De buenas prácticas, en una finca agroecológica bien llamada La Excelencia, conoce un campesino artemiseño licenciado en Derecho, que decidió hace unos ocho años, dejar el estrado, y también las aulas donde fue profesor, para demostrar, en 1.87 hectáreas de tierra, cuánto puede producirse con ciencia y técnica.
Mario Cordero Valdés, resume la persistencia de quienes este 17 de Mayo, Día del Campesino Cubano, celebran con la mirada puesta en la agroecología.
A él, no le son ajenos el manejo de la lombricultura, la producción de compost y el desarrollo de la tilapia roja en estanques de agua dulce.
Pero, esta vez, el Máster en Agroecología y presidente de la Cooperativa de Producción Agropecuaria Rigoberto Corcho de Artemisa, dona con sus manos una planta de la finca La Excelencia, que hace unos tres años le dedica tiempo:la Stevia.
Anda en su bicicleta, con un cajón atado a la parrilla repleto de bolsas negras. ¿El propósito? Donar en centros laborales de la ciudad cabecera un total de 100 posturas de Stevia, para quienes padecen de diabetes mellitus.
Responde con total dominio, acerca de la planta, originaria de Paraguay con propiedades tan dulces como la caña de azúcar; sabe del empleo de materias orgánicas, el período para su plantación, su ciclo reproductivo y el uso de compuestos naturales para desarrollarla.
“Una de las razones de donar Stevia, es que puede lograrse sin mucha maestría, al cultivarse, sobre todo, en áreas semisoleadas, con riego cada tercer día, reconoce al multiplicarla en su finca.
“Tenemos la intensión de cultivar, al menos, una hectárea por cada uno de los 11 municipios del territorio, expresa, para lo cual le acompaña Reinaldo Valdés González, otro campesino de Artemisa, Finca Pluma, en la cooperativa Sierra Maestra.
La Stevia, no solo constituye un sustituto del azúcar en alimentos y bebidas, sino que ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre.
La verde planta es capaz de reducir las calorías que consume una persona, lo que probablemente ayude a perder peso, y puede usarse en jarabes, o triturarla, después de un proceso de secado extremo”, añade.