La doctora Lisandra Limonte de la Rosa sale temprano en bicicleta de la comunidad rural Guanito, en el centro de la provincia de Ciego de Ávila, para escribir otra página de su historia de vida.
Tiene la misión de tomarle el pulso al cumplimiento de las tareas, en calidad nuevamente de delegada a las sesiones finales de la magna cita de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), también participó en la 21 edición celebrada en abril de 2019.

Considera que “no se trata de latir fuerte en tiempo de Congreso, sino de un palpitar constante del funcionamiento sindical y de defender a la Patria desde el puesto de trabajo con la unidad y la participación consciente de todos”.
Comprende que la cita, los días 26 y 27 del presente mes, “repercutirá en medio de las complejidades de un escenario laboral asediado por el bloqueo económico, la escasez de recursos y la pérdida de valores del salario frente a los altos precios, pero confío en que se realizarán debates profundos sobre cómo emprender acciones para salir adelante en el empeño por corregir distorsiones y reimpulsar la economía”.
Además de esfigmo y estetoscopio para pulsar el día a día, cuenta ella con el don de acierto: Lideró las acciones como secretaria general para que el Comité Municipal de la CTC en Ciro Redondo alcanzara el primer lugar en la emulación provincial en 2025, gestión integral que contribuyó a que el territorio avileño ganara la sede de las actividades nacionales por el aniversario 87 de la organización obrera, celebradas en enero pasado.
La Máster en Ciencias protagonizó la cruzada contra la pandemia de la Covid-19 como máxima representante del Sindicato Municipal de Trabajadores de la Salud; realizó una destacada labor comunitaria al frente del Consultorio del Médico de la Familia en Guanito, el programa de donaciones de sangre, la producción de alimentos en el barrio y otras tareas como coordinadora de la zona número 10 de los Comités de Defensa de la Revolución, declarada organización de base Vanguardia Nacional, y su solidaridad se multiplicó como coordinadora de la Misión Milagro en varios Estados de la República Bolivariana de Venezuela.

Comenta sentirse orgullosa de ser profesional de la Salud y de su contribución al movimiento sindical, responsabilidad esta última que desempeña con la voluntad de que “el 22 Congreso obrero muestre las experiencias positivas locales y nos permita trazar estrategias concretas que eleven la calidad de vida de los trabajadores, fortalezcan el trabajo de la CTC y los Sindicatos y reafirme la certeza de que la Patria se defiende”.
Latir siempre es convicción profunda de Lisandra, quien razona sobre el gran desafío en lo económico para reconquistar las fortalezas del plantel industrial en Pina, su pueblo, cuando se pretende que sea el municipio el terreno de batalla para enfrentar los problemas que aquejan a la población.
Acerca del autor
Licenciado en Comunicación Social. Economista y periodista. Escribe sobre asuntos económicos, agropecuarios, de la construcción y la cultura. Multipremiado en concursos de periodismo, festivales de la radio y otros eventos. Atesora las distinciones Félix Elmuza y Raúl Gomez García, los sellos Laureado y 50 aniversario del periódico Trabajadores, y la Moneda Conmemorativa 60 aniversario de la UPEC.






