En la Isla de la Juventud se desarrolló un intercambio entre miembros de la Uneac, la Acca, el Registro del Creador y artistas visuales, con funcionarios de la dirección de Cultura, con el propósito de intercambiar acerca de intereses, inquietudes e insatisfacciones de los creadores de obras visuales.
Así el trabajo artístico se perfecciona, multiplica y avanza el desarrollo creativo del territorio.

La directora de Cultura, Isabel Annet Ríos Puebla, subrayó la necesidad de acciones objetivas para devolver el esplendor que el movimiento plástico pinero alcanzó en años anteriores, así como la importancia de motivar a los artistas para participar en exposiciones.
Aunque el Consejo de las Artes Plásticas atraviesa transformaciones con resultados positivos, persisten insatisfacciones relacionadas con el estímulo material y moral, por lo que dijo se impone una estrategia de gestión que aglutine a los creadores consagrados, emergentes y autodidactas, en un ambiente de unidad y comprensión.
No faltó el compromiso para unidos incentivar, también, la lectura frente al avance de la frivolidad que vive el mundo; estimular la literatura infantil y juvenil y que los intelectuales participen con mayor protagonismo en espacios comunitarios, máxime en estos tiempos tan cruciales de cerco energético y donde se demanda reine la alegría.
Hubo pronunciamientos de no descuidar la educación estética, promover los sentimientos de cubanía, espiritualidad y orgullo local, desatar una batalla contra la vulgaridad que penetra en el ámbito de la musicalidad cubana, continuar fomentando el ejercicio de la crítica artística y literaria en los medios de comunicación; no descuidar la calidad de las obras, propiciar cursos para la superación de los creadores, entre otras ideas.

Bajo el hilo conductor de la frase fidelista de que «la cultura es lo primero que hay que salvar», los presentes reafirmaron su compromiso con la sociedad e hicieron énfasis en estar en la primera línea de combate con la Patria, su historia y su futuro.
Se insistió que el imperialismo quiere aislar a los artistas, incomunicarlos entre sí y con el Estado, obligarlos a vivir y crear de espaldas al conflicto de su cultura; por eso ataca con fiereza a los que no han roto sus vínculos institucionales, a los que permanecen en nuestro país, a los que saben que el cerco a la soberanía nacional, a su economía, es también a su cultura, a su propia libertad de creación.
Prolongados aplausos hubo al reafirmar que la cultura es herramienta para levantar en el ser humano la nobleza y el altruismo, por lo que es vital pensar y llegar cada rincón del Municipio Especial porque es allí donde se gestiona la felicidad y la vida de la gente para proteger el arte y la creatividad en estos tiempos de crisis.

