El fundador de la española Organización No Gubernamental (ONG) Open Arms, Óscar Camps, lleva años salvando vidas de migrantes que intentan por mar llegar a costas europeas y en dos ocasiones ha llevado ayuda humanitaria a Gaza.
Luego de par de meses de travesía por el Mediterráneo, el Océano Atlántico y el Mar Caribe, el sábado último llegó a La Habana, junto a otros activistas, en el velero Astral, en el marco de la iniciativa Rumbo a Cuba, en la que participan más de 150 organizaciones sociales, sindicales y políticas ibéricas, junto a Open Arms.
En la primera travesía de un barco de la ONG hacia la Isla, el Astral trajo una carga solidaria de siete toneladas, incluido un módulo fotovoltaico entregado al Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, de la capital, para la autosuficiencia energética de su Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Las declaraciones de Camps a la prensa son las palabras de un amigo.
¿Por qué Cuba?
Esta es una crisis humanitaria sorda, que nadie la ha estado oyendo. Hoy, precisamente, cuando millones de personas están viendo el partido final del Mundial de fútbol; unos cuantos voluntarios y muchos ciudadanos españoles han querido que estemos aquí, a donde nadie está mirando, y si podemos poner el foco aquí, dar a conocer un poco esta realidad, y con nuestra modesta organización ayudar al hospital Juan Manuel Márquez, sobre todo a su UCI, es una humilde colaboración, lo que nuestra pequeña organización puede hacer y lo hace con el apoyo del pueblo español.
Más de 4 mil personas han donado para que podamos estar aquí con esto, ahora.
Al pueblo cubano, que es el verdadero héroe, soportando este bloqueo inhumano e ilegal, el mensaje que yo traigo de mi país es que no estaís solos.
El pueblo español se acuerda de vosotros y éste es el principio, esperemos que cunda el ejemplo y si una ONG tan pequeña, de un pueblo (Badalona), de la comunidad autónoma de Cataluña, lo puede hacer, imaginaos los Estados y organizaciones si quisieran. Si nosotros hemos podido, todos pueden.
Quiero felicitar al equipo de voluntarios que ha hecho el viaje hasta aquí, con pocos recursos, en este barco que tiene más de 50 años, y al pueblo cubano que resiste y es un ejemplo para todos.
De hecho nos hemos encontrado brigadas médicas cubanas, en acciones solidarias en todo el mundo, en África, en Asia, en catástrofes, en terremotos y siempre han estado allí.
Yo creo que era el momento de devolver un poco de esa solidaridad que el pueblo cubano ha transmitido en todo el mundo estando aquí, ahora.
Nosotros somos una joven organización y ésta es una de nuestras primeras misiones. De hecho creo que nadie ha cruzado el Mediterráneo, el Atlántico y el Caribe para traer ayuda solidaria. Si somos los primeros, esperamos no seamos los únicos y muchos menos los últimos, si no, volveremos.
¿Cuál es el mensaje a la Comunidad Internacional?
Estamos en unos tiempos muy difíciles. La vulneración del Derecho Internacional, de los Derechos Humanos, de los Convenios Internacionales, es flagrante y como se utiliza todo un léxico para tapar todo ésto. Hemos visto como durante dos años se ha evitado llamar genocidio a lo que ha estado pasando en Gaza y decir que ésto no es un bloqueo es criminal. Interrumpir el funcionamiento de un hospital por una decisión política a mí me parece es tan brutal como bombardear a un hospital, que es lo que hace Israel en Gaza.
Lo que queremos es llegar, poder colaborar, es intentar que el mundo sepa que está pasando y llevar lo que vemos aquí y difundirlo, y sirva para algo.
Si nosotros logramos poner en marcha esa UCI con independencia energética y que no se interrumpa ningún tratamiento por un corte eléctrico y un prematuro pueda salvarse con eso, ya habrá valido nuestro viaje.
Si además podemos difundir lo que está pasando aquí y servir un poco de altavoz del pueblo cubano, lo haremos también.
¿Cómo valora la iniciativa Rumbo a Cuba?
Nosotros no podemos resolver el problema que tiene Cuba en estos momentos, pero sí que podemos darle un poco de visibilidad y generar de seguro corrientes empáticas de otras organizaciones que querrán colaborar.
El gobierno de mi comunidad autónoma ha destinado medio millón de euros a las organizaciones que trabajan en Cuba. Eso ha sido después de que nosotros arrancáramos esta misión. Ya ha valido la pena si una administración de una comunidad autónoma de España ha decidido hacer algo, después de 17 años de no hacer nada, pues quizás corra el mismo ejemplo en el resto de las comunidades.
Nosotros hemos aportado una gotita, un granito de arena, en intentar devolver esa solidaridad que siempre hemos recibido del pueblo cubano.
¿Por qué ahora?
Porque tenemos la posibilidad de hacerlo, teníamos el barco en disposición, porque hemos conseguido que más de 4 mil personas del pueblo español aporten el dinero para cumplir esta misión, y porque más de 150 entidades y partidos políticos han colaborado en ésto.
Yo creo que debemos estar donde hace falta que estemos y ahora mismo Cuba está tapada, con una crisis humanitaria que quieren siga siendo sorda.