Por supuesto, lo mejor de todo es que la pelota todavía levante debate e inquietudes, aunque no viva un esplendor de resultados internacionales. Lo preocupante es que tomar decisiones siempre implica balancear variables y, a ratos, parece no tenerse en cuenta, como son los criterios de peloteros, entrenadores y especialistas.
A partir de la situación tan tensa en cuanto al combustible, el torneo que pudo empezar una vez concluido el Clásico Mundial, ya cargó su primer retraso de tiempo. Ahora coincidirá, en espectáculo, con la Copa Mundial de Fútbol en una parte de su calendario, y la única razón que lo justifica es poder tener en forma deportiva a una cantera de jugadores del que salga el equipo a los venideros Juegos Centroamericanos y del Caribe, en tanto el torneo pueda ser una opción más de recreación en las provincias clasificadas.
Matanzas, Las Tunas, Industriales, Holguín, Artemisa y Mayabeque son los que volverán al terreno con al menos siete refuerzos que deben elegir este martes. Quizás la cantidad de partidos se reduzca a ocho contra cada elenco y el play off reserve entonces mejor cara hacia inicios de julio, con la integración de los que juegan fuera.
Hay quienes hubieran apostado por no celebrarla este año y solo hacer una concentración o entrenamiento. La motivación de los jugadores será esencial y no solo se trata de condiciones materiales diferenciadas a la Serie Nacional, sino de un mínimo de atención en sus territorios. El reto quizás sea mayor hoy, pero puede ser este el inicio de transformaciones necesarias, con la publicidad y otras actividades comerciales en el torneo. Ojalá y lleguen también.