¡Qué difícil extraer el dinero de la tarjeta magnética de salario! No solo las colas, sino la falta de efectivo en los bancos y la conexión en el único cajero automático que funciona en el municipio de Artemisa, convierte en una odisea ese trámite común y necesario, rematado por inaccesibles compras en pasarelas de pago.
De ahí que sonaba a regalo el mensaje por WhatsApp de una prima solicitando trasferencia para devolver en efectivo uno por uno. ¿Entonces? Sin mediar reparo ni segundos transferí 30 mil pesos.

Poco después, el “notición”. ¡Estafa! Había sido estafada, junto a otras, que, confiadas también, en una mañana de marzo, con sabor bastante amarga, usaron Transfermóvil, a través de una cuenta hackeada horas antes en el canal de comunicación favorito en nuestro país: WhatsApp.
Sin dudas, caímos en la trampa de quien escribía “catura de pantalla”, “no me llega el mensaje”, pero con habilidades histriónicas para burlar nuestra ingenuidad
Sin tiempo que perder formulamos la denuncia por individual en la estación de la PNR del municipio artemiseño. Entregamos números telefónicos, cuentas de tarjetas magnéticas de ambas sucursales de banco usadas en la operación estafa y explicamos un modus operandi que debía dejar trazas. Confiábamos en una investigación coherente y sistemática, si cada quien cumplía su rol profesional.
De la policía al banco, de este a la policía, después a la Oficina de Carné de Identidad…de la investigadora de la PNR a la Fiscalía de Artemisa, y de esta a su homóloga en Holguín, fue localizado el propietario de la tarjeta a la que transferimos el dinero, por intermedio de una citación de la PNR holguinera.
El muchacho, de unos 25 años de edad, explicó, según nos informa la investigadora del caso, que había perdido la cartera con todos los documentos, incluido la tarjeta magnética con las contraseñas al dorso. No se ocupó de cancelarla en el banco, ni de informar la pérdida y alguien la usaba para esas fechorías, declaró.
Más allá de la certeza de sus palabras, lo cierto es que se personó en la misma oficina donde tres meses atrás denunciamos la estafa. Frente a la investigadora devolvió en efectivo los 100 mil pesos, que -de inmediato- volvieron a nuestras manos.
En estos meses hay lección aprendida por partida triple: nunca ser ingenuos en redes sociales; en caso de ser timados denunciar inmediatamente; y a los órganos competentes, combatir delitos de esta naturaleza halando la cadena hasta partirla, así sea, por el eslabón más débil.
Acerca del autor
Desde 2005 el periodismo me abre las puertas en Radio Artemisa, con la posibilidad de reorientar mi carrera al cursar estudios en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Soy licenciada en Educación, en la especialidad de Defectología, y ya había cumplido varias tareas, incluso en la Unión de Jóvenes Comunistas.
Los resultados en el medio radial me condujeron a que, en 2011, al crearse la provincia de Artemisa, ocupara la responsabilidad de Corresponsal Jefa de la Agencia de Información Nacional, nombrada poco después Agencia Cubana de Noticias.
En ese mismo tiempo, alternaba como parte del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba, en el territorio, y posteriormente me desempeñé como su Presidenta; hasta que, en agosto de 2014 la dirección del Partido me designó directora del su Órgano Oficial, el periódico El Artemiseño, labor que continúo desempeñando.
Las funciones de dirección siguen aportando a la pasión por el periodismo, de ahí que mantenga publicaciones del acontecer de mi provincia en mi órgano de prensa Artemiseño, y en medios nacionales de comunicación, con mayor estabilidad, y representando tanto de compromiso como de orgullo, en el periódico Trabajadores.



