Con el objetivo de producir biometano para ómnibus y electricidad para su propio proceso, ya entró en la fase final de montaje planta encargada de convertir el biogás en biocombustibles en el municipio Martí, en la occidental provincia de Matanzas.

Bajo la dirección técnica del Centro de Investigación del Petróleo (CEINPET) y la próxima puesta en marcha por expertos españoles, la inversión cuenta con el financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PENUD), según publicaciones de la Unión de Cuba Petróleo (CUPET) y de CEINPET en su cuenta de X.
🌱♻️ La primera planta de biometano en #Cuba, ubicada en Martí, #Matanzas, entró en fase final de montaje.
Producirá biometano para ómnibus y electricidad para su propio proceso.
El proyecto es liderado por @CEINPETCuba y cuenta con financiamiento del @pnud.#PetrolerosPorCuba pic.twitter.com/dInmfRZXKZ— CUPET (@Cubapetroleo1) April 3, 2026
Altamente automatizada, la obra incluye un gasoducto de 14 kilómetros que transportará el gas desde los centros porcinos hasta la planta procesadora, conformada por siete contenedores, seis destinados al proceso productivo y uno como taller, de acuerdo con un reporte del periódico Girón.

Una vez concluida la inversión, cinco guaguas (buses) prestarán servicios de transportación de pasajeros, incrementando la eficiencia energética y reduciendo emisiones, aseguró en su perfil de la red social Facebook Sobeida María Reyes Martínez, directora de Desarrollo en Martí.
La conversión de desechos porcinos y de cosechas en biometano y biogás centran el proyecto Acción global para el cambio climático en Cuba: municipalidad de Martí, hacia un modelo de desarrollo sostenible carbón neutro, coordinado precisamente por Reyes Martínez.

Diversas literaturas dan cuenta que biometano o gas renovable, es consecuencia de un proceso de tratamiento que retira del biogás el dióxido de carbono, humedad, amoníaco, sulfuro de hidrógeno, entre otras impurezas, lo cual acerca su composición a la del gas natural fósil y favorece su uso para generar electricidad, calor y propulsar vehículos.
Además de fortalecer el desarrollo local, la alternativa ha visto con entusiasmo en medio de la profundización de la crisis energética en el país, agudizada con el cerco petrolero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos.

A la esperanza por el alivio que ello supondrá se une el hecho de hacer sostenible el funcionamiento de la planta de biometano, para que perdure en el tiempo y no languidezca.

