Los pasos de los valientes son tanques de firmeza y seguridad ante cada enemigo. Las ideas que defienden son más certeras y fieles mientras arrecia el peligro. Así marcharemos los cubanos este Primero de Mayo. Justo cuando más la Patria lo necesita. Y seremos miles y millones los valientes. Y crecerán las ideas con una motivación especial: los trabajadores somos la Revolución.
En muchas plazas, poblados, municipios y provincias habrá el desfile tradicional, con el mínimo de gasto de combustible. En La Habana, cuatro frentes de marcha saldrán desde las siete de la mañana hacia la Tribuna Antimperialista José Martí y volveremos a ver una gigante multitud reunida no por obligación, sino por convicción; pues esta fecha invita a gritar a cada maestro, tornero, médico, agricultor, transportista, ingeniero, entre otras decenas de profesiones: “Yo soy Cuba”.
Como antesala se han reconocido a los mejores jóvenes, a los dirigentes sindicales de más experiencia y consagración, a los colectivos vanguardias nacionales por su aporte a la sociedad y se entregarán en las próximas horas nuevos Títulos de Héroes y Heroínas del Trabajo de la República de Cuba.
La efeméride amerita más, pero hoy las condiciones económicas son muy duras, en ocasiones casi de asfixia, pues el bloqueo económico, financiero, comercial, y ahora energético, por parte del Gobierno estadounidense tiene pretensiones imperiales. Sin embargo, fallan siempre en un cálculo. Nadie puede quitarnos nuestras celebraciones, sueños, alegrías y mucho menos, nuestra independencia. Eso es sagrado.
Cuando este Primero de Mayo el lema que nos convoca cubra nuestro pecho, vibre en los carteles y se sienta en coros masivos, no habrá quien nos detenga. La Patria se defiende porque ella es gigante, y porque sus hijos, fieles a Martí y a Fidel, no la dejaremos morir jamás. ¡Viva el Día Internacional de los Trabajadores!