Para una treintena de artemiseños, mientras más se nublaba la tarde del 28 de abril, más se iluminaban sus rostros.
A propuesta de la Central de Trabajadores de Cuba, recibían en sus pechos los estandartes de años de trabajo, de misiones internacionalistas, de bregar sindical, de ejemplo y sacrificio, de no renunciar a ubicarse entre los primeros, a pesar de las durezas de su andar.

La medalla Jesús Menéndez, la Orden Lázaro Peña de I y II grados, confirmaban, en el Mausoleo a los Mártires de Artemisa, la estirpe de obreros artemiseños de la construcción, de la alimentaria, profesionales de la Salud, civiles de la defensa…. Todos con una obra distinguida al servicio de la Revolución.
Entre ellos, rostros que batallan a diario en una sala de nefrología o en un salón de parto, manos callosas de construir en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, otras buscadoras de soluciones en una empresa láctea o en una panadería, para sostener los servicios al pueblo; incluso, frente a una pizarra de jóvenes reclutas o camilitos, que se preparan para la guerra, en medio de la paz.

Ellos, ahora con una medalla en el pecho, llevan en sí el ejemplo de su conducta como estatua, la dimensión del pueblo cubano ante las adversidades, la responsabilidad de ser y estar entre los mejores para esta y las futuras generaciones.
La tarde amenazaba con un torrencial aguacero, pero ante la calidez humana de tantísima gente sencilla y virtuosa, desapareció la nube.
Hubo tiempo para todo. Abrazos y felicitaciones, la foto colectiva y la de su sindicato, las miradas, los gestos y las palabras de “aquí estamos, por Cuba creamos, así, la Patria se defiende”, dejaron tatuada la luz, en una tarde que parecía gris.
Acerca del autor
Desde 2005 el periodismo me abre las puertas en Radio Artemisa, con la posibilidad de reorientar mi carrera al cursar estudios en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Soy licenciada en Educación, en la especialidad de Defectología, y ya había cumplido varias tareas, incluso en la Unión de Jóvenes Comunistas.
Los resultados en el medio radial me condujeron a que, en 2011, al crearse la provincia de Artemisa, ocupara la responsabilidad de Corresponsal Jefa de la Agencia de Información Nacional, nombrada poco después Agencia Cubana de Noticias.
En ese mismo tiempo, alternaba como parte del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba, en el territorio, y posteriormente me desempeñé como su Presidenta; hasta que, en agosto de 2014 la dirección del Partido me designó directora del su Órgano Oficial, el periódico El Artemiseño, labor que continúo desempeñando.
Las funciones de dirección siguen aportando a la pasión por el periodismo, de ahí que mantenga publicaciones del acontecer de mi provincia en mi órgano de prensa Artemiseño, y en medios nacionales de comunicación, con mayor estabilidad, y representando tanto de compromiso como de orgullo, en el periódico Trabajadores.

