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Este es el Primero de Mayo de Fidel

Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

 

Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

 

Discurso de Osnay Miguel Colina, miembro del Comité Central del Partido y presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, en el acto central por el Primero de Mayo, en la Tribuna Antimperialista José Martí

General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana. Miguel Díaz – Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República.

Compañeros de la Presidencia, trabajadores, pueblo capitalino.

¡Abajo el bloqueo! ¡Abajo el imperialismo! ¡Vivan la paz y la solidaridad! ¡Viva la Revolución Cubana!

Nuestros enemigos han ensayado y probado todo. Pensaban vernos asfixiados, rendidos. Y aquí estamos, comprometidos y firmes, con el pie en el estribo y combatiendo.

Estos cuatro frentes de marcha en que hemos desfilado, brotan de la historia. Son frentes guerrilleros. Esta masiva, colorida y patriótica concentración de más de medio millón de habaneros es el primero de mayo de Fidel en el año de su centenario. Es la respuesta contundente de los trabajadores de toda Cuba, que han llenado las calles y plazas, demostrando que hay Cuba socialista y antiimperialista para rato. Sin rendición, ni olvido de la historia. Sin traicionar la gloria que se ha vivido.

Por eso el General de Ejército Raúl Castro Ruz está aquí, al frente del pueblo, de la capital y de toda Cuba, junto a la generación que continúa su obra, defendiendo la patria con lealtad, convicción y firmeza ideológica, con ese sentido del momento histórico que Fidel definió en el concepto de revolución, un día como hoy, hace 26 años. En pleno siglo XXI, donde la extrema derecha y el neofascismo pretenden dominar sin resistencia, reafirmamos nuestra estirpe mambisa y rebelde.

Contra vientos y mareas, seguiremos defendiendo nuestras esencias y principios, alzando las voces en defensa de la paz, la solidaridad y por un mundo donde el ser humano, y no el capital, sea el verdadero horizonte.

No somos un pueblo que agrede, que siembra el odio, el fanatismo o la confrontación. Somos un pueblo noble, de buenos sentimientos, dispuesto a defender sus conquistas. Mientras el mundo rico acumula armas y levanta muros, los pueblos del sur global clamamos por un destello de humanidad.

En medio de esta tormenta, Cuba, isla insumisa, sigue alzándose como un faro moral, sin ejércitos para invadir, sin algoritmos digitales para mentir. Este país ha enviado médicos a donde otro envía bombas, ha ofrecido alfabetización donde otros imponen analfabetismo funcional, y ha compartido lo poco que tiene donde otros acaparan riqueza. Nuestra mayor arma no es un misil, sino una conciencia, la certeza de que otro mundo mejor es posible.

Mientras haya un solo niño cubano aprendiendo a leer, un solo médico en una aldea remota del mundo, una sola voz denunciando la injusticia desde esta isla, Cuba seguirá siendo el ejemplo que tanto molesta a los enemigos históricos. El impacto del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos a Cuba ha llegado a niveles sin precedentes en los últimos años. El costo material y financiero acumulado es de miles de millones de dólares y constituye el principal obstáculo para el desarrollo del país.

Pero el daño humano provocado, que ahora se acentúa con el cerco energético, es imposible de llevar a una estadística. El rostro humano de la asfixia constituye la mayor denuncia al crimen. Para decirlo con todas las letras y denunciarlo en cualquier tribuna, se trata de un despiadado castigo colectivo.

Sin embargo, frente a todo pronóstico de esa maquinaria de guerra que incluye la intoxicación mediática y el linchamiento en redes sociales, frente a tantísimas limitaciones que buscan ahogarnos y rendirnos ante amenazas irracionales de guerra y muerte, este Primero de mayo confirma que estamos aquí, que no solo resistimos, también creamos, crecemos y vencemos ante la adversidad. Cada día que pasa es una victoria para Cuba, es una victoria para la paz y se va tejiendo una nueva épica admirada por los pueblos dignos en el mundo. Esta es nuestra trinchera, es la respuesta al fin de la historia de trasnochados ideólogos capitalistas.

La historia no ha terminado. La seguimos escribiendo a golpe de martillo y con ideas revolucionarias, con el uso de las plataformas digitales para defender la verdad y denunciar la barbarie. Ese es también nuestro Girón, hoy y siempre.

Compatriotas, durante las últimas jornadas, desde el pasado 19 de abril, sentimos el orgullo y compromiso de plasmar nuestras firmas por la patria. Cubanas y cubanos así lo ratificamos. Firmamos por la paz contra el bloqueo, por el derecho a desarrollarnos, que es defender la vida, por los sueños de niños, adolescentes y jóvenes, por la historia de abuelos y familias.

Es firmar en contra de la guerra, de las bombas y la muerte. Es firmar porque la razón, la verdad y la justicia rompan los muros. Es defender el camino que escogimos, con todos y para el bien de todos, sin presiones ni amenazas, con soberanía e independencia.

Por Cuba, juntos creamos. Es el lema de los trabajadores y con la guía que nos trazan las prioridades definidas por el Partido, nos esforzamos pese a las dificultades en la producción y los servicios. Y en primer lugar, en la preparación para la defensa de la patria socialista, como afirmó nuestro General de Ejército, para nosotros evitar la guerra equivale a ganarla, pero para ganarla evitándola tenemos que prepararnos adecuadamente.

Derramar ríos de sudor, que es preferible a ríos de sangre. Inspirados en el legado del Comandante en Jefe y las enseñanzas del General de Ejército, nos convoca una idea cardinal. La patria se defiende, incluso fusil en mano, si fuera preciso.

Con esas convicciones seguiremos adelante en la meta de perfeccionar y desarrollar la economía, en el cambio de la matriz energética, en la producción de alimentos, buscando en cada jornada soluciones más eficientes a los problemas. El Primero de mayo en Cuba será siempre una expresión genuina de unidad en torno a la Revolución y al Partido. Es trinchera de la clase obrera internacional, y la prueba viviente de que los trabajadores son el eslabón principal en la construcción de la historia de un pueblo que sigue de pie y combatiendo, que no se rendirá jamás y que está decidido luchar hasta la victoria siempre.

¡Vivan a los trabajadores del mundo! ¡Viva! ¡Viva nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz! ¡Viva! ¡Viva nuestro General de Ejército! ¡Viva! ¡Viva la revolución cubana! ¡Viva!

¡Patria o muerte!

¡Venceremos !

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