El Primero de Mayo con su primer aguacero, colmado de banderas y globos, de consignas y algarabía, de conga y alegrías, de compromiso y de firmas, de unirnos todos por la misma causa, hace que sea cierto aquello de que nos embellece mojarnos de esa lluvia. ¡Bienvenido entonces, el aguacero de mayo en Artemisa!