

El anuncio del incremento a 3210 pesos del salario mínimo fue otra decisión anunciada para el próximo mes de julio, para cobrarlo a partir de agosto, lo cual debe beneficiar principalmente al sector presupuestado, con un aumento del 56% en relación con el monto actual.
Esta revisión del salario mínimo se hará anualmente, al igual que con las pensiones mínimas; y habrá incentivos para retener la mano de obra calificada, así como para que los jóvenes accedan a cursos de capacitación pagados con un monto equivalente al salario mínimo, entre otros cambios que potencian el uso más efectivo de la fuerza de trabajo.

Cambios profundos se prevén también en el sistema bancario y financiero, tales como la existencia de banca privada y entidades financieras no bancarias de igual carácter, junto con la operación con cuentas en divisas para los diferentes actores económicos, tanto dentro como fuera de Cuba, y nuevas formas de gestionar la deuda externa.
Casas de cambio privadas, subastas de divisas, devaluación de la moneda son otras transformaciones en este terreno financiero, al igual que la introducción de herramientas tributarias más modernas, como el IVA, y otras decisiones fiscales que favorezcan los ingresos al Presupuesto.
Las modificaciones permitirán negocios imposibles hoy como inversión extranjera en el sector privado o en zonas patrimoniales como la Habana Vieja y otros sitios de interés; la eliminación de trámites, la ampliación de la importación y exportación, la venta de marcas y patentes, entre otras.
En el turismo habrá oportunidades novedosas como el arrendamiento, el usufructo, la concesión de áreas y la venta de inmuebles, tanto para extranjeros como para cubanos, los negocios inmobiliarios, las marinas turísticas, la renta de autos, las agencias de viaje y los guías de turismo privados, las franquicias cubanas en el exterior.
No habrá restricciones para las entidades en la importación de vehículos, con estímulos al empleo de los eléctricos, que también podrán ser importados por las personas naturales, con incentivos fiscales si emplean tecnologías de energía renovables.
En el comercio, la gastronomía y los servicios la participación de la propiedad privada será ampliada en todas las variantes, y se trabajará en un proceso de licitación público y transparente de los locales.
El diputado José Amado Ricardo Guerra fue portador de una información del General de Ejército Raúl Castro Ruz, en la cual el líder de la Revolución dijo que las propuestas le fueron consultadas y está plenamente de acuerdo con ellas. Del análisis colectivo e incluso de las discrepancias surgen las mejores soluciones, añadió, por lo cual pidió no limitarse por ello en el debate.
Félix Martínez Suárez afirmó que la Revolución vive momentos históricos, y caracterizó a las transformaciones propuestas, con énfasis en la necesidad de una implementación exhaustiva y a la mayor participación. Llamó la atención sobre el orden en que deben aplicarse, en las que un grupo de cambios son de carácter urgente.
No todo es bloqueo, hay trabas que pusimos nosotros y a nosotros nos toca quitarlas, planteó el diputado Carlos Miguel Pérez, al valorar que no habrá justicia social si no se producen riquezas, y aplaudió las transformaciones por poner a todos los actores económicos en igualdad de condiciones. Exhortó también al sector privado a asumir más compromiso con el país y su comunidad, el que prospere tiene mayor responsabilidad también, expresó. El riesgo no es cambiar demasiado, sino hacerlo a medias, sentenció.
Emilio Interián, por su parte, planteó que ahora está en las manos actuar con rapidez, y enfatizó en las transformaciones propuestas en el sector agrícola, las cuales resuelven la mayoría de los problemas que enfrenta ese sector. Llamó la atención también sobre las deudas que existen con los productores, problema que se debe revisar para arrancar mejor con las transformaciones. No estamos rindiéndonos ni doblegándonos ante el imperio, son las transformaciones que necesitamos en este 2026, enfatizó.
El diputado Danhiz Díaz Pereira resaltó lo difícil del momento para las generaciones más jóvenes, incluyendo percepciones que para cambiarlas se requieren resultados concretos que mejoren la vida de la gente.
No estamos renunciando al socialismo
Como parte del intenso debate, el presidente Díaz-Canel intervino para señalar que no estamos renunciando al socialismo y que las transformaciones son para mantenerlo. Pero son aspectos que había que hacer de todos modos, pues estaban contenidos desde la primera versión de los Lineamientos, hizo notar.
Estamos en una emergencia, pero había que hacerlo de todas maneras, recalcó, no es por las presiones de los yanquis. Si tuviéramos una situación menos desfavorable, igual deberíamos hacerlo, aunque quizás en un ambiente más cómodo, dijo Díaz-Canel.
Indicó que “todo esto que nos proponemos no es fácil”, y enfatizó que se habla de la justicia social, pero para tenerla lo primero es producir, porque eso lleva recursos. Lo primero es salir a trabajar, y en condiciones tan difíciles solo hay una manera de lograrlo, innovando, añadió.
Previamente, fueron múltiples las intervenciones que plantearon otras adiciones, correcciones y aportes a las transformaciones propuestas, en un ejercicio de gran rigor técnico y sensibilidad política.
Miguel Enrique Charbonet apuntó que en el aseguramiento comunicacional de las transformaciones sería bueno decodificar los términos técnicos con ejemplos que la población comprenda, mientras que Laura Marian Bacallao insistió en que se precise los responsables de cada transformación, y puso el ejemplo del pago a los jubilados por los privados, que no se dará espontáneamente; y abogó por la gradualidad de la implementación, en el caso de la educación, y por el control de esos procesos.
Sobre los precios, Idaliena Díaz abogó por que no se pierda el rumbo de para quiénes se trabaja y pidió definir qué propiedades estatales no podrían enajenarse. Carlos Antonio Leyva planteó que hay medidas que pueden causar preocupaciones en la población, sobre todo las que pueden impactar en los precios e impactar en las personas más humildes.
La urgencia de las transformaciones fue destacada por Ailyn Febles, quien recalcó que el sector privado cubano está insertado en un sistema de relaciones socialistas, lo cual les define de una manera distinta, y abogó por el uso de la tecnología digital y la inteligencia artificial en la implementación de estos cambios, incluyendo la simulación de sus resultados con IA para adelantarse a sus efectos independientes y combinados.
Problemas cotidianos angustiantes que afectan a la ciudadanía fueron también abordados por el diputado Nelson Valdés, quien se refirió al incumplimiento alrededor de la aceptación de los pagos electrónicos, e hizo énfasis en las desigualdades sociales que van a profundizar las transformaciones, frente a las cuales habría que pensar en fondos o mecanismos de compensación para paliar esas diferencias.
Raydel Montesino valoró que la urgencia no nos puede hacer perder la visión estratégica, e indicó que las transformaciones proponen mayor apertura al capital privado, por lo cual tiene que haber un seguimiento a los preceptos constitucionales que abordan ese aspecto. El compromiso para ayudar a construir los cómo, comunicar los cambios y prever y minimizar los riesgos fue ratificado por José Carlos del Toro.
El primer ministro Marrero Cruz agradeció las intervenciones de los diputados y explicó que el documento incorporaría lo discutido en la sesión, para ponerlo a consideración del Consejo de Ministros.

