Maceo y Che, se juntan en la memoria colectiva de los cubanos por una fecha: la coincidencia, el 14 de junio, de sus nacimientos.
Unidos ante todo por su vocación libertaria, el Titán entregó 30 años a la batalla por la independencia de su patria y al Che se convirtió de médico en combatiente para sacar a Cuba de su oprobiosa condición neocolonial.
Ambos brillaron por sus hazañas en los campos de batalla, y en reconocimiento a sus cualidades militares Maceo conquistó los grados de Mayor General del Ejército Libertador y Che fue el primero en el Ejército Rebelde en ser nombrado comandante y como tales protagonizaron, en dos siglos diferentes siglos diferentes la gloriosa Campaña de la Invasión de Oriente a Occidente.
Los unió el deseo de contribuir a la liberación de otros pueblos: “Cuando Cuba sea independiente – dijo Maceo–solicitaré del Gobierno que se constituya, permiso para hacer la libertad de Puerto Rico, pues no me gustaría entregar la espada dejando esclava esa porción de América; pero si no coronare mis fines, entregaré el sable pidiendo a mis compañeros hagan lo mismo.”
Su caída en combate le impidió cumplir ese anhelo, sin embargo, el Che, argentino de nacimiento, manifestó su vocación internacionalista en Guatemala, donde se enfrentó a la intervención imperialista que derrocó al gobierno de Jacobo Arbenz en 1954. Se enroló en la expedición del Granma para pelear por la libertad de Cuba, apoyó a inicios de 1959 al movimiento guerrillero en Nicaragua y a los luchadores de todo el mundo que se inspiraron en la Patria de Martí para combatir al colonialismo y el imperialismo. Dejó su huella rebelde en el Congo y al frente de la guerrilla boliviana, intentó crear las condiciones para la liberación del continente
Maceo alertó tempranamente a sus compatriotas sobre las intenciones de Estados Unidos hacia la Mayor de las Antillas: «Tampoco espero nada de los americanos; todo debemos fiarlo a nuestros esfuerzos; mejor es subir o caer sin ayuda que contraer deudas de gratitud con un vecino tan poderoso»
Su intransigencia ante todo lo que se opusiera a la independencia de la Patria se reveló en su famosa frase convertida en divisa de los patriotas cubanos: “quien intente apoderarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo en sangre si no perece en la lucha.”
En un discurso en recordación de la figura de Maceo, el Che pronunció palabras que hoy adquieren mayor actualidad que nunca:
“Mientras el enemigo imperialista mantenga sus garras fuertes, mantenga su apetito, sus deseos de destruir nuestra Revolución, tenemos que seguir en pie de guerra, y sigue para nosotros, tan viva y tan presente como en los días de la gesta gloriosa del 68 o del 95, la historia y los ejemplos de Antonio Maceo y de todos los hombres de aquella época, que lucharon 30 largos años por dejar los cimientos de lo que hoy estamos construyendo.”