El miembro del Comité Central del Partido e integrante de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Yaisel Osvaldo Pieter Terry denunció en Suiza el brutal impacto en la vida de los cubanos del bloqueo del gobierno de Estados Unidos, recrudecido como nunca antes por el cerco energético impuesto este año.

Pieter Terry forma parte de la delegación cubana a la 114a Conferencia Internacional del Trabajo (CIT 2026), que sesiona hasta el viernes en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.
Al intervenir en la reunión, ratificó el profundo compromiso que el movimiento sindical cubano ha mantenido históricamente con la Organización Internacional del Trabajo.
Saludó además, el riguroso análisis de la memoria del director general de la OIT que acierta al señalar que la Inteligencia Artificial (IA) no es una fuerza imparable que genera resultados uniformes, sino que sus efectos dependen de las decisiones políticas, las instituciones y la gobernanza.
«Compartimos plenamente la advertencia de que sin una evaluación oportuna la Inteligencia Artificial puede acrecentar las desigualdades existentes entre países, empresas y trabajadores», subrayó Pieter Terry.
En ese sentido señaló que las naciones de ingresos bajos y medianos no solo tienen una menor exposición a los posibles beneficios de la IA, sino que paradójicamente pueden sufrir sus efectos adversos sin contar con las capacidades para minimizarlos.

«La concentración del desarrollo de la Inteligencia Artificial en unas pocas empresas y países, genera una asimetría de poder inédita. Los trabajadores nos convertimos en meros aportadores de datos, etiquetadores invisibles y en correctores de sistemas que no controlamos y cuyas lógicas desconocemos», acotó.
Repudio enérgico al bloqueo
Yaisel Osvaldo Pieter Terry precisó que en el caso de Cuba esa desigualdad no es natural y sí impuesta, sistemáticamente mantenida por la política que el gobierno de los Estados Unidos impone.
«El bloqueo económico, comercial y financiero vigente por más de seis décadas se ha recrudecido en estos últimos cinco meses con dos órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump provocando un cerco energético que afecta a todos los sectores de nuestra economía, convirtiéndose en una violación masiva y flagrante de los derechos humanos de un pueblo trabajador, lesionando el derecho a un trabajo decente, la salud y la seguridad ocupacional, afectando el desarrollo pleno de las relaciones laborales», denunció Pieter Terry.

El miembro de la Comisión Organizadora se refirió también a las amenazas de una agresión militar a Cuba.
Destacó que, a pesar de ello, los trabajadores cubanos siguen adelante, con la capacidad científica refrendada por la tradición de excelencia educativa, de ciencia e innovación, mundialmente reconocida.
El dirigente obrero, en la 114a CIT 2026, demandó que la Isla pueda participar en la construcción de un futuro del trabajo centrado en las personas.
«El movimiento sindical mundial no puede ser cómplice del silencio. La OIT, con su mandato de justicia social, no puede mirar hacia otro lado», sentenció.
Igualmente Yaisel Osvaldo Pieter Terry afirmó que Cuba no está sola en estos momentos cruciales y, en ese sentido, agradeció a los amigos y organizaciones sindicales del mundo que se pronuncian en cada escenario en favor de su soberanía, dignidad, lucha y resistencia.
Dijo así mismo que en el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, los cubanos se suman al llamado de no a las guerras y condenó la violencia extrema sionista contra los palestinos, así como reiteró la solidaridad de Cuba con el hermano pueblo de Venezuela y con las luchas por los derechos de los trabajadores del mundo.

La delegación cubana a la 114a Conferencia Internacional del Trabajo la preside el ministro del ramo Jesús Otamendiz Campos.


