Entrevista concedida a Kristen Welker, periodista del Programa Meet the Press de NBC News

Entrevista concedida a Kristen Welker, periodista del Programa Meet the Press de NBC News

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Kristen Welker.-  Presidente Díaz-Canel, bienvenido a Meet the  Press.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Muchas gracias, gracias a ustedes por la oportunidad y gracias por estar en Cuba.

Kristen Welker.-  Gracias por invitarnos a su bello país, es un honor.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Para nosotros es un placer que ustedes estén acá.

Kristen Welker.-  Gracias, muchísimas gracias.

Yo quisiera comenzar con el presidente Trump.  Él dijo que tiene planes de tomar a Cuba de alguna forma.  Él dijo: Creo que puedo hacer lo que yo quiera con Cuba.  ¿Usted toma en serio las amenazas de Trump?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Yo creo que en los últimos días se han dicho muchas cosas no solo por el Presidente, sino por otros funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, que realmente denotan un lenguaje, una retórica agresiva hacia Cuba.

Hay que conocer la historia de nuestro país.  Nuestro país es un país que en su identidad tiene muy arraigados los valores de la soberanía y la independencia.  Durante 150 años Cuba luchó, primero para librarse de la colonia y después de la neocolonia.  Y con la Revolución Cubana, con su triunfo en enero de 1959 se borraron todo un grupo de dependencias, se borró el avasallamiento, la subordinación a una potencia extranjera, y trajo todo un grupo de consecuencias para el país en beneficio, a las cuales el pueblo cubano no está dispuesto a renunciar.

Hay uno de los generales más brillantes de nuestras guerras de independencia, Antonio Maceo, que dijo: Quien intente apoderarse de Cuba solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la contienda.

Nosotros somos un país de paz.  Nosotros no promovemos la guerra, no nos gusta la guerra, propiciamos la solidaridad, la cooperación entre los pueblos, pero estamos dispuestos a defender esa paz que queremos; por lo tanto, no nos intimidamos, y no queremos que nos tome ni la sorpresa ni la derrota.  Esa es una de las interpretaciones que se le pueden dar a esta amenaza y cuál es la posición de Cuba.

La otra interpretación que se le puede dar es cuando hablan de que Cuba se caerá por sí sola, y nos tratan de poner una etiqueta de Estado fallido o de país que va a colapsar, lo cual está negado por la realidad: cómo un país como este en 67 años ha soportado todo tipo de presiones, de agresiones, e incluso, durante más de sesenta años, el bloqueo más prolongado de la historia, que es un bloqueo criminal, genocida.  Habría mucho que hablar sobre estos temas, pero sí les digo que el pueblo cubano, la Revolución Cubana está dispuesta a defenderse.

Kristen Welker.-  Pasamos a la próxima pregunta.

El presidente Trump quiere tomar a Cuba como ha hecho con el presidente Maduro en Venezuela, como ha hecho en Irán donde ha matado al Líder Supremo.  ¿Pudiera ser usted arrestado o asesinado por el Gobierno de los Estados Unidos, piensa usted?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es una pregunta muy interesante.  A mí nunca me gusta que se hagan paralelismos entre Cuba y otras naciones, porque nosotros tenemos una historia propia, nos movemos en una circunstancia propia, y es también desconocer un poco nuestra historia, la fortaleza de nuestra unidad y la fortaleza de nuestras instituciones.

Foto: Estudios Revolución

Los que asumimos responsabilidades dentro de la Revolución tenemos un compromiso con la Revolución, sobre todo con nuestro heroico pueblo.  Y en ese sentido de responsabilidad está incluida la convicción de que estamos dispuestos a dar la vida por la Revolución, por la causa que defendemos.  Por lo tanto, para mí eso no es una preocupación.

Si llegara el momento, no creo que haya justificación para que los Estados Unidos provoquen una agresión a Cuba o para que los Estados Unidos traten de dar un golpe quirúrgico o el secuestro de un presidente en Cuba.  Si se produjera, hay combate, hay pelea.  Nos defenderemos, y si nos toca morir, moriremos, porque como dice nuestro Himno Nacional: “Morir por la Patria es vivir”.

Pero ahí se confunde algo y es que siempre se personaliza la dirección de la Revolución Cubana con una persona.  En un momento se personificó con el Comandante en Jefe, en otro momento con el General de Ejército, ahora tratan de personificarla conmigo, y es que nosotros tenemos una dirección colectiva en la cual hay una unidad, una cohesión, una unidad ideológica también, y hay una disciplina revolucionaria.  Por lo tanto, eliminar a una persona dentro de la estructura de dirección de la Revolución no resuelve ningún problema, al contrario, hay cientos de personas que están en condiciones de ocupar esa responsabilidad y de manera colectiva decidir.  Y estamos preparados para enfrentar cualquier tipo de situación.

Kristen Welker.-  Lo que usted dice tiene mucha fuerza, pero ¿tiene temor por sí mismo, por su familia?  ¿Está preparado usted, como usted dice, para hacer el último sacrificio si fuera atacado?

Miguel M. Díaz-Canel.-  No tengo temor, estoy dispuesto a dar la vida por la Revolución.  Por supuesto, no me gustaría que esa fuera la actitud del Gobierno de los Estados Unidos.  No creo que el pueblo norteamericano, que es un pueblo sensible, permitiría o vería bien que su país, que su Gobierno invada una pequeña isla que no reporta ninguna preocupación en materia de seguridad nacional para el Gobierno de los Estados Unidos;  una isla que quiere paz, una isla que quiere dialogar, una isla donde su pueblo quiere tener una relación directa con el pueblo norteamericano, que vería bien eso.

Además, ¿cuál sería la justificación para hacer eso?  Pero, además, una agresión a Cuba tendría costos, tendría costos para ambos países en pérdidas de vidas humanas innecesariamente, que pueden ser evitadas; tendría costos materiales; afectaría la seguridad y la estabilidad de Estados Unidos, de Cuba y de la región.

Yo creo que hay que ver las cosas con mucha responsabilidad de cuando se toma la decisión sobre un hecho de esa magnitud.  Y, sobre todo, cuando antes de tomar esa decisión que es totalmente ilógica e irracional hay una lógica, que es más justa, que es la de dialogar, la de discutir, la de debatir y la de tratar de llegar a acuerdos que nos alejen de la confrontación.

Foto: Estudios Revolución

Kristen Welker.-  ¿Está Cuba activamente preparándose ante la posibilidad de un ataque por parte de los Estados Unidos?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Mira, como siempre he expresado en otros encuentros, en otras entrevistas, también cuando le hablamos al pueblo cubano, es evidente  que hay una amenaza, está en la retórica del Gobierno de los Estados Unidos.  Cuba no ha hecho nada que ofenda a Estados Unidos.  Cuba no ha planteado en ningún momento agredir a los Estados Unidos, ni inmiscuirse en los asuntos internos de los Estados Unidos.  Sin embargo, constantemente se está diciendo de que Cuba es la próxima, de que se va a agredir a Cuba, que hay salidas para Cuba, que van a tomar a Cuba.  Por lo tanto, eso desde la posición de responsabilidad en la dirección del país es una alerta y tenemos que responsablemente proteger a nuestro pueblo, proteger nuestro proyecto, proteger nuestro país.  Entonces, sí nos preparamos para la defensa.

Ahora, ¿cuál es el concepto de nuestra preparación para la defensa?  Nosotros tenemos una doctrina de defensa que es totalmente defensiva, no es agresiva, no implica un peligro para nadie, es simplemente una doctrina que se conoce como Guerra de Todo el Pueblo, que ha sido construida colectivamente con la experiencia de nuestra historia, y se terminó de concebir, se terminó de estructurar precisamente en una etapa muy dura de nuestra historia donde estábamos muy amenazados también por el Gobierno de los Estados Unidos. Y se basa en la participación popular: cada cubana y cada cubano tiene una misión, tiene un propósito, tiene un objetivo que defender, tiene un lugar y una posición que ocupar en la defensa.  Y se hace sobre la base de la participación popular, la participación voluntaria, y, por supuesto, comprende la preparación para la defensa de todos los escalones y de todos los eslabones que conforman nuestra defensa territorial; pero es una concepción totalmente defensiva y no agresiva.  Y, además, porque partimos también de un hecho: que preparándonos para defendernos es la mejor manera de evitar la guerra y es la mejor manera de preservar la paz.

Te diría más, yo creo que lo que merece tanto el pueblo norteamericano como el pueblo cubano, en su relación, no es una agresión ni es un lenguaje de guerra.  Lo que merecen el pueblo norteamericano y el pueblo cubano es la paz, una paz que nos permita tener un ambiente de confianza, de cooperación, de colaboración, también de solidaridad y, por supuesto, de entendimiento.

Kristen Welker.-  ¿Piensa usted que el ejército cubano pudiera tener éxito en un enfrentamiento contra los Estados Unidos de producirse este?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Cuando hablamos de defensa de Cuba, hablamos de nuestras gloriosas Fuerzas Armadas Revolucionarias, pero también de nuestro pueblo, que está estructurado en diferentes eslabones de esa defensa territorial.  Sí tendríamos éxito, sí podemos tener éxito.  No hay enemigo que no pueda ser derrotado.

Kristen Welker.-  ¿Pero en contra de los Estados Unidos, la potencia mayor del mundo?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Los Estados Unidos tienen una concepción de hacer la guerra.  Nuestro concepto de defensa territorial se basa en una guerra irregular, asimétrica, donde podrían tener éxitos en un determinado momento; pero se les haría insostenibles invadir y además ocupar el suelo cubano, porque hay una decisión, y esa decisión, esa convicción la remito nuevamente a la frase de Maceo: solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la contienda.  Y no es una consigna, no es un eslogan.  Si ahora sales a la calle y le comentas o le muestras la primera parte de esa frase a un niño, a un anciano, a un cubano, a un joven, te la va a completar inmediatamente, porque así nos hemos formado, y eso está en nuestros sentimientos.

Te repito que no es lo que deseamos.  No deseamos una guerra, no deseamos un enfrentamiento.  Tendría mucho costo para todos.

Kristen Welker.-  Bien, le voy a preguntar sobre este momento extraordinario.

Los Estados Unidos han suspendido los suministros de combustible a Cuba; pero Rusia los ha reanudado. ¿Usted piensa que los rusos han obtenido permiso para ayudar a Cuba?  ¿Cómo ha funcionado esto?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Yo creo que nunca un hecho tan común, como puede ser el comercio de dos países, había sido tan seguido por los medios de prensa y por la población, en diferentes confines del mundo, como la llegada del barco ruso con combustible, que vino con un concepto de ayuda humanitaria.  O sea, no fue una relación comercial.

Yo creo que Cuba tiene el derecho, como cualquier país, de importar petróleo.  Y todos los países también tienen el derecho de exportar petróleo a Cuba. Por lo tanto, es muy injusto este bloqueo energético que recrudece aún más el bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba.  O sea que haber declarado el bloqueo energético a Cuba demuestra una vez más que hay toda una agresión multidimensional por parte del Gobierno de los Estados Unidos a Cuba.  Con una guerra económica que ha durado 67 años, con un bloqueo que ha durado más de 60 años, con un bloqueo que en el año 2019 con la primera administración Trump se recrudeció, que fue mantenido por la administración Biden en condiciones incluso de COVID-19, y que ahora, nuevamente, tiene una expresión de máxima presión que provoca daños devastadores en la población cubana con ese bloqueo energético.

La Federación de Rusia pudo enviar ese barco en un concepto de ayuda humanitaria.  Estados Unidos ha persistido en mantener el bloqueo energético, por lo tanto, nosotros no tenemos la seguridad de cuándo pueda entrar otro barco de petróleo a Cuba, cuando a nosotros nos corresponde el derecho de poder lograrlo. Y este barco que ha llegado           tampoco es para tener falsas expectativas, aunque es una ayuda importante en un momento como este, que reconocemos, pero solo cubre la tercera parte de la demanda de combustible de un mes en Cuba.  O sea, tampoco ahora podemos creer que esto salvó ya la situación.

Ahora es un crudo que tenemos que refinar, que tenemos que distribuir por todo el país, que vamos a dedicar una parte importante a aprovechar una capacidad de generación eléctrica de más de 1 200 megawatts que ha estado inutilizada en cuatro meses y nos podría dar una mejor situación en el suministro de energía, y también para apoyar algunas actividades de la economía.

Kristen Welker.-  ¿Por cuánto tiempo pueden ustedes sobrevivir hasta tanto no llegue el próximo embarque de petróleo de Rusia?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es una pregunta sumamente interesante y hay que contestarla en un momento muy difícil.  Ningún país en el mundo puede desarrollar una economía que avance, próspera, sin combustible.  Por eso yo te digo que hay un elemento de perversidad, de maldad, cuando una potencia que juega un rol de agresora somete a una situación como esta a una pequeña nación que está siendo constantemente agredida.

Pero nosotros no nos hemos quedado con los brazos cruzados.  ¿A qué hemos apostado?, y tenemos toda una Estrategia y un Programa de revitalización del tema energético en el país: primero, a depender más que de la importación, a depender del crudo nacional.  En Cuba tenemos yacimientos de petróleo, no alcanzan para cubrir todas las necesidades; pero nosotros podemos y de hecho estamos incrementando la producción de petróleo, estamos explorando más yacimientos; estamos abiertos para la inversión extranjera en Cuba en perforación y exploración de pozos de petróleo.  Incluso, sería una oportunidad para empresarios norteamericanos que pudieran también participar en Cuba en inversiones en el tema energético.  Lo que pasa es que el bloqueo es el que se lo impide, pero Cuba recibiría a empresas norteamericanas que quisieran participar en el negocio energético en Cuba, sin ningún tipo de prejuicio.  Esa es una línea.

Por otra parte, hemos acudido a la ciencia y a la innovación.  Nuestros científicos han encontrado tecnologías, han desarrollado tecnologías para que ese crudo cubano, que es muy pesado porque tiene un alto contenido de azufre, pueda ser refinado.  Por lo tanto, si aumentamos la producción, podríamos tener una determinada disponibilidad, que no cubriría todas nuestras demandas; pero una determinada disponibilidad, que no tenemos hoy, con productos que saldrían de la refinación de ese crudo cubano.

Y por otra parte, hemos desarrollado toda una estrategia de transición energética con el uso más intensivo de las fuentes renovables de energía y, por supuesto, también con una estrategia de eficiencia energética.  Todo eso combinado nos va a llevar o nos está llevando a una situación distinta.  Todavía es compleja, demora tiempo, pero podremos resistir.

Kristen Welker.-  Pero ¿qué se puede decir sobre la fortaleza del régimen cubano en estos momentos que precisa del apoyo de Rusia para sobrevivir?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Nosotros precisamos, ante todo, de nuestro propio pueblo y de nuestras propias capacidades.  Yo creo que lo primero que hay que destacar es la creatividad con que nuestro pueblo ha enfrentado las adversidades que le impone el bloqueo, el bloqueo recrudecido, y ahora el bloqueo energético.

Yo siempre describo la actitud de nuestro pueblo, del cual me siento totalmente orgulloso, porque constantemente está dando lecciones de resistencia, de que su actitud es de una resistencia creativa.  El pueblo cubano no resiste aguantando, soportando y de manera humillada.  Al contrario, resiste y se crece, es capaz de innovar, es capaz de crear, y con eso puede sobrepasar la adversidad.  Por lo tanto, es el pueblo, y nuestra fortaleza está en nuestro pueblo y en la unidad que tenemos con ese pueblo.

Ahora, para nosotros, bienvenida sea la ayuda de Rusia, la ayuda de China, la ayuda de Vietnam, la ayuda de México, la ayuda de otros países.  Estados Unidos también podría tener otra visión hacia Cuba que no fuera la del enfrentamiento, la agresión y el bloqueo, y pudiera también ayudar a Cuba.

¿Es qué perjudica que Cuba se desarrolle?

Kristen Welker.-  El presidente Trump dice que este es un país al borde del colapso.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es muy curioso, porque en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, sobre todo en momentos de tensión, se acude mucho a las construcciones mediáticas, a las construcciones representativas de estereotipos, e incluso, para la opinión pública mundial, casi le imponen unas determinadas visiones.  Y en este caso está la del colapso.

Foto: Estudios Revolución

Yo preguntaría, ¿qué país en el mundo sería capaz, como lo ha hecho Cuba, como lo ha hecho el pueblo cubano, de soportar 67 años de agresión mantenida, sostenida, de la potencia más poderosa del mundo, con más de 60 años de bloqueo, con los últimos seis o siete años con bloqueo recrudecido, y ahora con bloqueo energético, y pudiera no colapsar?  Nosotros no hemos colapsado, nosotros mantenemos un país organizado, un país con armonía.

En 67 años de Revolución hemos conquistado muchos logros en lo social; y a veces se nos critica lo económico, pero es que hemos tenido que enfrentar una economía de guerra, y en medio de esa economía de guerra nuestra economía ha sido capaz de soportar y avanzar en proyectos sociales.  Nosotros tenemos más de 32 proyectos sociales para atender vulnerabilidades, desigualdades.  Sesenta y siete años de Revolución permitieron que el país no colapsara, ¡y no va a colapsar!, y el país desarrolló conquistas.

Nosotros tenemos un sistema universal de salud, que llega a todos con salud gratuita para toda la población.  Tenemos un sistema de educación, desde la enseñanza general hasta la enseñanza universitaria, que incluye a todos y es también gratuita.  Tenemos logros en la cultura y en el deporte, somos uno de los países con mejor proporción de medallas olímpicas por habitante.  Hemos desarrollado los recursos humanos, y tenemos un potencial también de fuerza de trabajo calificada, de científicos.  Hemos desarrollado la ciencia y la innovación.  Se conocen los avances de la biotecnología y de la industria biofarmacéutica cubana.  Hemos logrado equidad, justicia, igualdad.

Tenemos una sociedad donde se respira tranquilidad, una sociedad segura; una sociedad que no admite la corrupción, el narcotráfico, el crimen organizado; una sociedad que es capaz de brindar solidaridad a otros pueblos a partir de sus potencialidades.  Y eso no se puede ver como un colapso.

Nos tratan de imponer la matriz del colapso cuando por una política agresiva, por una política genocida de bloqueo, nos llevan a vivir una situación compleja.  Nosotros estamos viviendo una situación compleja, nuestro pueblo vive cosas muy duras todos los días, que están en el ámbito de lo nacional, pero lo podemos llevar al ámbito de lo familiar.  Pero no está colapsado nuestro país.

Kristen Welker.-  Nadie discutiría que el bloqueo o el embargo ha tenido impacto, pero discutamos algo sobre la situación aquí en Cuba.

El pueblo de Cuba está sufriendo, hay escasez de energía, de alimentos. ¿Tiene usted alguna responsabilidad por el sufrimiento que experimenta el pueblo en estos momentos?  Como Presidente, ¿usted no se siente responsable de ello?

Miguel M. Díaz-Canel.-  A ver, el pueblo cubano está sufriendo.  Y ese sufrimiento, como te decía, lo podemos ver en dos ámbitos: en el ámbito de lo nacional y en el ámbito de lo familiar, porque todo está en la cotidianidad.

Ahora, ¿cuál es la causa fundamental de ese sufrimiento?  ¿Han sido los errores que pueda haber cometido yo, o, como te digo, una dirección colectiva?

Kristen Welker.-  ¿O el Gobierno?

Miguel M. Díaz-Canel.-  O el Gobierno.

¿O ese sufrimiento se debe ante todo a la política de bloqueo recrudecida, mantenida y sostenida por Estados Unidos?  Yo creo que la respuesta –y la puede dar el pueblo, la mayoría de nuestro pueblo– está en esa política de hostilidad permanente del Gobierno de los Estados Unidos.

Mira, a nivel nacional: somos un país que después del año 2019, cuando nos recrudecieron el bloqueo, cuando la administración del Gobierno de Estados Unidos aplicó 240 medidas que recrudecieron ese bloqueo y además nos incluyó en una lista espuria, donde acusan a Cuba de ser un país que supuestamente apoya el terrorismo, se nos cortaron todas las fuentes de financiamiento externo.

Nosotros no recibimos créditos de ningún banco.  Hay una persecución financiera y energética.  A todo el que viene a hacer una operación comercial, financiera, bancaria con Cuba le aplican medidas coercitivas, le aplican presiones.  Eso mismo lo hacen con las navieras, lo hacen con las agencias petroleras.

Presionaron y tomaron medidas para cortar el turismo a Cuba.  Por ejemplo, un ciudadano europeo dispone de una visa que se llama visa ESTA para visitar a los Estados Unidos; si ese ciudadano europeo viene de visita a Cuba como turista, Estados Unidos automáticamente le retira la visa ESTA.  O sea, son todo un grupo de situaciones que no se le aplican a ningún país en el mundo.

A nosotros nos falta financiamiento para adquirir alimentos; para adquirir insumos para nuestras principales producciones y servicios; para tener los medicamentos que necesitamos; para las reparaciones que necesitamos hacer a nuestro sistema electroenergético nacional y a nuestra planta industrial.  Ahora, ¿cómo se está reflejando eso ahora?  En nuestro pueblo.

Kristen Welker.-  Y aun así el pueblo de Cuba dice que usted no solo puede culpar a los Estados Unidos, porque durante los últimos diez años la economía ha venido en declive.  Hay miles de personas que han abandonado el país.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Te decía entonces, ¿eso en la vida familiar hoy, cómo se lleva?  Hay escasez de alimentos, hay escasez de medicamentos; las madrugadas se convierten en madrugadas laboriosas porque, cuando tú llevas 20 horas sin energía eléctrica producto de un bloqueo, no de la incapacidad de un gobierno, a esa hora tienes que hacer los deberes de la casa.

Kristen Welker.-  Pero esto fue antes del bloqueo, la gente sufría desde antes del bloqueo.

Miguel M. Díaz-Canel.-  No, no, no, te voy a explicar.  Ahí hay una confusión de enfoque, ¡ahí hay una confusión de enfoque!

Nosotros veníamos bajo las condiciones de bloqueo, pero el bloqueo se recrudece y obtiene una cualidad distinta en el segundo semestre del año 2019 con estas 240 medidas y con la inclusión de Cuba en una lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo.  Por lo tanto, todo se recrudeció.

Por lo tanto, aquí está el efecto que venía acumulado del bloqueo, más el efecto que adiciona el recrudecimiento del bloqueo, más el efecto que ahora acumula también y potencia este bloqueo energético.  Te lo digo responsablemente, no es culpa del Gobierno cubano.  ¡No es culpa del Gobierno cubano!

También ha creado malestar, porque vivir los últimos 10 años que han vivido bajo esas condiciones, que son extremas en comparación con otro momento…  El pueblo cubano tiene frustraciones, el pueblo cubano tiene molestias, el pueblo cubano sufre situaciones muy complejas; pero la mayoría del pueblo cubano no le achaca esa culpa al Gobierno.  También se ha manipulado mucho en las redes mediáticas, se trata de desconocer los efectos que ha tenido ese bloqueo en todos estos años.

Y te voy a comentar con ejemplos concretos, para que veas la brutalidad de ese bloqueo y lo que ha implicado en el pueblo cubano, y, sin embargo, cuál ha sido la respuesta de ese Gobierno que supuestamente quieren condenar como el culpable.  Y voy a referirme a los momentos de la COVID-19.

Cuando la COVID-19, cuando entró la COVID-19 en nuestro país, en un momento inicial nos dimos cuenta de que no íbamos a tener acceso al mercado de vacunas en el mundo, que estaba dominado por las grandes transnacionales, y, por lo tanto, con las restricciones económicas que ya veníamos sufriendo con el impacto del bloqueo recrudecido, no teníamos el dinero necesario para adquirir esas vacunas.  Por lo tanto, para nosotros estaba negada la adquisición de vacunas.  Tuvimos que acudir a la ciencia cubana.

Este Gobierno condenado por algunos dedicó todos sus esfuerzos a proteger la vida de las cubanas y los cubanos.  Acudimos a nuestros científicos y nuestros científicos en poco tiempo fueron capaces de desarrollar vacunas cubanas que nos permitieron tener uno de los niveles de mejor efecto en el enfrentamiento a la COVID-19.

Nuestros indicadores de enfrentamiento a la COVID-19, en eficiencia, son mejores que los de Estados Unidos, que es una potencia que no está bloqueada por nadie.

Después tuvimos una crisis por una rotura en la planta de producción de oxígeno medicinal.  El Gobierno de los Estados Unidos en aquel momento negó que empresas nos pudieran vender oxígeno, lo cual es una cosa totalmente criminal, y con solidaridad internacional y también con toda una operación organizativa logramos superar ese momento.

Y cuando tuvimos que crecer en salas de cuidados intensivos, el Gobierno de los Estados Unidos prohibió que se les vendieran ventiladores pulmonares a Cuba.  Acudimos a jóvenes científicos y esos científicos desarrollaron los ventiladores pulmonares.

Ahora, tú sabes que para hacer un ventilador pulmonar se necesitan piezas y componentes norteamericanos.  El bloqueo impide que un equipo que tenga más de un 10 % de componentes norteamericanos pueda ser vendido a Cuba.  Entonces, hubo que salir por diferentes lugares a comprar una piececita, a comprar un conductor, a comprar un servomotor para lograr esas cosas.  Esas cosas no se las han impuesto a nadie en el mundo.

El bloqueo es muy agresivo, es muy genocida, entonces es injusto, es injusto culpar a un Gobierno que todo lo que tiene es una vocación por su pueblo, por entregarse a su pueblo, por buscar justicia social, por encontrar soluciones, y en situaciones complejas las vamos encontrando, para culparlo de esos males.

Foto: Estudios Revolución

Yo creo que el Gobierno de Estados Unidos debía revisar cuán cruel ha sido hacia Cuba y hacia ese pueblo cubano.  Y que no venga a presentarse como salvador de la situación cubana, no tiene ese derecho, ¡no tiene ese derecho, ni tiene esa moral!

Kristen Welker.-  Pero en términos de lo que el pueblo cubano está experimentando, con nuestros propios ojos lo vimos, hay personas que están sufriendo en las calles de La Habana, la ciudad capital, ¿no es hora de que Cuba asuma la responsabilidad, que se mire en el espejo y cambie el sistema económico de Cuba en favor de las personas que están sufriendo?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Nosotros siempre hacemos análisis muy autocríticos de nuestras realidades y constantemente estamos tratando de transformar, de revolucionar lo que hacemos para buscar perfeccionamiento, pero no tiene que ver con el sistema político.

El sistema político nuestro no es el que abraza esa imposibilidad de avanzar.  Te repito que el responsable es el bloqueo que ha ejercido el Gobierno de los Estados Unidos.  Ese mismo pueblo que hoy sufre esas situaciones y que una parte importante comprende quién es el verdadero culpable, es el pueblo que ha aprobado en varios ejercicios de consulta popular y de referendo el sistema político que nosotros defendemos.

Nuestro sistema político está en función de las personas, está en función de la justicia social, está en función de que todos avancemos.  Y parece que les molesta a otros en el mundo por lo que pudiera representar, porque es un sistema para nosotros, no es un sistema que le queramos imponer a nadie, y entonces lo bloquean de esa manera; porque, fíjate, no solo estamos hablando de un bloqueo, es que estamos hablando de un bloqueo que es inusual, ha sido el más prolongado en la historia de la humanidad, el más severo.

Un bloqueo que, además, no es solo contra el pueblo cubano, es contra el pueblo norteamericano y, además, se ha internacionalizado.  Los empresarios norteamericanos no pueden invertir en Cuba, ¿por qué?    Los ciudadanos norteamericanos no pueden visitar libremente a Cuba, ¿por qué?  Los ciudadanos de otros países, los empresarios de otros países son sometidos también a sanciones.

Kristen Welker.-  Pero ustedes pueden comerciar con otros países.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Nosotros podemos comerciar, con muchas limitaciones, ¡con muchas limitaciones!, porque las leyes del bloqueo se han internacionalizado cuando se aplica el Título III de la Ley Helms-Burton.

Hay que buscar mucho, hay que documentarse mucho, porque la narrativa que hay en los medios y las narrativas que hay en redes sociales promoviendo el odio y confundiendo no son realistas.  Creo que a eso tenemos que tener también una mirada crítica.  Y nosotros seguimos teniendo disposición en nuestro Gobierno en conjunto con nuestro pueblo para transformarlo y para avanzar, incluso para superar estas situaciones.

Kristen Welker.-  Hablemos sobre el futuro.

China y Vietnam han abrazado el sistema unipartidista y han hecho cambios.  ¿Por qué Cuba no pudiera hacer lo mismo?

Miguel M. Díaz-Canel.-  China y Vietnam son países que construyen el socialismo, como Cuba.

Hay que decir que China y Vietnam  –yo he estudiado mucho las reformas de China y Vietnam y las hemos tomado como referente para Cuba– en un momento también tuvieron las consecuencias de medidas coercitivas, de sanciones por parte de los Estados Unidos y estuvieron bloqueados, bloqueos que duraron menos tiempo, aproximadamente una década.  Cuando salieron de esos bloqueos tuvieron toda la posibilidad entonces de desarrollar sus capacidades de construcción socialista.  Aplicaron un grupo de reformas y con esas reformas han demostrado que el socialismo, con un único partido al frente, es viable y logra demostrar importantes desarrollos económicos, sociales, tecnológicos.  Hoy China es una potencia importante en el mundo.

Nosotros tenemos un intercambio permanente, somos países hermanos, nuestros partidos tienen una relación interpartidista profunda, e intercambiamos constantemente sobre nuestros procesos.  Lo que pasa es que Cuba también tiene sus peculiaridades.

Cuba es un estado insular, Cuba es un país a 90 millas de Estados Unidos.  Cuba ha sido un país agredido al que no le han levantado el bloqueo, con más de sesenta años de bloqueo, como te decía; por lo tanto, nosotros no hemos podido construir lo que hemos soñado ni lo que hemos querido ser.  Tenemos muchas cosas pendientes porque el bloqueo lo ha impedido, aunque haya personas que no lo entiendan.

Incluso, te diría otra cosa, que la aprecié mucho ahora cuando hicimos el último viaje a China y a Vietnam.  Cuando uno estudia los momentos de reforma y los momentos en que China y Vietnam pudieron potenciarse más, partieron de una situación menos favorable en materia de infraestructura, en materia de desarrollo, que tal vez los que tenga Cuba en la actualidad.  Entonces habría que decirle al Gobierno norteamericano: quítame el bloqueo a ver a cómo tocamos, ¡quítame el bloqueo a ver cómo tocamos!, a ver si Cuba con todas esas potencialidades que tiene, si bloqueada ha sido capaz de lograr conquistas, qué no haría si no estuviera bloqueada; porque hemos sido capaces hasta de dar solidaridad estando bloqueados.

¿Por qué Estados Unidos tiene que gastar millones?  Si somos tan incapaces, si somos tan tontos como nos quieren ver, si somos tan cerrados, si somos tan poco innovadores, ¿por qué entonces se han empeñado durante tantos años en gastar millones, que son millones de dineros que aportan los contribuyentes, o sea, el pueblo norteamericano, para planes subversivos, para bloqueos, para aplastar a la Revolución Cubana?  ¿Por qué no nos dejan caernos por nosotros mismos, si es lo que ellos creen? O ¿por qué no estarían dispuestos a apreciar que Cuba sin bloqueo sería capaz de tener niveles de desarrollo económico y social de un amplio impacto y demostrar que otras soluciones son posibles en el mundo, que otros modelos son posibles en el mundo?

Kristen Welker.-  Hablemos del futuro.

Ha habido conversaciones entre Cuba y los Estados Unidos.  ¿Cree usted posible que sea viable llegar a un acuerdo con el presidente Trump, de los Estados Unidos?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Aquí yo creo que podemos tener un enfoque que parte de lo que es posible y de lo que es difícil.

Creo que el diálogo y los acuerdos con el Gobierno de los Estados Unidos son posibles, pero son difíciles.

¿La posibilidad dónde está? Cuba siempre ha tenido una disposición, en todos los años de la Revolución, una posición histórica de tener una relación civilizada como vecinos con los Estados Unidos, que nos permita en todo un grupo de áreas tener cooperación, tener intercambio, tener una relación normal.  Y siempre lo que hemos pedido es que esa relación hay que construirla desde una posición de respeto, desde una posición de igualdad, sin imponer, sin condicionar; porque condicionar no lleva al diálogo, imponer no lleva a la negociación.

Para que haya una conversación, para que haya un diálogo, para que se pueda llegar a un acuerdo de negociación, tiene que haber disposición, tiene que haber capacidad de dialogar y de escuchar de ambas partes, tiene que haber respeto, tiene que haber decencia y tiene que haber reconocimiento.

Por lo tanto, hay todas las condiciones y todas las posibilidades, si ambas partes estamos de acuerdo, de tener ese diálogo.  ¿Cuáles son las cosas que hacen difícil ese diálogo?  En primer lugar, en estos 67 años la política de Estados Unidos hacia Cuba ha sido una política totalmente hostil.  Los Estados Unidos siempre han asumido, como potencia, la posición de agresora y Cuba ha tenido que asumir la posición, como pequeña isla, de agredida.

En varios momentos –y este es otro de los antecedentes que facilita que pueda haber un diálogo– se han tenido acuerdos, se han tenido conversaciones con diferentes administraciones de Estados Unidos y se ha llegado a compromisos.  Cuba siempre ha cumplido sus compromisos.  Estados Unidos ha incumplido muchos de esos compromisos.

Estados Unidos, por ejemplo, en los momentos actuales ha estado en conversaciones con otros países y después en medio de esas conversaciones los ha agredido.  Entonces, todo esto crea mucha desconfianza.

Y sabemos que en Estados Unidos hay fuerzas que, constantemente, cada vez que ven un momento en el cual hay posibilidades de conversar o hay posibilidades de dialogar tratan de boicotear esa negociación.  Pero, insisto, confío en que podemos conversar con respeto, con decencia; en que podemos encontrar, por la vía del diálogo, solución a nuestras diferencias bilaterales; en que podemos encontrar áreas de cooperación en las cuales podamos desarrollar proyectos.

Foto: Estudios Revolución

Hay muchos temas en los cuales podemos trabajar, están los temas de enfrentamiento al narcotráfico, al terrorismo, los temas migratorios, los temas de enfrentamiento al crimen transnacional.  Podemos avanzar en negociaciones, podemos tener inversión y negocios de empresarios norteamericanos en Cuba.

Existe una comunidad cubana residente en Estados Unidos a la que tenemos también que propiciarle facilidades tanto en Estados Unidos como en nuestro país; un pueblo norteamericano que podría visitar a Cuba.  Podemos tener intercambio cultural, deportivo, de salud.  Todo eso nos permitiría entonces construir espacios de entendimiento, que nos alejen de la confrontación, que garanticen la paz y la seguridad no solo de Cuba y de Estados Unidos, sino también del área de América Latina y el Caribe.  Ese es el futuro al que nosotros aspiramos, a tener una relación de buenos vecinos, una relación civilizada, independientemente de nuestras diferencias ideológicas.  Yo creo que sería una oportunidad, es lo que merecen nuestros pueblos.

Te voy a contar una anécdota.

Kristen Welker.-  Me dicen que se nos acaba el tiempo.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es una lástima, ¡es una lástima!

Kristen Welker.-  Por favor, déjenos terminar con las preguntas.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Es una lástima que se nos acabe el tiempo, porque tenemos mucho que conversar.  Por lo tanto, te propongo que en otro momento también podamos conversar.

Pero mira, te voy a contar dos anécdotas.

Kristen Welker.-  Pero está bien.  Tenemos muchas más preguntas.  Quería darle el tiempo y darle la respuesta para que la escuchen el pueblo cubano y el de los Estados Unidos.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Estoy de acuerdo.

Kristen Welker.-  Está bien.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Por ejemplo, dos anécdotas que te dan la idea de cuánto podríamos disfrutar ambos pueblos si pudiéramos llegar a acuerdos y pudiéramos llegar a realizaciones, a espacios que permitan todo esto.

Una entidad cubana de ciencia, tecnología y biotecnología farmacéutica hace años lleva un ensayo clínico con una prestigiosa entidad de cáncer en los Estados Unidos.  Un ensayo clínico sobre una vacuna cubana contra el cáncer pulmonar.  Y ya casi lleva una década este ensayo clínico.  Hay que decir que los resultados de este ensayo clínico son sumamente alentadores.  Tanto la parte norteamericana como la parte cubana tienen una confianza tremenda en el éxito de este ensayo clínico y en lo que podría representar para la salud de los Estados Unidos y para la salud de Cuba.

Ahora recientemente, yo todas las semanas tengo encuentros con científicos cubanos porque tratamos de abordar desde la ciencia y la innovación la solución a los problemas del país, y me presentaron los resultados que va teniendo también un ensayo clínico sobre un medicamento cubano, muy novedoso, para combatir el Alzheimer.  En ese ensayo clínico hay una colaboración con una clínica de Colorado, en los Estados Unidos, de donde vienen pacientes norteamericanos a recibir el tratamiento en Cuba, después regresan a los Estados Unidos y continúan su tratamiento.

Hay que ver en los términos en que el Director de esa clínica en Colorado habla de cómo sus pacientes han mejorado y han tenido resultados superiores a cualquiera de los otros medicamentos.  Entonces, no se puede privar con una política de bloqueo, que responde a minorías, que responde a élites, la relación que pudieran tener nuestros dos pueblos.  Y a eso es a lo que yo exhorto, a que haya comprensión, a que haya sensibilidad, a que veamos oportunidades en nuestra relación, y no alentemos la confrontación, la guerra y la agresión.

Kristen Welker.-  Quisiera seguir hablando sobre el futuro de las negociaciones.  ¿Tiene usted confianza en que el presidente Trump llegue a un acuerdo?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Bueno, nosotros si estamos en una conversación es porque aspiramos a que podamos llegar a un acuerdo.  Y te lo decía por esta circunstancia, para llegar a un acuerdo depende de la disposición de las dos partes a encontrar esas áreas de colaboración y de cooperación; a construir esos espacios de entendimiento, a abordar esto con sensibilidad, con responsabilidad y también con mucha seriedad.

Kristen Welker.-  Señor Presidente, ¿está usted en conversaciones directas con el secretario de Estado, Marco Rubio?  ¿Tiene usted confianza en él?

Foto: Estudios Revolución

Miguel M. Díaz-Canel.-  Nosotros estábamos en conversaciones y estaremos en conversaciones, siempre que Estados Unidos esté dispuesto, con el representante del Gobierno de los Estados Unidos que se decida por parte de ese país para tener las conversaciones con nosotros.

Los procesos de conversación son procesos complejos.  Son procesos donde primero se establecen canales de diálogo;  después hay que construir agendas que permitan debatir y que permitan conciliar intereses comunes.

Kristen Welker.-  ¿Pero ha hablado usted con el secretario Rubio?

Miguel M. Díaz-Canel.-  No, yo no he hablado con el secretario Rubio, no conozco al secretario Rubio.

Después de construir agendas y debatir, si hay disposición, se puede llegar a los acuerdos.  Pero estos son procesos que hay que conducir con mucha sensibilidad, con mucha responsabilidad, con mucha decencia y con mucha discreción, para no crear falsas expectativas, para que no se manipule la información, para que no se manipulen los propósitos.  Por lo tanto, prefiero no dar detalles sobre estos temas.

Kristen Welker.-  Hablemos sobre algunas de las demandas claves de los Estados Unidos: el reconocimiento de la prensa libre, la liberación de los presos políticos, la celebración de elecciones justas.

Miguel M. Díaz-Canel.-  En estos momentos nadie nos ha demandado esos puntos, y nosotros hemos establecido que el orden interno, el orden constitucional cubano, el respeto a nuestro sistema político son temas que no van a una negociación ni a una discusión con los Estados Unidos.

Y creo que hay que superar, Kristen, toda una parafernalia que ha existido de conceptos acerca de temas sobre Cuba, sobre democracia, derechos humanos, si somos tiranía o dictadura o no, libertad de expresión, existencia de sindicatos, en los cuales hay mucha manipulación y hay mucho prejuicio que yo creo que tenemos que superar, y llevaría, no nos da el tiempo ahora, mucho tiempo, pero nosotros tenemos todos los argumentos para demostrar cuán democrático somos; cómo es el sistema de elecciones en Cuba, que es un sistema de elecciones que viene desde la base; cómo ejercemos el poder con el pueblo, cómo sí somos defensores de los derechos humanos, cómo no somos una dictadura, tendría que explicarlo en mucho más tiempo y te pido que en otro momento podamos hablar sobre esas cosas.  Pero hay mucho prejuicio que hay que sobrepasar y que hay que eliminar.

Kristen Welker.-  Dos preguntas más.

Aún hay más de 1 200 presos políticos en Cuba.  Maykel Osorbo, que está preso y que ha ganado dos Grammy latinos.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Este es otro de los temas en los cuales también están esos prejuicios.  Se habla de presos políticos en Cuba.  En Cuba, como mismo tú decías que el pueblo vive una situación difícil; en Cuba todo el mundo no está a favor de la Revolución, hay personas que no acogen la Revolución, que todos los días se manifiestan de diferentes formas en contra de la Revolución y no están presas.  Esa cápsula que han creado, esa imagen de que en Cuba a todo el que habla contra la Revolución lo ponemos preso y es un preso político, es una mentira, es una calumnia y es parte de la fabricación esa para desprestigiar, para descolocar, para satanizar y para asesinar la reputación de la Revolución Cubana.

Ahora, ¿qué ocurre?  En Cuba, por ejemplo, se producen manifestaciones, sobre todo cuando hay apagones largos, cuando hay problemas de suministro. La gente cuando se manifiesta ¿qué hacen?  Van a las instituciones de nuestro Gobierno, a las instituciones del Estado, y ahí comparten con dirigentes que los atienden, les explican y se solucionan los problemas o se dan los argumentos.  Eso es un ejercicio totalmente democrático y nadie va preso por hacer eso.

Foto: Estudios Revolución

Ahora, muchas veces se confunde y se estimula que personas que tienen una determinada aversión o un determinado descontento lo promuevan para que cometan hechos vandálicos o hechos que alteran nuestro orden constitucional, o que alteran también el orden interior, o agreden la tranquilidad ciudadana,  incluso, muchas veces financiados por organizaciones terroristas; muchas veces financiado por los programas de agencias del Gobierno norteamericano que estimulan la subversión contra Cuba; muchas veces instruidos, incluso, por la Embajada de los Estados Unidos en Cuba.  Y esas personas, entonces, no están presas por manifestarse; están presas, como estarían en cualquier lugar del mundo que respete su Constitución y que respete sus procesos legales, por cometer hechos vandálicos y hechos que son condenables en cualquier lugar del mundo.  No hay presos políticos en Cuba, te lo aseguro.

Kristen Welker.-  Ya tengo que ponerle fin a la entrevista.  Tengo que hacerle esta última pregunta.

¿Estaría usted dispuesto a dimitir con tal de salvar a Cuba, al pueblo de Cuba?

Miguel M. Díaz-Canel.-  Tú que eres una periodista importante, reconocida, ¿le has hecho esa pregunta a algún otro presidente en el mundo?

Kristen Welker.-  Si se lo pidiera Estados Unidos, porque es una de las condiciones que está imponiendo los Estados Unidos.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Te repito, ¿tú le hubieras hecho esa pregunta a otro presidente en el mundo?  ¿Se la has hecho a otro presidente?

¿Se la podrías preguntar a Trump?

Kristen Welker.-  Yo hago preguntas muy difíciles al  presidente Trump.

Miguel M. Díaz-Canel.- ¿Es una pregunta tuya o es una pregunta del Departamento de Estado o del Gobierno de los Estados Unidos?

Kristen Welker.-  Mi pregunta es, porque es una de las cosas que hemos oído del Gobierno de los Estados Unidos.  Si se lo pidieran.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Por tu sinceridad voy a asumir que la haces precisamente por esas cosas.

Primero, en Cuba las personas que están al frente y en las responsabilidades del Gobierno no las elige el Gobierno de los Estados Unidos ni las mandata el Gobierno de Estados Unidos.  Nosotros somos un Estado soberano, libre.  Nosotros tenemos autodeterminación, nosotros tenemos independencia y nosotros no nos sometemos a ningún designio del Gobierno de los Estados Unidos.

Por otra parte, los dirigentes cubanos no llegamos porque representamos una élite de poder.  Podrías ver mis orígenes, dónde nací, en el seno de qué familia nací, qué es lo que he hecho en la vida.  Es el pueblo el que nos elige, aunque hay una matriz que trata de desconocer eso.

Cualquiera de nosotros para ocupar una responsabilidad tiene que ser elegido en la base, en un distrito electoral, por miles de cubanos, y después los cubanos que representan a esos otros en la Asamblea Nacional del Poder Popular eligen esos cargos en votación indirecta, como es en otros países del mundo, ¡como es en otros países del mundo!  Nosotros tenemos un sistema también de elecciones que es totalmente sobre la base de la participación popular.

Por lo tanto, cuando nosotros asumimos una responsabilidad no lo hacemos ni por una ambición personal, ni por una ambición corporativa, ni incluso por una posición de partido, porque nuestro Partido no es electoral.  Lo hacemos por un mandato del pueblo, y en el concepto de los revolucionarios no está rendirnos.

Si el pueblo cubano entiende que soy incapaz, que no estoy a su altura, que no lo represento, ese es el que tiene que decidir si yo debo estar en la dirección, u ocupando el cargo de Presidente o no.

Además, recuérdese que no pueden focalizar solo la dirección del país, la dirección de la Revolución y la continuidad de la Revolución en una persona.  Aquí hay una dirección colegiada y es una dirección colegiada que tiene un amplio vínculo con ese pueblo.  Pero no son los Estados Unidos los que nos pueden imponer ni nos pueden pedir un cambio.

El Gobierno de los Estados Unidos, que ha llevado esa política hostil contra Cuba, no tiene moral para exigirle nada a Cuba.  No tiene moral, incluso, para decir que ellos están preocupados con la situación del pueblo cubano y que el Gobierno cubano es el que ha llevado a Cuba a esta situación cuando ellos tienen toda esa responsabilidad.

Yo creo que lo más importante es que asumieran una posición crítica, una posición sincera, vieran cuánto ha costado lo que han hecho en política para el pueblo de Cuba en sufrimiento, en limitaciones; cuánto han privado al pueblo norteamericano de una relación normal con Cuba y se dispongan, como hemos pedido, como hemos solicitado y como tenemos interés, a dialogar, a debatir sobre cualquier tema, no condicionando, no exigiendo cambios de nuestro sistema, como nosotros no exigiríamos cambios del sistema norteamericano sobre el cual tenemos un sinfín de dudas y un sin fin de críticas, y nos centremos en lo que nos puede unir, en lo que nos puede facilitar espacios de entendimiento, y una vez más, repito, para evitar la confrontación y tener un futuro para ambos pueblos de beneficio, de relación, de amistad y también de solidaridad.

Kristen Welker.-  Presidente Díaz-Canel, gracias.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Muchas gracias a ti, y habernos dado esta oportunidad de hablar para el pueblo norteamericano.

Y están invitados permanentemente ustedes para poder hablar sobre otros temas y con más amplitud.

Kristen Welker.-  Gracias.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Gracias a ustedes.

Kristen Welker.-  Ojalá que podamos tener más entrevistas para continuar la discusión.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Así es, así es.

Kristen Welker.-  Es un honor.

Miguel M. Díaz-Canel.-  Gracias a ti.

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