aporte al rescate del Armando Mestre, algo muy loable en el contexto actual que vive el país.

Entre ellas figuran los grupos empresariales de la Industria Alimentaria y el de la Pesca; la Ember Mayabeque, la Cervecería Bucanero, Cubacafé, las empresas de Servicios Varios del Minal y la mixta Cerámica Sanvig S.A.

«El compromiso ahora es mantener los estándares de calidad y ofertas, siguiendo el principio de la mejora continua y el respeto a quienes asistan a esta institución», a su vez apuntó Jorge Luis Fajardo Casas, secretario general de Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Alimentaria.

 

 

Foto: Singh Castillo

El Círculo Social Armando Mestre ofrecerá 35 servicios, entre ellos los de restaurante de comida criolla, pastas alimenticias, cervecería, refrescos, helados, dulces y productos del mar, así como de masajes, gimnasio, casa de juegos, tres piscinas de agua salada y áreas deportivas.

En un recorrido por los distintos locales de ventas y servicios, el ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz, explicó a Osnay Miguel Colina Rodríguez que entre los principios básicos para el funcionamiento del Círculo Social son precios inferiores a los acostumbrados y el consumo minorista en el lugar.

 

 

Foto: Singh Castillo
Foto: Singh Castillo

El público fundamental serán trabajadores de la Industria Alimentaria y otras entidades estatales, aunque también se ofrecerán capacidades a la población.

El Círculo Social Armando Mestre ofrecerá servicios de miércoles a domingo, en el horario de 10.00 am a 6.00 pm.

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Un comentario en Reabierto el Círculo Social Armando Mestre

  1. Círculo Social Armando Mestre: reabrir no es lo mismo que funcionar
    Un comentario crítico y constructivo a cinco semanas de la reapertura
    El domingo 27 de septiembre llegué al Círculo Social Armando Mestre —el popular “Ferretero”, en el municipio capitalino de Playa— con una invitación que mi centro de trabajo me otorgó como estímulo. Fuimos cuatro personas: dos parejas. La expectativa era alta: se trata de una instalación del Ministerio de la Industria Alimentaria (Minal) recién reabierta, con variadas ofertas atendidas por distintos grupos empresariales del propio organismo. Bastaron cuatro horas para comprobar que la reapertura física no siempre equivale a un servicio a la altura.
    El acceso y el arranque. Los servicios comenzaron a las 10:00 a.m.; pudimos entrar alrededor de las 10:30, tras la cola en la entrada. Para las características del lugar, la afluencia me pareció elevada. En los alrededores de la piscina natural, el punto de venta de cerveza Cristal tardó más de cuarenta minutos en iniciar su oferta, y ni la presentación personal ni el trato de quienes lo atendían resultaron los mejores.
    Lo que se oferta y lo que se recibe. En la Casa del Lácteo encontramos, junto al pan con queso, batido de chocolate y pan con hamburguesa: no entendí por qué se ofertaban allí, tan lejos de la especialidad, pero fue uno de los mejores productos que adquirí. En la Casa del Refresco no había vasos para el refresco dispensado de naranja y melón; según la empleada, “se habían acabado”, cuando no llevaban ni una hora de servicio. En el ranchón de la cerveza Parranda, el cubo con hielo y dos pomos grandes costaba 3 600 CUP, con una cerveza caliente y déficit de hielo; todo lo contrario a la Cristal, que cuando por fin se vendió se mantuvo bien fría, a 100 CUP el vasito. En la Casa del Mar, el pescado frito llegó más cerca de lo hervido que de lo frito, sin aliño, y los camarones, según mis acompañantes, nada tenían que ver con la elaboración que el plato exige.
    Otros espacios, otras luces. El Restaurante no abrió a las doce, como estaba previsto, sino cerca de la 1:30. En la Casa de las Pastas Alimenticias la bambina parecía una galleta y el refresco de naranja gaseado sabía a vitamina C, aunque el espagueti estuvo exquisito. La Casa del Helado ofrecía buena variedad —chocolate, naranja piña, vainilla y guanábana—, pero conviene revisar el boleador: no siempre sirve el mismo tamaño.
    Para nosotros, el mejor espacio fue la Casa del Café, por su confort agradable y atractivo y por el trato de su empleada; sin embargo, el cortadito que consumimos no sabía ni a café ni a leche. Al preguntar por la marca, se nos dijo que era “café puro”, un café que no conozco y que de puro no tenía nada. Allí pasamos los últimos minutos, conversando y disfrutando de la música y la tranquilidad del lugar.
    La respuesta institucional. Cerca de las 11:30 pedí hablar con el administrador o director del Círculo. Me presentaron al administrador del complejo, quien me escuchó con atención y estuvo de acuerdo con cada criterio expresado. Justificó la situación con una actividad realizada la noche anterior, extendida hasta cerca de las dos de la madrugada, que incidía en la falta de recursos y en el estado del personal. Le agradezco la disposición, pero el argumento preocupa: apenas cinco semanas después de la reapertura, y ya el funcionamiento depende de lo que ocurrió la víspera. Nos informó que llevaría el tema a la reunión de chequeo de los martes, para que los representantes de los grupos empresariales tomen cartas en el asunto.
    El detalle que lo resume. Podíamos permanecer hasta las cinco de la tarde, pero decidimos retirarnos cerca de las dos. Al pedir el libro de quejas y sugerencias en la recepción, no lo tenían, y la empleada desconocía su existencia. Ese vacío —más que cualquier plato— explica lo que vivimos: no hay canal donde la inconformidad se convierta en mejora.
    Sé que otros compañeros visitaron el lugar y lo encontraron excelente, incluso “divino, de libro”. Cada cual concluye desde sus gustos, preferencias y percepción. Yo, que no encontré ni el libro de quejas y sugerencias, decidí expresarme.
    Cuatro propuestas concretas:
    1. Garantizar la logística desde la apertura: vasos, hielo, insumos y personal en su puesto antes de las 10:00 a.m., no después.
    2. Revisar la coherencia entre cada casa y su especialidad, y la calidad de las elaboraciones (café, pescado, camarones, pastas), con control de calidad sistemático.
    3. Establecer un libro de quejas y sugerencias en cada área, con respuesta y seguimiento reales.
    4. Que el chequeo de los martes no se limite a conocer las deficiencias, sino a fijar responsables y plazos verificables, y controlar en el terreno durante el servicio.
    Reabrir un espacio es un mérito. Hacerlo funcionar bien, todos los días, es el verdadero compromiso.
    Arián Ramos Gutiérrez. Celular personal: 55258595

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