El miembro del Buró Político del Partido, general de Cuerpo de Ejército Roberto Legrá Sotolongo, viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, jefe del Estado Mayor General, y el miembro del Secretariado del Comité Central y jefe de su Departamento Agroalimentario, José Ramón Monteagudo Ruiz, presidieron el acto político y ceremonia militar con los que el pueblo de Cuba rindió honores a Máximo Gómez Báez, en el aniversario 121 de su muerte.
Foto: Minfar
En la ceremonia, la figura del General en Jefe del Ejército Libertador fue resaltada como un referente en la defensa de la independencia conquistada cuando el imperialismo arrecia su política hostil contra nuestra Patria.
«Sin Máximo Gómez Báez no es posible hablar o escribir de la historia de Cuba y su lucha por la independencia del colonialismo español», afirmó en su discurso el general de brigada José Guanche Aguado, jefe de Dirección en el ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Señaló que fue «la máxima expresión del internacionalismo en el siglo XIX, un paradigma al servicio de la nación y al pueblo; temerario ante el peligro, valeroso en el combate, recto en sus decisiones, rudo y áspero en el carácter; parco en su testimonio y austero en sus necesidades personales».
«Fue, es y será el Generalísimo», subrayó.
El general de brigada Guanche Aguado apuntó igualmente que Gómez es el ejemplo más representativo de la evolución de arte militar cubano, manifestada en la invasión de Oriente a Occidente; las campañas Circular y de la Reforma; y los combates en Iguará, Mal Tiempo, Coliseo y Calimete, entre otras acciones.
«Aquí estamos los cubanos dispuestos a seguir su ejemplo, a defender la Patria como él nos enseñó; a mantener vivo el legado del Líder histórico de la Revolución, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz», aseveró.
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En el acto político y ceremonia militar estuvieron presentes también dirigentes del Partido, el Gobierno y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC); jefes de las FAR y el Ministerio del Interior, así como oficiales y cadetes de las instituciones docentes universitarias adscritas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Máximo Gómez Báez, el hombre que había desafiado a la muerte en unos 235 combates sin sufrir más que dos heridas, falleció en su cama, en La Habana, el 17 de junio de 1905, por causa de una septicemia.
Tenia 68 años cumplidos y tenía en su haber una amplísima hoja de servicios a la Patria.