La CTC juega un papel fundamental en la motivación y participación de los trabajadores en el cumplimiento de las prioridades establecidas por nuestro Partido, los acuerdos de su XI Pleno, la implementación del Programa Económico y Social del Gobierno para el 2026, la preparación para la defensa, la producción de alimentos y el cambio de la matriz energética, así como promueve, desde el funcionamiento, un amplio movimiento de iniciativas y soluciones, a través de los Sindicatos y la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores.

Una tarea perentoria es concluir el proceso del 22 Congreso, como paso previo para avanzar en todo lo cualitativo respecto a fortalecer el funcionamiento de la organización, en su papel movilizador y representante de los trabajadores, expresión consciente del concepto de unidad y de cumplir el rol que nos corresponde. Trabajamos para transformar y potenciar la política de cuadros a todos los niveles, cuya base fundamental está en ser más efectivos desde nuestras organizaciones de base.
Es preciso consolidar a la asamblea general de afiliados y trabajadores como espacio insustituible de expresión de la democracia sindical, con su participación en la construcción y defensa del socialismo. Nos corresponde reforzar la vinculación en los colectivos laborales, incentivar el diálogo y la cultura del debate con los argumentos que nos permitan construir consenso para respaldar la unidad y el avance de nuestro proyecto social, identificar los problemas y sus causas, trabajar en las soluciones, exigirle a la administración que rinda cuenta de su gestión y reconocer a los que más aportan, estimulando el uso de la ciencia e innovación.
Es importante discutir los planes, que expresen un crecimiento real en la generación de riquezas y la prestación de los servicios y crear lo necesario para tener un salario superior y mejores condiciones de trabajo y desarrollo, con lo que seamos capaces de hacer cada día. Aún en las etapas más duras, tenemos que producir todo lo que se pueda en cada lugar, buscándole a cada problema una solución.
El Primer Secretario del Comité Central del Partido, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ante la prensa el 13 de marzo, abordó la impronta sindical, su protagonismo en la batalla económica, en función del desarrollo local, territorial y del país. Una mejor atención a los trabajadores del sector no estatal, va más allá de sindicalizar, hay que ir a su encuentro, darles participación y tareas que resuelvan eficiencias, representar y en paralelo, exigir el cumplimiento de la legalidad y las políticas trazadas.
Ante las restricciones impuestas por el cerco enemigo, hay que ampliarse a otros frentes, proteger y reorientar laboralmente hacia la docencia, la producción de alimentos, la recogida de desechos sólidos, la lucha antivectorial, la elaboración y venta de alimentos, la prestación de servicios de electricistas, torneros, paileros, soldadores, carpinteros, en la contabilidad, la atención a personas en situación de vulnerabilidad, en todo lo necesario y útil.
Debemos lograr un mayor compromiso de los trabajadores en la vigilancia y combatividad ante conductas negligentes, delictivas y de corrupción en su entorno laboral, donde mejor se sabe qué está sucediendo y cómo resolverlo. Solo ellos pueden establecer la política, la disciplina y el orden requerido.
Se precisa una respuesta, participación y aporte superior. Hay que brindar información, dar respuestas, buscar soluciones y que rindan cuenta los dirigentes. Salir a combatir, hacer, transformar, la Patria lo necesita.
En el año de su Centenario, ratificamos dos conceptos expresados por nuestro invicto Comandante en Jefe en Congresos de la CTC:
“La Central de Trabajadores de Cuba es continuadora del legado patriótico de los mambises”, (1973).
“Fue la conciencia de los trabajadores, lo que actuó en las batallas decisivas”, (1991).

