Como siempre lo hizo Fidel en sus visitas al Mausoleo a los Mártires de Artemisa, lo primero fue el homenaje a los moncadistas, y después el arte cabalgó de una etapa a otra de la vida del Comandante en Jefe, para traerlo hasta este 13 de agosto de 2026, a un siglo de su natalicio.
Lo más tierno, quizás, estuvo a cargo de la declamadora Nachy Valle junto a su hija Mia Alicia Rodríguez. Ellas repasaron pasajes de la obra del líder de la Revolución, ante un pueblo que volvió a la convocatoria de no olvidar a uno de los más universales cubanos de todos los tiempos.
No se hizo esperar en la gala cultural que desde esta tierra roja se dedicara a Fidel, la Compañía NC Dance, con Rebelión, y de verde olivo, como la última vez que él dialogara en este mismo escenario con combatientes de la Revolución.
Junto a Gladys Martínez Verdecia, integrante del buró político y Primera Secretaria del Partido en Artemisa y Ricardo Concepción Rodríguez, el Gobernador, cientos de trabajadores rindieron tributo, y nada se escucharía mejor que con una voz familiar para los artemiseños, la de Yara Veliz, interpretando de Juan Almeida Bosque, La Lupe.
Uno de los más jóvenes prominentes solistas de esta tierra moncadista Leo Frank, nos recordó Cuando te encontré, de Pablo Milanés, y NC Dance a marca el camino de otra etapa de nuestra historia, del Granma a la Sierra.
Aunque quisimos que fuera una celebración la solemnidad del cumpleaños de Fidel se traducía en compromiso. Vimos no pocos rostros enrojecidos y miradas húmedas, ante el recuerdo de un hombre que siempre nos hará falta por su talla de estadista.
El Grupo Comunitario Luces, la solista Maribí Concepción con Girón la victoria, Entre canto y llanto de la gloria, con la firma de Sara González y la música de Kolao interpretando otro tema de Pablo, No ha sido Fácil, dejó cientos de emociones este jueves de agosto.
Y como él mismo hubiera querido en una festividad los repentistas Héctor Montesinos y Geovany León, el Septeto Aray y Yo soy Fidel, junto a la Compañía NC Dance, más estudiantes de la escuela Nacional de danza, Mia María Puentes, el proyecto Luces y una representación de obreros, maestros, constructores, comunicadores, amas de casa, enfermeras… de pueblo artemiseño, dejaron la moraleja de la unidad que nos salva en este siglo de Fidel.
Cada quien salió del Mausoleo con su propio Fidel, de ahí unos fueron a la biblioteca Ciro Redondo, donde estuviera alguna vez, al Parque Libertad, escenario en el cual le habló a los artemiseños, al Bosque Martiano del Ariguanabo, donde un olivo crece en su homenaje, o simplemente a casa, al trabajo, al barrio… a seguir con la dimensión del ejemplo de 100 años con Fidel.