Garantizar que la salud del barrio mantenga vitalidad y se afecte lo menos posible con las limitaciones actuales es una prioridad . Sobre ello dialogamos con Yangen Pomares Pérez, directora nacional de atención primaria de salud.

“A partir de la situación actual, explica, se han implementado acciones en el primer nivel de atención para mantener el funcionamiento de los10 mil 541 consultorios del médico y la enfermera de la familia, aunque todavía su cobertura está incompleta.
“Cada uno de los policlínicos tiene trazada su estrategia en este sentido. Se están reubicando profesionales de los lugares menos vitales en el policlínico hacia el consultorio, por ejemplo cuadros, u otros médicos que están en funciones docentes u otras, y existe la oportunidad de contratar a los jubilados. Lo más importante es mantener informada a la población.
“En el caso de los policlínicos se mantienen lo servicios, reforzados con algunos de los profesionales de la atención secundaria que viven cerca de estas instituciones. La proyección comunitaria de las especialidades, que es algo de lo cual los pacientes siempre se benefician, se ha mantenido de manera flexible, con la opción de que los que vivan en el territorio permanezcan allí los días que les corresponden las consultas.Hay territorios que mantienen el transporte a sus trabajadores, por lo que no se afecta este servicio.
En la capital una parte del personal fundamentalmente de los hospitales se ha beneficiado con los ómnibus que el Ministerio del Transporte en coordinación con el gobierno ha destinado para este fin.
“Respecto a las embarazadas,el servicio de ultrasonido, las consultas de genética y otras que les son indicadas se han estado asegurando por los gobiernos locales.
“Lo que más ha reforzado el primer nivel de atención en esta coyuntura difícil ha sido la incorporación de los estudiantes de las ciencias médicas en los policlínicos y consultorios, con tareas muy bien definidas sobre la base del año de la carrera que están transitando y como parte de la continuidad de su proceso docente.Esto le ha aportado una fortaleza al primer nivel de atención y una resolutividad al programa del médico y la enfermera de la familia”.
En el consultorio de Viviana
Viviana Díaz, especialista en Medicina Familiar Integral, es la doctora del consultorio No. 14 ubicado en la calle 19 entre K y L, en el Vedado capitalino. El policlínico Rampa, hoy llamado Héctor Terry, le asignó seis estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas Manuel Fajardo.

“Ellos han sido un pilar en nuestra labor, señala, porque han trabajado en cuestiones específicas del área de salud, como la dispensarización que los lleva a visitar las casas de los pacientes, y no solo recoger sus datos personales sino conocer sus padecimientos, observar su modo de vida y re.alizar tareas de promoción y prevención de salud.

El consultorio atiende a 287 familias y en menos de quince días habían visitado 150.“Han dado seguimiento además a las embarazadas y a los lactantes, realizado autofocales, abatizado y orientado a la población cómo mantener la higiene ambiental en los hogares. Los pacientes los han recibido muy bien y se sienten satisfechos de que el médico los esté visitando, porque los acogen como si fuesen profesionales.
“El profesor que está a cargo del grupo, doctor Frank Yáñez coordina con nosotros las tareas que los muchachos van a realizar y todo ha fluido muy bien, Para mí ha sido una experiencia maravillosa.
Acerca del autor
Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.

