Cuando el joven Doctor Joselin Rabeiro Lamorú, se dirige hacia su consulta de Coloproctología en el Hospital Clínico Quirúrgico docente Doctor Salvador Allende, un halo de alegría y esperanza se dibuja en el rostro de los pacientes que aguardan su siempre puntual llegada.

A sus 36 años de edad y nacido en el municipio de Bahía Honda, hoy perteneciente a la provincia de Artemisa, este afable galeno, categorizado como Profesor asistente y Jefe del Servicio de Coloproctología en esa institución situada en el municipio de Cerro, en la capital, asegura que “desde muy joven sentí una profunda vocación por la medicina y por el servicio a las personas, una disposición que con el tiempo se convertiría en el motor principal de mi vida profesional”.

La coloproctología, llamada también proctología, es la especialidad de la medicina derivada de la cirugía general que brinda diagnóstico y tratamiento quirúrgico y no quirúrgico de las enfermedades del colon, recto y ano. En algunos países también se le conoce como cirugía colorrectal o cirugía de colon, recto y ano.

Al referirse a su práctica en esta especialidad, asegura que “las afecciones que con mayor frecuencia atiendo son la enfermedad hemorroidal, las fístulas y abscesos anorrectales, las fisuras anales, así como diversas patologías del colon y el recto, entre ellas los pólipos y el cáncer colorrectal. Muchas de estas patologías, aunque pueden generar gran preocupación y afectar significativamente la calidad de vida de los pacientes, cuentan hoy con métodos diagnósticos y tratamientos altamente eficaces, tanto médicos como quirúrgicos. En particular, técnicas como la ligadura con bandas elásticas para las hemorroides, los procedimientos quirúrgicos para fístulas y abscesos, y las cirugías oncológicas del colon y recto, han demostrado excelentes resultados cuando se realizan con una adecuada valoración clínica y un seguimiento oportuno.
“Mi experiencia profesional —subrayó— me ha permitido comprobar que, con un diagnóstico temprano, un tratamiento individualizado y una relación médico-paciente basada en la confianza, es posible lograr resultados muy satisfactorios, alivio de los síntomas y una notable mejoría en la calidad de vida de quienes acuden en busca de ayuda especializada”.
Joselín se graduó como médico en el año 2014, e inició su “formación en la especialidad de Medicina General Integral, donde tuve la oportunidad de comprender la medicina desde una perspectiva cercana a la comunidad, aprendiendo que detrás de cada enfermedad existe una historia humana que merece atención, respeto y dedicación.

“Posteriormente —agregó—, en el año 2017, comencé mi formación en Coloproctología, una etapa que marcó profundamente mi carrera. Tuve el honor y la dicha de formarme bajo la guía del ilustre profesor Fidel Francisco Llorente Llano, quien en ese momento se desempeñaba además como Presidente de la Sociedad Cubana de Coloproctología. Más que un profesor, fue un verdadero maestro, alguien que me transmitió no solo conocimientos quirúrgicos, sino también valores esenciales de la medicina como la ética, la responsabilidad y el profundo respeto hacia los pacientes”.

Seguidamente explicó que “durante el período de la pandemia de COVID-19, la medicina cubana sufrió una gran pérdida con su fallecimiento. Para mí fue un momento de profundo dolor, pues no logró ver culminado el proceso formativo que con tanto empeño había guiado como mi profesor y tutor de tesis. Sin embargo, su legado permanece vivo en cada enseñanza que intento transmitir y en cada paciente que atiendo”.
El 6 de diciembre de 2021 Rabeiro Lamorú obtuvo el título de Especialista en Coloproctología e “inmediatamente comencé a trabajar en el Hospital Dr. Salvador Allende, institución que se convirtió en el escenario principal de mi crecimiento profesional.»
“En este centro —dijo— he tenido la oportunidad de trabajar junto a un equipo extraordinario de profesionales y trabajadores de la salud, ganándome con el tiempo el respeto y el cariño de muchos de ellos. Pero, sin duda, uno de los mayores privilegios de mi profesión ha sido recibir el afecto y la confianza de mis pacientes. Muchos de ellos llegan a la consulta con temor o incertidumbre, y con el tiempo me han hecho saber que más allá del tratamiento médico, valoran la cercanía, la escucha y la dedicación con la que intento acompañarlos durante su proceso de enfermedad.
“Convencido de que la medicina exige una formación constante, he continuado participando en cursos y entrenamientos de actualización dentro de la especialidad, incluyendo cursos de cirugía laparoscópica básica. También tuve la oportunidad de participar de manera presencial en el Congreso Cuba-Italia, una experiencia que enriqueció mi visión científica y profesional”.
El carismático médico, quien establece con los pacientes una relación amistosa y ética, explica a cada enfermo con responsabilidad y lenguaje accesible para todos, las características y tratamientos de sus padecimientos.

“Con el objetivo de ampliar mis conocimientos y habilidades quirúrgicas, decidí además incorporarme voluntariamente a guardias médicas en el servicio de cirugía general, lo que me ha permitido fortalecer mi experiencia clínica y seguir creciendo como cirujano”, subrayó.
Según Joselín, “la docencia ha sido otro de los pilares de mi desarrollo profesional. Realicé mi ejercicio de categorización docente, obteniendo la categoría de Profesor Asistente. Desde entonces participo activamente en la formación de residentes nacionales y extranjeros, quienes comparten conmigo el camino del aprendizaje médico. Poder transmitir conocimientos y experiencias a las nuevas generaciones de médicos es, sin duda, una de las responsabilidades más hermosas que me ha dado esta profesión».
“Posteriormente —añadió— tuve el honor de ser designado Jefe del Servicio de Coloproctología del Salvador Allende, responsabilidad que asumo con profundo compromiso hacia mis colegas, mis estudiantes y, sobre todo, hacia los pacientes que depositan su confianza en nuestro trabajo”.
El entusiasta galeno afirma que “hoy continúo ejerciendo la medicina con la convicción de que ser médico es mucho más que una profesión: es una forma de vida basada en la entrega, el estudio constante y el respeto por el ser humano. Cada paciente que llega a mi consulta representa una historia, una familia y una esperanza. Y precisamente por ellos sigo trabajando cada día con la misma pasión con la que comenzó mi camino en la medicina”.
Joselín, un alegre joven de estos tiempos, es autor, junto con otros reconocidos especialistas, de importantes textos sobre coloproctología, entre estos los titulados Utilidad de la citología anal en pacientes con riesgo de cáncer de ano, y Tumor sincrónico de colon ascendente y sigmoides, respectivamente aparecidos, entre otras publicaciones, en las revistas Cubana de Cirugía y Ocronos, ambas del año 2025.


Muchos éxitos en tu práctica profesional estimado colega.