Otra vez el gobierno en el Municipio Especial Isla de la Juventud motiva a los estudiantes de noveno grado, al igual que la de sus padres, para matricular carreras relacionadas con las ramas agropecuarias y constructivas, ante la demanda de obreros calificados y técnicos medios que estén en función de apoyar el desarrollo económico y social del territorio.

En los últimos tiempos se ha interiorizado el llamado encaminado a formar obreros calificados y técnicos medios en especialidades demandadas. Hasta la fecha, la necesidad de fuerza de trabajo calificada recae en las dos esferas antes mencionadas, además de veterinaria, hidráulica, industria básica, transporte, servicios gastronómicos u otras.
Aunque se precisa también de interesados en ser educadores de círculos infantiles y maestros de la enseñanza primaria, quienes conformarán la nómina de la Escuela Formadora de Maestros.
“Siempre quise incursionar en la refrigeración, pero me motivé a optar por técnico de nivel medio en Agronomía después de escuchar las conferencias que nos dieron los compañeros de la Agricultura, quienes, entre otros aspectos, nos explicaron que la carrera abarca la conservación y mejoramiento del suelo”, manifestó un alumno de noveno de la secundaria básica Fructuoso Rodríguez.
“Nos hablaron que una vez graduado ayudamos a preparar semillas– prosiguió–, aplicar abonos y biofertilizantes, controlar el nivel de los campos y su drenaje, identificar plagas, realizar inspecciones a maquinarias y equipos de rociado”, concluyó.
El hecho de que algunos estudiantes miren la actividad agrícola con un prisma diferente recae en varios hombros: desde la dirección municipal de la Agricultura, los círculos de interés; hasta los padres. Estos últimos ya ven con mejores ojos el técnico de nivel medio en Zootecnia Veterinaria, especialidad que les permite enfrentar los desafíos de la producción pecuaria moderna.

Igual entusiasmo debe respirarse en las secundarias básicas existentes aquí por la labor forestal; con esta especialidad conocen cómo planificar y controlar los tratamientos silviculturales a plantaciones y bosques naturales; dictaminar medidas para combatir y prevenir incendios forestales e identificar y proteger la fauna y flora silvestre.
La Mecanización Agropecuaria necesita asimismo una mirada comprensiva entre las opciones de los futuros egresados de noveno, aunque ya es un logro lo alcanzado en las demandas para equilibrar la fuerza laborar en correspondencia con las necesidades reales del territorio.
Aplausos para la familia, la cual ha desempeñado un rol decisivo en la orientación vocacional y profesional, pues ya han ido desterrando de su mente el imaginario: “mi hijo debe ser bachiller”, al darse cuenta que un título de obrero calificado o de técnico medio llenará igual de orgullo el hogar por su contribución al desarrollo de su terruño.

