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El pueblo es lo más admirable que la Revolución tiene (+Video)

“Este pueblo es lo más admirable que la Revolución tiene”, dijo una vez el Comandante en Jefe, y esa frase volvió a cobrar vida cuando más de medio millón de habaneros demostraron, una vez más, su fidelidad y entrega. Aunque el gobierno estadounidense mantiene el genocida bloqueo, hay una realidad que no podrán cercenar: la alegría, la cubanía, el baile y la gozadera que llenan las calles en este Primero de Mayo. Como en la canción de Manolito Simonet, en La Habana hay una pila de locos, pero locos de amor por su Patria.

 

Foto: Yamila Causse Despaigne

 

La jornada estuvo marcada por la solidaridad internacional. Destiny Rivera Gómez, organizadora sindical de Los Ángeles, llegó junto a un grupo de 45 sindicalistas, educadores y veteranos para conocer de cerca las necesidades de los trabajadores cubanos y llevar esa experiencia a los sindicatos estadounidenses. Cuestionó la narrativa que presenta a Cuba como un “estado fallido” y subrayó que, pese a los recursos limitados, la isla ha alcanzado avances sociales que su propio país aún no logra.

Junto a ella, Jorge Guayara, trabajador colombiano de Cali, reafirmó que Cuba no está sola y que la fuerza de los trabajadores es la que sostiene las naciones, más allá de empresarios y multinacionales. Sus palabras, entre consignas de “Cuba sí, Yankees no” y “Cuba libre”, enlazaron la causa cubana con la de otros pueblos que resisten.

 

 

Foto: Yamila Causse Despaigne

 

La frase inicial se hizo carne en la histórica Tribuna Antimperialista, donde se entregaron al General de Ejército Raúl Castro Ruz y al presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez dos libros con las firmas de 6 millones 230 mil 973 cubanas y cubanos que respondieron al llamado de la sociedad civil. En ese gesto se resume la importancia de esta fiesta proletaria en Cuba: tradición, compromiso y futuro. El Primero de Mayo no es sólo desfile, es historia viva, es la certeza de que la Patria se defiende con alegría, con banderas y con la voz unánime de un pueblo que no claudica.

 

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