El otorgamiento por el Comandante en Jefe a Raúl del Título Honorífico de Héroe de la República de Cuba, sintetizó la trayectoria de un hombre que entegró su vida a la historia patria desde la rebeldía estudiantil universitaria, hasta el Moncada, el presidio, la expedición del Granma, la Sierra Maestra, el II Frente Oriental Frank País, del que fue su comandante y ejemplar ejecutoria a la cabeza de un ejército de nuevo tipo, del pueblo y para el pueblo: las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Fidel en el mismo año de la victoria revolucionaria, ante el peligro de que lo asesinaran y para que el proceso no se quedara sin un líder: propuso que se eligiera a Raúl como su sustituto en la dirección del Movimiento. Décadas después delegó en él la dirección del país, primero de forma provisional y más tarde, Raúl asumió las riendas de la nación.
“En el caso del compañero Raúl, expresó el Comandante en Jefe, en realidad es para mí un privilegio que además de un extraordinario cuadro revolucionario sea un hermano. Esos méritos se los ganó en la lucha y desde los primeros tiempos».
Y agregó “es necesario expresar hasta qué punto en nuestra Revolución el criterio que se impone y se impondrá siempre es el mérito, y jamás ninguna consideración de tipo de amistad o de familia”.
Ante la continua y redoblada agresividad del imperio la postura de Raúl ha sido siempre firme y sin concesiones: “Los principios de nuestra ideología postulan la paz y la comprensión entre las naciones y los pueblos, pero si el imperialismo nos impone la guerra, seremos capaces de conquistar la paz de los que no renuncian a sus legítimos derechos ni se doblegan ante los bárbaros de nuestra época”.
En otro momento subrayó una idea que mantiene absoluta vigencia: “mientras exista amenaza de agresión, no descuidaremos ni por un instante la defensa de nuestro país, como poderoso factor disuasivo que se fundamenta en la convicción de que para Cuba el mayor triunfo de sus armas sería el no tener que emplearlas”.
Este 3 de junio, al cumplir sus 95 años, seguramente recordará aquel enero en que se unió para siempre con su querida Vilma, en una boda rebelde, que fue, “lo mejor y más lindo que hice en toda mi vida”. Estará rodeado de hijos y nietos porque en medio de la vorágine de tantos años de lucha, ha sabido ser padre y abuelo.
Y vendrán a su mente aquellas palabras dichas tras el fallecimiento del hermano de sangre y de ideales: “Fidel es Fidel, todos lo sabemos bien, Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente”.

Ese es nuestro Raúl, el joven imberbe de la guerrilla y el veterano que no envejece porque le sobran bríos para seguir adelante. En vano el enemigo lo acosa y calumnia acusándolo, en su desesperación por hacer daño a la Revolución, de lo que fue un acto de legítima soberanía del Estado cubano.
Los cubanos dignos, a lo largo y ancho del país, en multitudinarias y enérgicas tribunas abiertas, rechazan la infamia y le manifestaron su absoluto respaldo.
Pero semejantes mentiras no hacen mella en quien lleva por segundo nombre Modesto y sin embargo ha sido y es una figura excepcional, historia viva de la Patria, que contribuyó a conquistar su verdadera independencia y no por casualidad terminaba sus discursos exclamando ¡Viva Cuba Libre!
Hoy como siempre, sigue con el pie en el estribo dispuesto a iniciar, al frente de su pueblo, como mambí de estos tiempos, una carga contra los bribones que quieren destruir la obra de millones en esta tierra.
Acerca del autor
Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.




