Villa Clara.— En esta provincia, el comercio, la gastronomía y los servicios tienen un rostro inseparable de sus logros: el de Digna Morales Molina. Por más de 10 años, su liderazgo marca el rumbo de un sector que, en medio de crisis y carencias, sabe reinventarse y merecer la confianza de la población.

Su historia no se cuenta solo en cifras, sino en acciones que dejan huellas.
Bajo su dirección, Villa Clara ha sido elegida sede nacional del Día del Trabajador del Comercio, la Gastronomía y los Servicios, el 4 de febrero, durante una década consecutiva, resultado que habla de constancia y disciplina; también de visión: informatizó procesos con ENZONA y Transfermóvil, acercó el comercio a la comunidad con la modalidad de caja extra y abrió la primera casita infantil en un grupo empresarial cubano, lo cual benefició a varias familias.
“Nuestros trabajadores demostraron que, aun en las mayores dificultades, el compromiso con la población no se detiene”, señala con la serenidad de quien conoce cada sacrificio. Esa frase, repetida en actos y entrevistas, resume la esencia de su liderazgo: rigor institucional acompañado de sensibilidad humana.
La vida laboral de Digna está marcada por hazañas silenciosas. Frente a tiempos de escasez mantuvo servicios básicos sin renunciar a la calidad. En momentos de incertidumbre defendió la necesidad de unir la gestión estatal con la no estatal, convencida de que la diversidad fortalece al sector.
“El pueblo merece servicios dignos, y ese es el reto que asumimos cada día”, insiste, y en esa convicción sostiene el trabajo cotidiano.
Su Título Honorífico de Heroína del Trabajo de la República de Cuba simboliza una vida dedicada a servir, innovar y mantener la esperanza en tiempos complejos. Digna no es solo la directora de un grupo empresarial, es la protagonista de una historia de constancia y entrega, que desde Villa Clara se proyecta como ejemplo para todo el país.
En cada celebración, en cada proyecto comunitario, en cada innovación tecnológica, se percibe su impronta. Su carácter resume organización, estrategia y afecto. Convierte el trabajo en hazaña y la disciplina en inspiración. Y es ahí en la que ella sobrepasa lo administrativo para convertirse en referente humano y social.
Orgullo entre las federadas, guarda en su palmarés el Sello 65 Aniversario de la Federación de Mujeres Cubanas, la Distinción 23 de Agosto y la Orden Ana Betancourt, reconocimientos que muestran también compromiso con la igualdad, la participación femenina y la defensa de valores que trascienden lo laboral.
Digna Morales Molina es, en definitiva, ejemplo vivo en un sector que se reinventó bajo su guía. Una mujer que hace de la dirección un acto de servicio, y del servicio un acto de dignidad.
Acerca del autor
Anisbel Luis Reyes
Licenciada en Periodismo, reportera y redactora de prensa en la Emisora Estereocentro de la ciudad de Santa Clara, reportera en el periódico Vanguardia, y corresponsal de Villa Clara en el periódico Trabajadores.

